“Felicidad”, la clase más popular en una de las mejores universidades del mundo

En la U. de Yale, que ocupa el puesto 16 en el ranking de las instituciones más destacadas, cerca de 1.200 alumnos se matricularon en una clase que les ayuda a encontrar la felicidad. Es la que más asistentes ha tenido en los 316 años de existencia de esa universidad.

En 2013, la U. de Yale presentó un informe en el que mostraba que la mitad de sus alumnos habían solicitado atención en salud mental. / Wikimedia - Creative commons

Laurie Santos ha dedicado parte de sus años como profesora a intentar responder una pregunta: ¿Qué es lo que hace que la mente humana sea única? Para contestarla, en el departamento de Psicología de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, ha analizado las habilidades cognitivas de los primates, nuestros parientes evolutivos más cercanos. También se ha centrado en comprender la cognición de los perros domesticados. Cree que allí puede encontrar las pistas de los orígenes de la cognición humana.

La profesora Santos es bióloga y psicóloga de la Universidad de Harvard y Ph.D en Psicología. Desde hace unos días su nombre ha salido en varios medios estadounidenses porque logró un récord en una de las mejores universidades de ese país: la clase que abrió este semestre se convirtió en la que más inscritos ha tenido la U. Yale en toda su historia (316 años). Cerca de 1.200 estudiantes se matricularon en su materia, que por nombre lleva Psychology and the good life (Psicología y buena vida). En otras palabras, como se lo dijo Santos al diario The New York Times, puede ser un indicio de que “los estudiantes quieren cambiar, ser más felices”.

“En realidad muchos somos infelices y estamos ansiosos y estresados”, replicó un estudiante de 19 años al periódico estadounidense. 

A los ojos de Santos, uno de los motivos por los que los estudiantes de Yale han optado por su clase es porque en el bachillerato tuvieron que darles prioridad a otros asuntos que desplazaron la felicidad. Para ella, es una muestra de la necesidad de tratar la salud mental de los alumnos. Ya en 2013, la universidad, que ocupa el puesto número 16 en el ranking Quacquarelli Symonds (QS), había revelado que más de la mitad de sus estudiantes habían buscado este tipo de atención.

En términos simples, el curso está enfocado en la psicología positiva y en cambiar patrones de comportamiento. Además de responder evaluaciones y hacer un examen final, los estudiantes deben presentar un proyecto de superación personal. “Es una clase difícil. Para ver un cambio real en sus hábitos de vida, deben rendir cuentas todos los días”, aseguró Santos. “Nuestras ideas acerca de lo que nos hará felices, como ganar la lotería y obtener un título, están totalmente equivocadas”.

Y aunque la clase ha resultado un éxito, lo más probable es que para el próximo año se cierre. “Los cursos grandes pueden ser sorprendentes de vez en cuando, pero no sería justo que otros cursos y departamentos se lleven a todos sus estudiantes”, advirtió Santos.