El sueño refundido de la profe Amelia

La reestructuración de una escuela emblemática del municipio de Yaguará abre el debate sobre el manejo administrativo del sector en ese departamento.

Amelia Perdomo de García (1946-2005), la maestra que trabajó 40 años por la niñez de Yaguará. Archivo particular

El sueño de Amelia Perdomo de García, hecho realidad poco antes de morir el 3 de enero de 2005, se ha ido desvaneciendo. Trabajó desde los 16 años por la educación de su municipio, Yaguará, Huila, primero en la escuela Santa Ana durante 23 años y luego en la Francisco Gómez Quintero durante 17 años. Dedicó en total 40 de sus 58 años a la formación de la niñez.

Cuando tenía 45 años tomó la dirección de la Institución Educativa Francisco Gómez Quintero y desde entonces, gracias a sus gestiones y a su liderazgo, apoyada por su equipo de profesores, motivada por sus sueños, su espíritu incansable y su firme convicción de que con la educación era posible transformar la realidad, la escuelita de 150 estudiantes, cinco salones, cinco profesores y cinco cursos —la más pobre del municipio— se transformó en una institución educativa de educación básica primaria y media vocacional con 750 estudiantes, 20 salones, 20 profesores, una coordinadora y una rectora.

El sueño de la profe Amelia era conformar una institución educativa en la que niños y jóvenes encontraran una alternativa para el desarrollo de sus proyectos de vida. Repetía a diario su lema: “Los maestros debemos educar con calidad para buscar la excelencia humana”. En 2002 se graduó la primera promoción de bachilleres básicos y doña Amelia, ya pensionada, asistió a la ceremonia. Sin embargo, en 2006, cuando 28 estudiantes terminaron el grado once, ya había fallecido de manera inesperada.

En reconocimiento a su aporte a la educación y a sus firmes valores inspirados en san Juan Bosco, la comunidad educativa decidió darle su nombre a la entidad que hasta entonces se había llamado Francisco Gómez Quintero. Desde entonces ocho promociones se han graduado como bachilleres de la Institución Educativa Amelia Perdomo de García.

Sin embargo, parece que la de 2014 fue la última promoción. El 27 de enero de este año el Comité Técnico Municipal de Directivos Docentes, conformado por el alcalde municipal, la Secretaría de Salud y Educación Municipal, los rectores de las instituciones educativas Amelia Perdomo de García y Ana Elisa Cuenca Lara, el director de Núcleo Educativo y la Secretaría de Educación Departamental tomaron la decisión de convertir la Amelia Perdomo en una sede de la Institución Educativa Ana Elisa Cuenca Lara. Así cerraron de un plumazo la sede Ángel María Paredes, sede original de la Amelia Perdomo.

Aunque la secretaria de Salud y Educación Municipal de Yaguará, Norma Constanza Polanco Polanía, explica que la sede Amelia Perdomo conservará su nombre y continuará prestando el servicio de educación, la reorganización afectará directamente a los 440 estudiantes, 20 docentes y el grupo de directivas, que serán reubicados según decidan las autoridades departamentales. El municipio de Yaguará no está certificado en el manejo de la educación y todos los temas administrativos y organizacionales son de competencia de la Secretaría de Educación del Huila.

La rectora de la Amelia Perdomo, Alba Luz Ortiz, está trabajando desde marzo como rectora en el municipio de Palermo, en la Institución Educativa El Juncal. Donde trabajaba ya no se necesita rector, ni coordinador, porque depende de las directivas de la Ana Elisa Cuenca Lara. La secretaria de Educación Departamental, Brigitte Olarte Cardoso, explica que el cambio es meramente administrativo y en nada perjudica el servicio educativo en la Amelia.

Juan de Jesús Ramírez, el docente de mayor antigüedad de la Amelia Perdomo, dice que “la comunidad educativa no se manifestó, ni se manifestará, porque todo fue hecho a sus espaldas. Los maestros estamos divididos, a pesar de que se constituyó un comité en contra de la fusión, terminamos sólo enviando una nota de protesta al gobernador sin ningún acompañamiento, y todo por los intereses de reubicación de los maestros de Neiva. Realmente se siente uno impotente cuando las actuaciones de quienes administran la educación se saltan la norma, desconociendo el poder decisorio de los actores directos. Impotencia y también nostalgia por la frustración del sueño amelista”.

Joselito Trujillo Lara, director del Núcleo Educativo de Yaguará, asegura que todos los estudiantes seguirán recibiendo el servicio educativo sin problema, pero la mayoría de yaguareños todavía no entienden “las razones de fondo” que motivaron quitarle la vida propia a la escuela de la profe Amelia.

 

*Directora del Centro de Conciliación Arbitraje y Amigable Composición Fundación Liborio Mejía, www.fundacionlm.org.