De Caquetá a Bogotá: finaliza el viaje a pie de estudiantes por la educación pública

El viaje que comenzó el 6 de noviembre con 50 estudiantes de la Universidad de la Amazonia llega hoy a la capital con más de 170 jóvenes de la Universidad Surcolombiana de Neiva, de la Universidad del Tolima y de la Universidad de Cundinamarca que se sumaron a la movilización. En total, los caminantes recorrieron 600 km en 13 días.

Cortesía Miguel Villanueva UniAmazonía

Caminar es un acto de rebeldía y de resistencia. De eso están convencidos los 50 estudiantes de la Universidad de la Amazonia, sede Florencia (Caquetá), que después de 13 días de recorrido a pie llegan hoy a Bogotá para defender la educación superior pública y exigirle al gobierno nacional que atienda sus peticiones.  

“Los hijos de la Manigua”, como se llaman a sí mismos, emprendieron uno de los viajes más interesantes de sus vidas el pasado martes 6 de noviembre. Su objetivo era claro: salir del silencio y el abandono de la selva amazónica, atravesar el Huila y el Tolima, entrar a Cundinamarca y llegar a la capital para ser escuchados o para hacerse escuchar. “Si no nos dejan soñar, no los dejaremos dormir”, dicen convencidos los líderes de la movilización.

Y lo lograron. Contra todos los pronósticos, los jóvenes caminantes, que hacen parte de la Unión Nacional de Estudiantes de Educación Superior (UNEES), llegan hoy a Bogotá para participar en las movilizaciones pacíficas que tiene planeado el movimiento estudiantil en los próximos días. Pero no llegan solos. A su paso, se han ido sumando decenas de estudiantes de otras universidades públicas que padecen la misma crisis financiera.  

Para Miguel Villanueva, estudiante de la UniAmazonia y uno de los líderes del recorrido, la intención de este viaje es rechazar la actitud "indolente" del gobierno nacional frente al desfinanciamiento de las universidades públicas y, al mismo tiempo, generar empatía y conciencia en la sociedad. "Invitamos a los estudiantes, a los profesores y a la gente que nos ha visto y nos ha ayudado en la carretera a que defendamos juntos lo único que nos permite avanzar como país: la educación pública gratuita y de calidad".

Despúes de varios días de caminata por los calurosos pueblos del sur del Huila: Garzón, Gigante, Hobo, Campoalagre y Rivera, los hijos de la manigua llegaron a la Universidad Surcolombiana de Neiva. Allí, en medio del cariño y la solidaridad de sus compañeros, el grupo de caminantes se hizo más grande. Pasó lo mismo con los estudiantes de la Universidad del Tolima, que salieron a su encuentro, y con los jóvenes de la Universidad de Cundinamarca, que se unieron al recorrido.

   

A pesar de las amenazas que recibieron durante el trayecto y sobreponiéndose al hambre, al frío y al dolor, los estudiantes lograron su propósito sin mayores contratiempos. Además, motivaron a otros jóvenes a hacer lo mismo. Como diría Eduardo Galeano en El libro de los abrazos: "hay fuegos que arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende". Tal vez por eso, un grupo de 117 estudiantes de la universidad del Cauca emprendió un viaje similar. Salieron de Popayán el pasado Jueves y esperan llegar a Bogotá el miércoles 28 para participar en el gran paro nacional universitario.   

Al final, después de 13 días de viaje y un millón de pasos por la educación, llegan a la capital más de 170 jóvenes organizados y convencidos de no regresar a sus lugares de origen sin antes llegar a un acuerdo mínimo con el gobierno que garantice mejores condiciones para sus universidades.   

*Los estudiantes de la Universidad Distrital están recolectando implementos de aseo, cobijas, ropa y alimentos no perecederos para los caminantes.  

 

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