Cuatro grandes retos en educación para 2016

El 2015 culminó con varios desafíos educativos que seguirán sacudiendo los debates y tendrán una importante influencia en la agenda de este año.

La ministra de Educación, Gina Parody, ha tenido una meta clara desde que se hizo cargo de esa cartera: lograr que Colombia sea el país más educado de América Latina en diez años.

Para conseguirlo, el Gobierno Santos ha demostrado, por lo menos, un cambio de prioridades. Por ejemplo, por primera vez en su historia, destinó mayor monto del presupuesto nacional a su Ministerio de Educación que al de Defensa. En cifras oficiales se trató de 28,9 billones de pesos.

De hecho, una muestra de ese espaldarazo a la educación fue el programa bandera Ser Pilo Paga que, en su segundo año, logró otorgar 11.000 becas adicionales para los estudiantes con los mejores resultados en las pruebas Saber y con menores recursos.

En el 2015, más de 13.000 estudiantes se presentaron a las Pruebas para la Evaluación Internacional de Alumnos (Pisa) de la Ocde, el rasero que califica los sistemas educativos en los diferentes países del mundo. Este año, los resultados serán publicados y esto determinará qué habrá por mejorar.

El año pasado los resultados de las pruebas Saber dieron cuenta de que Santander, Cundinamarca y Arauca fueron los departamentos con estudiantes en los mejores puntajes. Pero que Chocó, Amazonas, Bolívar y Magdalena se rajan. Este año será oportuno que recuperen sus estándares.

Y en plena recta final de los acuerdos de paz, la educación se posiciona en el centro del debate. Es el momento de cambiar las armas por las aulas.

¿Sí o no a la jornada única?

Cumplir con el compromiso de la jornada de ocho horas diarias en los colegios del país no es una tarea fácil. Como explicó el director del Instituto Alberto Merani, Julián de Zubiría Samper a la Revista Semana si bien la medida es positiva, la extensión del tiempo lectivo “incidirá relativamente poco en la calidad, pues no interviene en factores esenciales como los planes de estudios o los currículos”. Sin embargo, de  acuerdo con Francisco Cajiao, exasesor del Ministerio de Educación y exsecretario de Educación del Distrito, “en educación básica se debe concretar la jornada única. Es una de las mayores prioridades del Gobierno y debe comenzar a ser parte del derecho a una educación de calidad”.
 
Sistema de educación terciaria
 
En educación superior se avista un reto mayor para el próximo año y es sacar adelante el sistema de educación terciaria aprobado en el Plan Nacional de Desarrollo y convertido en una de las principales preocupaciones del Ministerio de Educación para garantizar que los estudiantes de instituciones de formación para el trabajo, incluido el Sena, puedan avanzar en niveles de formación posterior porque, según Carlos Mario Lopera, director del Observatorio de la Universidad Colombiana, “las actuales titulaciones no les permiten crecer profesionalmente. Esto implica una fuerte articulación con el mercado laboral y trabajar en conjunto todo un marco nacional de cualificaciones”. Según Lopera, la decisión ha tenido obstáculos, especialmente técnicos y conceptuales, de parte de expertos internacionales y de las instituciones de educación superior, que no se han convencido de los beneficios de la propuesta.
 
Más recursos para las universidades públicas
 
Si se quiere aumentar la cobertura, que en Colombia es del 45,8%, y asegurar la calidad en las instituciones de educación superior, los recursos deben ser mayores. De acuerdo con Lopera, director del mencionado Observatorio, “el tema financiero se vuelve aún más delicado porque Ser Pilo Paga (que seguirá siendo bandera del Gobierno) cuesta mucho más de lo que se imagina y dejará comprometido el presupuesto de los siguientes gobiernos, y también porque, más allá de la publicidad del Icetex, el modelo de financiamiento de Tú Eliges no responde a las necesidades de la mayoría de la población potencial de crédito”.
 
Cátedra para la paz
 
En mayo de este año el presidente Juan Manuel Santos firmó un decreto que reglamentó la ley para que todos los colegios y universidades del país incluyan en su plan de estudios una clase destinada a la paz denominada “Cátedra para la Paz”. La ley generó polémica. La exviceministra de Educación Isabel Segovia consideró la cátedra como innecesaria y dijo, en ese entonces, que “la estrategia de quienes no son capaces de idear transformaciones profundas es llenar el currículo de cátedras que no generan ningún cambio”. Pero para otros, como el maestro John Sandoval Rincón, quien fue reconocido por la Fundación Compartir con el premio al gran rector del año, “en nuestro caso, el de las escuelas con víctimas del conflicto, la exigencia de abrir un espacio para hablar de paz, perdón y reconciliación no es sólo necesario sino vital”. Al 31 de diciembre se cumplía el plazo para que en los horarios de clase se fijara esta materia. ¿Quiénes están cumpliendo?