Premio Bienal Javeriano en Investigación 2019
contenido-exclusivo

El investigador que desenterró la historia de los maestros en Colombia

Óscar de Jesús Saldarriaga fue distinguido como uno de los mejores investigadores de la Universidad Javeriana. Ha buscado por 40 años las piezas que armaron nuestro sistema educativo. Su relato hace honor al Movimiento Pedagógico del país.

Para Óscar de Jesús Saldarriaga, quien ha estudiado por 40 años la educación del país, estamos padeciendo un “apartheid” educativo. / Cristian Garavito - El Espectador

Dos ejércitos. De un lado estaba el ejército de Roma, desafiante, y del otro lado, el de Cartago. Ambos izaban sus banderas y se preparaban para el anuncio de “Hay combate”, dictado por el profesor. Era una guerra de todos contra todos: el salón entero atacaba con preguntas, las más rebuscadas para corcharse entre sí. Era la batalla de los lunes, en la que los estudiantes del colegio Javeriano de Pasto, cual soldados, se batían el lugar del emperador. Quien ganaba vigilaba la clase durante la semana. Así funcionaba el sistema de las decurias con el que hace 50 años, Óscar de Jesús Saldarriaga aprendió a leer, escribir, multiplicar y dividir.

“Después entendí que esa experiencia de educación me había marcado de por vida y había definido, sin yo saberlo, mi destino de historiador de la pedagogía y la educación”, sostuvo Saldarriaga, quien fue exaltado como uno de los mejores investigadores de la Universidad Javeriana, otorgándole el Premio Bienal de este año.

El bachillerato fue diferente. Luego, la familia Saldarriaga se mudó a Medellín, donde él terminó la secundaria en el colegio Jesuita, San Ignacio, y “fue como pasar de un sistema educativo del siglo XVIII al siglo XX. Tal diferencia en un mismo país y en un mismo periodo”. Fue aterrizar, de repente, en la modernidad.

Años después, estudiando historia y teatro en la Universidad de Antioquia, lo recordaría. Por entonces, una convocatoria sonaba en los corredores de la facultad: a un proyecto financiado por Colciencias para estudiar la pedagogía en el siglo XIX le hacía falta un monitor. Se inscribió. “Recuerdo que subí a la oficina de Olga Lucía Zuluaga, la creadora del proyecto, y me encontré una señora chiquita y dulce que me pidió un ensayo de tres páginas sobre la relación entre ver, decir y hacer en Arqueología del saber de Michel Foucault. Yo no entendía nada”. Pero pasó.

El Grupo, “la cosa más importante que me pasó”

Él era el menor de un grupo de intelectuales que llegó a Bogotá en los ochenta. Le pagaban $7.000. Su tarea era, al igual que los otros miembros del Grupo de Historia de la Práctica Pedagógica, desenterrar entre los archivos de la Biblioteca Nacional la razón de por qué los maestros habían olvidado su memoria histórica y sus conceptos pedagógicos. Porque ya sólo reproducían lo que las cartillas y guías adaptadas por el Ministerio de Educación dictaban.

Por eso el grupo, que estaba también compuesto por académicos de la Universidad Pedagógica, la Nacional y de la Universidad del Valle, empezó a revisar la historia desde que la pedagogía moderna se fundó, en 1662, con la obra La didáctica magna de Juan Amos Comenio. El responsable de “coger esos salones revueltos donde estaban todos encima de todos, y organizarlos en cuadrícula así como lo vivimos hoy”.

Durante tres años, escarbaron la historia de día y salían a vivir la bohemia, escuchando salsa de noche. De aquel tiempo no sólo nacieron los primeros libros de una colección que cuenta con más de una docena de títulos, firmados por el grupo. Sino que nació el Movimiento Social Pedagógico con algunos maestros afiliados, la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) y otros docentes del país. Era 1982 y se habían dado cuenta que no recordaban qué era ser un profesor.

“Porque las facultades de educación borraron la teoría. A los maestros si van a ser licenciados en sociales, les enseñan sociales y unas clases de pedagogía pero no alcanza a ser un saber sobre la escuela y la enseñanza, y por eso eran simplemente amplificadores. Porque mientras menos capital cultural tengan, más los supeditan a no pensar en lo que hacen”.

Así que, recuperar la memoria del saber pedagógico, eso es lo que ha hecho el Grupo durante 40 años. Eso es lo que hizo el Movimiento Pedagógico durante los noventa. En palabras de Saldarriaga, “hemos reivindicado al maestro como trabajador de la cultura”, afirma el historiador, quien es autor de más de 50 capítulos y al menos cuatro libros sobre cómo se constituyó el sistema educativo del país.

Un sistema que sustenta, a sus ojos, “el gran principio de exclusión y jerarquización de nuestra sociedad. Porque la primaria, la secundaria y la universidad funcionan como una pirámide que es en realidad una forma de apartheid educativo. Tenemos una cobertura en los primeros años del 98 %, pero puede que apenas el 40 % de los estudiantes de primaria pasen a secundaria y que de esos, sólo el 10 %, siendo optimistas, logran llegar a la universidad.

884664

2019-10-06T13:46:28-05:00

article

2019-10-07T11:38:38-05:00

[email protected]

none

Camila Taborda - @Camilaztabor

Educación

El investigador que desenterró la historia de los maestros en Colombia

71

4912

4983

1