Becas sueños de paz

Garantizar la continuidad de los estudios de educación superior es el objetivo de esta iniciativa, que ya ha beneficiado a más de mil jóvenes de estratos socioeconómicos bajos y víctimas del conflicto.

Karen Marcela Muñoz confiesa que se le hincha el pecho de orgullo cada vez que cuenta que nació en Arauca. Es la mayor de tres hermanos y un día decidió mudarse de su casa en el campo a la capital del país para hacer realidad el sueño de convertirse en p ro f e s i o n a l . Ingresó a la Universidad Nacional a estudiar Linguística y ya va por la mitad de la carrera gracias a su constancia, disciplina y al apoyo financiero y psicosocial de la Fundación Bancolombia a través de su programa Becas Sueños de Paz. Una ambiciosa iniciativa que busca garantizar que jóvenes de estratos socieconómicos 1 y 2, y de poblaciones vulnerables víctimas del conflicto armado o a las que les hayan transgredido sus derechos humanos, puedan finalizar sus estudios universitarios y así tengan la posibilidad de labrarse un futuro con mayores oportunidades.
 
Cuando comenzó el Fondo Becas Sueños de Paz, la meta era beneficiar a 300 personas de 12 departamentos cada año. Hoy en día ya son más de mil los beneficiarios en 30 departamentos del país. Para poder acceder a estas becas —las inscripciones no se encuentran abiertas para el público en general— es indispensable haber cursado el primer año del programa, tener un promedio acumulado de 3,5, estar entre los 16 y 25 años de edad, pertenecer alguna de las universidades elegidas por la Fundación. Actualmente se han promocionado 1.140 estudiantes, de 30 departamentos del país, se han beneficiado con el programa Becas Sueños de Paz.
 
Emocionada, Karen Marcela asegura que construye paz estudiando, “porque si no lo estuviera haciendo posiblemente mi realidad sería otra y estaría contribuyendo a las dificultades que hay en este país”. Su anhelo es regresar a Arauca para contribuir al fortalecimiento y a la preservación de las lenguas y la cultura de las diferentes comunidades indígenas. “Quiero dejar huella y generar cambios que permitan mejorar el entorno”.
 
Y por entorno se refiere a aquel que contiene su esencia, el lugar donde creció y se formó, “A ra u c a , a tierra del joropo de donde provengo, que siempre anhelo y valoro. Es que no me imagino mi vida si no es allá, ayudando a reconstruirla”. La línea de Educación de la Fundación Bancolombia ha sido la encargada de desarrollar este programa gracias al apoyo operativo del Fondo de Becas Lumni Colombia, logrando un alto impacto social, económico y profesional en las vidas de cada uno de los becarios.
 
Todas las universidades e instituciones de educación superior con las que se trabaja son reconocidas por su calidad y seleccionadas en cada proceso de convocatoria de acuerdo al foco estratégico que se ha definido previamente. De esta forma se garantiza que su repercusión sea todavía más contundente y se extienda por diferentes zonas del territorio nacional.
 
“Gracias a Becas Sueños de Paz, dice Karen Marcela, tuve la oportunidad de mejorar las condiciones en las que estaba estudiando y concentrarme de lleno en mi formación profesional y en las acciones que quiero implementar a futuro para poder preservar las tradiciones de mi tierra”. Como ella, son cientos los jóvenes que han visto una luz en medio de la cruda realidad en la que les ha tocado crecer. La posibilidad de capacitarse y aprender de lo que más les gusta y así contribuir a que las próximas generaciones puedan disfrutar de un presente más amable.
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