“El baño mixto es una pequeña solución para la discriminación”: rector de la U. Externado

Desde el lunes todos los estudiantes de esta universidad, sin importar su género, compartirán estos espacios. La medida obedece a un asunto de equidad.

Hace un par de meses, Estados Unidos dio el primer paso en la implementación de baños mixtos.  / AFP
Hace un par de meses, Estados Unidos dio el primer paso en la implementación de baños mixtos. / AFP

Espacios públicos que parecían inmodificables, como los baños, hoy están empezando a transformarse. Estados Unidos fue el primero en dar ese paso, gracias a la labor de Matías Matilda, una colombiana transgénero que se propuso encontrar una solución para evitar ese incómodo momento que implicaba entrar en un baño de hombres y sentirse como un “animal raro” por su apariencia de mujer. (Lea: El debate por los baños mixtos)

Ella consiguió que en la sede principal de la Organización de Estados Americanos, ubicada a pocos metros de la Casa Blanca, se instalara el primer baño neutro o sin género. A esto se sumó la propuesta del gobierno de EE.UU. para que en todas las escuelas públicas se les permitiera a los estudiantes entrar a cualquier baño sin importar su género. Debían prevalecer los derechos de los alumnos transexuales. (Vea: Los estudiantes de la U. Externado dieron el sí a los baños mixtos). 

En Colombia, hace unos días, la Universidad Externado de Colombia se sumó a esta iniciativa. Anunció que a partir del segundo semestre de 2016 sus estudiantes encontrarán en cada edificio baños mixtos donde podrán ingresar todas las personas. No importa a que género pertenezcan

Inspirado en la decisión del presidente Barack Obama y en las bases liberales de la universidad, el rector del Externado, Juan Carlos Henao, decidió promover la inclusión, la tolerancia y el respeto a partir de la transformación de ese espacio.

“Partamos de algo: el sexo es cuestión de genética, pero el género lo decide cada persona. Mi idea fue cómo encontrar, a partir de pequeñas medidas prácticas, soluciones a grandes problemas de la sociedad como la discriminación. De allí se derivó la propuesta”, dice Henao.

De acuerdo con el rector del Externado, el proceso de remodelación de cada baño tardó un mes y fue impulsado también por la petición de varias alumnas que se quejaron por las largas filas en los baños de mujeres. Sin embargo, esa transformación sólo se hizo en un baño por edificio (seis en total) para que, en sus palabras, “el cambio no fuera brusco. Hay mujeres que no desean compartirlo con los hombres. El 66 % de estos espacios quedaron normales”.

Cada uno, explica Henao, cuenta con inodoros y orinales, los cuales tendrán una especie de rejilla que impide que las mujeres deban observar a los hombres, mientras se cepillan los dientes o se maquillan. Los lavamanos son totalmente mixtos.

Para informar a los estudiantes de la nueva medida, el rector difundió un comunicado en el que explicaba las razones de la decisión. “Tengo la firme convicción de que pregonar estos principios propicia el avance en la formación de quienes creen en la perfectibilidad humana y en sociedades más democráticas”, se lee en un aparte.

Y aunque los alumnos regresarán a clases el 25 de julio, ya algunos han manifestado sus opiniones en redes sociales. Hay estudiantes que aplauden la decisión y hay otros, por el contrario, que han manifestado su desacuerdo. Uno de ellos, por ejemplo, escribió en Facebook: “No le auguro éxitos. Creo que van a ocurrir problemas (…) Es un gran exabrupto y falta de respeto. Rector, no hay que confundir la modernidad con la pérdida de los valores y la moral. Administras una universidad, no un bar trans”.

La directora de Colombia Diversa, Marcela Sánchez, ve estas reacciones con otros ojos. Considera que, por el contrario, la decisión de la Universidad Externado abre un nuevo debate en el país sobre la segregación y que se evidencia en espacios como un baño.

“No veo nada negativo en una medida que pretende incluir a más personas y ser más democrática. Pareciera que es una discusión muy banal, pero esto tiene que ver con la dignidad de las personas. Demuestra que la exclusión está en la vida cotidiana y por eso la discriminación no sólo se resuelve con cambios legislativos sino con prácticas muy sencillas”, asegura. “Se trata de equidad”.