'La educación debe ser prioridad del Gobierno'

Obdulio Velásquez, rector de la Universidad de La Sabana, explica qué implicaría poner en marcha el Acuerdo por lo superior 2034.

Obdulio Velásquez, rector de la Universidad de la Sabana y representante de las universidades privadas ante el Cesu. / Andrés Torres

El Consejo Nacional de Educación Superior (Cesu) ha puesto en las manos del Gobierno Nacional un camino, pero no un riel. Los próximos cinco gobiernos tendrán la opción de implementar o rechazar los 136 lineamientos propuestos.

Obdulio Velásquez, rector de la U. de la Sabana, explica que los grandes retos de la propuesta son el aumento de la cobertura y la calidad, el mayor financiamiento y la regionalización de la educación. Para ello se plantea incrementar el presupuesto en más de 40 billones de pesos.

¿Cómo definieron las prioridades que deben atenderse en los próximos cuatro años?

Establecimos un diagnóstico de prioridades y dificultades en el que fue evidente que hay serios problemas en la articulación del sistema educativo y en la financiación que deben combatirse en el próximo gobierno.

¿Qué se plantea al respecto?

Para la financiación es urgente la participación de gobiernos locales y regionales, porque ellos son igual de responsables en el proceso. De otra parte, el sistema educativo no es homogéneo, hay muchas agencias que lo manejan y la tipología no es clara. Hay instituciones públicas, privadas y de carácter especial; y hay universidades, instituciones técnicas, tecnológicas, entre otras. Se necesita esclarecer las funciones y definiciones de cada uno.

¿Cómo ve la posibilidad de que el Gobierno incremente el presupuesto en educación superior en 50 billones de pesos?

Si se quiere apostar por la educación superior hay que hacer un esfuerzo fiscal significativo y a largo plazo y debe ser tema central de la agenda nacional. Hasta ahora se ha comenzado a ver un interés en el tema, pues durante diez años el presupuesto estuvo congelado. Sé que hoy hay interés por parte del Ministerio de Educación y del nuevo gobierno.

¿Hasta qué punto esta inversión es prioritaria en educación superior y no en la media o básica?

Si se ponen en una balanza, no hay duda de que la prioridad está en la educación primaria. Pero quienes logran llegar a la educación superior están en el último kilómetro de su formación y han logrado superar las dificultades de la educación inicial y media. Se debe tener en cuenta que esta es la etapa fundamental de transformación para lograr acceder a la vida laboral.

¿De qué manera el Cesu plantea articular la calidad y la cobertura?

Es un arte de balance que debe medir el Gobierno. Ya se ha hecho un esfuerzo importante en ambos temas y con esta propuesta se plantean otras mejoras. Planteamos llegar a una cobertura del 84% para 2034 y hacer una mayor inversión en la formación y estabilidad de docentes, en acreditación de instituciones y programas y en infraestructura. Es labor del Gobierno ampliar la cobertura, pero con calidad.

¿Qué implicaciones tendría la creación de la Superintendencia que se plantea en el documento?

El Gobierno mismo la ha defendido porque sabe que los mecanismos de vigilancia del Ministerio son débiles. Implica pensar en temas como la autonomía universitaria y replantear las funciones del Ministerio, que tendría que dedicarse más al fomento de la educación y no a la vigilancia.

¿Cómo superar los problemas de distribución de las recursos estatales en las universidades públicas?

Nuestra apuesta es por la regionalización de la educación. Con más presupuesto en zonas alejadas se puede pensar en educación más incluyente, de mejor calidad y con mayor cobertura.

El Cesu plantea una política pública y no una reforma a la ley, pero indiscutiblemente se haría esa reforma.
La propuesta implica transformaciones a todo el aparato normativo que regula la educación, incluida la Ley 30. El problema que hubo hace dos años es que era un proyecto de ley que no tenía un contexto amplio. Esto es apenas el inicio de los cambios que se deben hacer con base en un diagnóstico completo.

¿De qué manera el Cesu integró a los estudiantes para que esta vez no sean ellos los principales opositores?

El eje articulador de esta política pública es el estudiante. Ante el Cesu los estudiantes tienen un representante y quisimos escuchar e implementar muchas de las propuestas que esta comunidad le ha hecho al Gobierno en los últimos años.

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@EstefaniaAvella

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