La figura paterna

La sicóloga Ana Patricia Cerón sintetizó en su obra su vida profesional dedicada al estudio de la familia, la infancia y el papel del padre.

Ana Patricia Cerón, psicóloga experta en familia e infancia. /Gustavo Torrijos

Los tiempos en que los hombres, escudados en cualquier pretexto, sobrecargaban de responsabilidades a sus parejas en la crianza de los hijos, siguen vigentes. A pesar de que hoy se tiene mayor conciencia sobre la importancia de la figura paterna en el desarrollo afectivo, intelectual y social de los menores, todavía falta mucho por hacer y es una tarea que incluye desde la asistencia personal, hasta aspectos psicológicos como la adquisición de identidad de género, el desarrollo intelectual o el poder de la autoestima.

Son reflexiones de la psicóloga Ana Patricia Cerón Guerrero, quien ha dedicado su vida al estudio de la familia y la infancia, con énfasis en la figura paterna, para concluir que los padres en una sociedad como la colombiana están llamados a ser protagonistas del cambio personal y social que requiere la construcción de una sociedad más justa y pacífica. Desde el año 2000, Patricia Cerón lidera el proyecto “Paternar, mejor padre, mejor país”, que le ha permitido desarrollar esas mismas directrices en el campo de la pedagogía y el periodismo.

Nacida en Pasto (Nariño), desde los nueve años tuvo una relación especial con su padre, porque junto a sus dos hermanas vivió con él cuando se produjo la separación familiar. “Fue un hombre dedicado y afectuoso, ejemplo vivo de compromiso con sus hijas. Siempre recuerdo sus enseñanzas, su lucha cotidiana defendiendo nuestros derechos. Mi padre fue un refugio seguro en medio de la adversidad”, resalta Ana Patricia Cerón, quien desde siempre tuvo claro su interés por exaltar el rol familiar del padre.

Por eso, su dedicación al tema  le ha permitido promover dos publicaciones especializadas y realizar dos congresos nacionales desde la plataforma periodística de la Fundación S.XXI, que ahora le permite presentar su texto Manual práctico para ser buen padre, una obra para orientar a los hombres “en el acto maravilloso de ser padres”. Ella  recalca el impacto que tiene su presencia o ausencia en la vida de los hijos y cómo definitivamente pueden dejar  huella esencial y profunda en los seres humanos para encarar sus responsabilidades adultas.

La primera parte del texto aporta información básica para entender el entorno adecuado de una familia gestante. Es decir, cuáles son las urgencias de la madre, pero también cuáles son los derechos del padre para participar plenamente en el proceso de desarrollo y crianza de los hijos, teniendo en cuenta aspectos claves como la  nutrición de los bebés, el desarrollo de la maternidad, los cuidados esenciales que requiere un recién nacido y, en general, aspectos para fortalecer el contacto físico.

El manual incluye consejos prácticos en asuntos como la preservación de la piel, la comprensión de la ictericia, el cuidado del ombligo, el control del peso y el crecimiento de los recién nacidos o sugerencias para saber por qué lloran los bebés, cuál es el momento adecuado para que duerman en otra habitación, qué es lo más idóneo  para que los padres disfruten del baño con sus hijos, en qué momento cambiar los pañales, cómo prevenir accidentes, y muchas otras circunstancias para ayudar a los padres.

La segunda parte del Manual práctico para ser buen padre aborda temas de la relación directa entre padres e hijos, como la comprensión de la identidad de género, la importancia del juego como forma de aprendizaje colectivo, los aportes que  pueden hacer desde los progenitores para mejorar el desempeño escolar de los estudiantes, la cotidianidad familiar, la ternura, y hasta la comprensión de los derechos de los niños, un conocimiento fundamental para ejercer como auténticos padres liberadores.

El trabajo de la psicóloga Ana Patricia Cerón agrega varios tests que ayudan a comprender qué tanto los hombres están formados en el acto paternal, o si existe un déficit de padres amorosos y comprometidos ante las exigencias sociales, afectivas y económicas de hijos e hijas. El presidente de la Fundación S.XXI, José Darío Salazar, sostiene que se trata de un serio esfuerzo por entender que “el abandono de los padres por sus hijos lesiona el presente y el futuro de la sociedad” y por eso es crucial la insistencia en el ejemplo de los buenos padres.

Cuando se advierte en las comisarías de familia que siguen siendo muy altas las estadísticas de hombres citados por abandono de sus responsabilidades paternales, o cuando los estudios sociológicos demuestran ausencia de  figura masculina o insuficiente papel en el proceso de crianza, es claro que existe un vacío por llenar. Este es precisamente el objetivo del Manual práctico para ser buen padre, de la psicóloga Ana Patricia Cerón. Una herramienta útil para entender qué significa una paternidad responsable y comprometida.

Por su desempeño como docente universitaria e investigadora, ella sabe lo que representa ese compromiso inaplazable. Por eso recogió en su obra la información fundamental para que el padre que la reciba y  aplique en su vida, pueda fomentar una convivencia armoniosa para su hijo y su familia. Al fin y al cabo, como lo escribió el Nobel de literatura colombiano, Gabriel García Márquez, “cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre”

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