La excelencia empieza por los docentes

Cien educadores se reunieron en Bogotá para evaluar el desarrollo del programa Todos a Aprender que refuerza la labor de profesores en 21.400 escuelas del país. Lograr un proceso de aprendizaje menos mecánico y más didáctico, son algunas de las metas para el nuevo cuatrienio.

El programa Todos a aprender beneficia a 2’345 mil niños del país. /Cortesía Mineducación

Mañana, sábado, concluye el VII encuentro de Formación de Formadores del programa Todos a Aprender del Ministerio de Educación. Durante la semana 100 formadores y directivos del programa se reunieron para hacer un balance de las labores e identificar las reformas necesarias acorde a los lineamientos del nuevo cuatrienio.

Desde 2011 comenzó un proyecto encaminado a lograr la excelencia académica y docente en el país trabajando con niños desde transición hasta quinto de primaria. La apuesta fue llegar a establecimientos educativos alejados de los grandes centros urbanos, para brindar a los estudiantes, colegios y secretarías educativas, las herramientas necesarias para alcanzar la calidad.

Las matemáticas y lenguaje son las áreas en las que se centra el programa, pues para los expertos son la base de las demás áreas de conocimiento. Los 100 formadores (elegidos por meritocracia y todos con estudios de maestría o doctorado), son los encargados de diseñar los planes de acción para transmitirlos a 3.000 tutores que se dirigen a los más de 4.300 establecimientos educativos para observar y retroalimentar la labor de 92.000 docentes en el país.

El objetivo fundamental es hacer que estos docentes, que son quienes trabajan directamente con los alumnos, cuenten con el material y los conocimientos necesarios para su proceso de enseñanza. Pero también que logren desprenderse de los paradigmas de un modelo tradicional, basado en un proceso de aprendizaje mecánico y de memoria, para pasar a uno más dinámico, señala Wilfredo Gavidia, formador de Casanare y de Meta.

Después de tres años, lo que más se resalta del programa es haber mantenido en pie esta iniciativa. No obstante, los expertos, acompañados de un grupo de 80 académicos de universidades nacionales e internacionales, concluyeron que es fundamental hacer unas mejoras en los protocolos y herramientas del programa para que tanto formadores como tutores observen de manera adecuada las sesiones en las aulas y reconozcan cuáles son las áreas en las que deben trabajar con los docentes.

Además, Mauricio Duque, coordinador del convenio interinstitucional entre el Mineducación y las universidades, recalca la necesidad de comenzar a diseñar el modelo de evaluación del programa con evidencias científicas. "La intención es poder tomar decisiones basados en estudios rigurosos y dejar de lado los programas que se evalúan a través de opiniones", asegura el experto.

Por último, Duque enfatizó en la importancia de construir materiales educativos no sólo de mejor, sino de excelente calidad. Durante estos tres años, el Ministerio se ha encargado de repartir en los centros educativos las cartillas, libros y guías con los que se trabaja dentro del aula. Sin embargo, los expertos sugieren comenzar construir un material de mejor calidad para obtener mejores resultados.

Con estas nuevas metas para los próximos cuatro años se busca enfocar la calidad y la excelencia educativa en la labor docente. Para Diana Basto, gerente del programa, "no se puede hablar de educación si no se entiende el lugar en el que están los profesores. No podemos exigir al modelo educativo que haga cambios de fondo si no trabajamos con el actor fundamental: el docente, que es quien influye directamente en los exámenes y logros de los niños".