Faltan 1.6 millones de maestros

Para lograr una cobertura completa en educación primaria en 2015 el mundo necesita hacer un esfuerzo por formar y contratar muchos más maestros.

Mientras la matrícula escolar se dispara a raíz de incisivas políticas públicas que han implantado los gobiernos (en Colombia, por ejemplo, el acceso universal a la educación primaria se ha cumplido en un 92%), en el mundo escasean los profesores.

Según las nuevas proyecciones de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), los países necesitarán 1,6 millones de maestros en las aulas para lograr la educación primaria universal en 2015, y esta cifra se elevará a 3,3 millones en 2030.

En cuanto al ciclo de enseñanza secundaria, el organismo prevé un panorama aún más difícil: se necesitarán 3,5 millones de docentes adicionales de aquí a 2015, y 5,1 millones en los siguientes 15 años, mucho más que en el ciclo básico porque en ese grado son necesarios profesores con conocimientos específicos para cada materia.
El informe de la Unesco revela que alrededor del 58% de los países y territorios de todo el mundo padecen el fenómeno y sólo el 40% de estos (37 naciones entre las que no está Colombia) tendrá suficientes maestros de primaria en las aulas.

En el informe, el organismo explica que el fenómeno del déficit de docentes se debe, más allá de que estos abandonen las aulas, al aumento en el número de estudiantes en edad escolar, en principio, por el crecimiento de la población, así como por la apertura de programas en muchos países que intentan vincular a más y más niños a las aulas, aunque no haya profesores.

Frente a la presión para lograr la educación primaria universal, muchos países recurren a la contratación de profesores de baja calidad o, incluso, a bajar los estándares nacionales de calidad educativa. Según la Unesco, esta decisión puede poner en peligro los resultados de aprendizaje de los estudiantes, especialmente los de las aulas superpobladas, con pocos recursos.

Sin embargo, hay países como Angola, donde casi uno de cada cinco profesores abandona la profesión en un determinado año, por presiones económicas, sociales o migratorias.

Si bien todas las regiones del mundo están afectadas por este fenómeno, la situación es más alarmante en el África subsahariana, donde un tercio de los países atraviesan déficit de profesores, y sólo allí habrá que crear 2,1 millones de puestos suplementarios para hacer frente a la demanda en 2030, año en que por cada profesor habrá 143 niños en edad escolar, en comparación con los 100 que había en 2011.

De hecho, pese a que países como Etiopía, Camerún, Namibia o Lesotho serán capaces de acoger a todos los niños en edad escolar primaria en 2015, al igual que Mauritania y Yemen, no tendrán suficientes maestros para acoger a miles de estudiantes.

Llama la atención que los estados árabes, en los que en los próximos 15 años habrá unos 9,5 millones de nuevos alumnos en primaria, se colocan en el segundo puesto del ránking de carencia de docentes, y requerirán la creación de 500.000 puestos adicionales para alcanzar una educación primaria universal.
Al respecto, Francisco Cajiao, asesor de la Unesco y del Ministerio de Educación, dice que para el caso colombiano la situación no es la los países africanos. “Más bien la población en primaria tiende a disminuir por un quiebre de la pirámide demográfica. De hecho, sabemos que en 2013 hay menos niños en educación primaria de los que había hace diez años”.

De acuerdo al experto, en Colombia hay un exceso de personas que han culminado estudios de docencia y una sobreoferta de maestros en edad laboral.

Lo que sí sucede, explica, es que en el país hay un problema de calidad en la formación que imparten los profesores que tiene varias causas: “la formación de los maestros no es completamente satisfactoria, adicional a que no son bien pagados. De otro lado, quienes entran a estudiar educación no son precisamente los bachilleres con mayor nivel académico; esos tienden a irse a otras disciplinas, y las facultades tampoco hacen ejercicio significativo del mejoramiento”.

“Los maestros juegan un papel fundamental para que los estudiantes logren buenos resultados de aprendizaje. Si bien su capacidad de influir positivamente en la experiencia de un niño depende de un gran número de factores, el primer paso hacia los buenos resultados de aprendizaje es asegurar que haya suficientes los maestros en las aulas”, concluye el informe de la Unesco.
 

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