“Hay que pensar en la educación ciudadana”

Hasta este 26 de junio se llevó a cabo el tercer ‘Simposio Internacional de Investigación Acción Participativa, homenaje a Orlando Fals Borda’. El Espectador habló con Alfonso Torres, uno de los organizadores del evento.

Alfonso Torres es Licenciado en Ciencias Sociales, Magister en historia de la Universidad Nacional y Doctor en Estudios LatinoamericanosCristian Garavito
Alfonso Torres Carrillo es un investigador reconocido en el campo de la Educación Popular y la investigación  social. Su sensibilidad social se despertaría desde muy niño, cuando su profesor de ciencias sociales invitó a su clase a Orlando Fals Borda, uno de los sociólogos más reconocidos de América Latina. Aunque reconoce que sería hasta ya entrado en los años de su juventud que comprendería la importancia de este sociólogo. Durante su estancia en el colegio, junto a sus compañeros emprendió la realización de un periódico llamado ‘Pensemos más’, en el que sus compañeros plasmaban los temas de interés barrial. Al mismo tiempo que cursaba sus estudios en la licenciatura en Ciencias Sociales en la Universidad Pedagógica se fue forjando como educador popular en los barrios y hoy es uno de los autores referentes en esta alternativa pedagógica, porque para este investigador la educación va más allá de las aulas. Entre sus libros sobre este tema se puede encontrar ‘La educación popular, trayectoria y actualidad’  -cuarta reimpresión-.
 
Torres es uno de los coordinadores del ‘Tercer Simposio Internacional de Investigación- Acción Participativa, homenaje a Orlando Fals Borda’, que reúne a investigadores internacionales como Tomás Villasante, Cintia Uller, Mariana Ampudia, Carlos Rodrigues Brandao, Danilo Streck, entre otros. El Espectador habló con  Alfonso Torres sobre las nuevas metodologías de investigación y su relación con la búsqueda de la paz.
 
¿Qué es la Investigación Acción Participativa (IAP)?
La IAP es una propuesta para pensar la producción de conocimiento, dígase ‘investigación’, muy ligada y sensible al reconocimiento y solución de problemáticas sociales locales o regionales, en la que involucra de una forma activa no sólo a los  especialistas y profesionales sino a la población de a pie en la comprensión y búsqueda de estas soluciones. Generalmente esta forma de investigación también se comprende como una forma de producción de conocimiento, que potencia y ayuda a mejorar la acción colectiva en su sentido amplio, no sólo de los movimientos sociales. 
 
Denos un ejemplo…
Una organización comunitaria que quiere comprender mejor una problemática de salud, acude a la IAP para elaborar un proyecto usando esta metodología, teniendo en cuenta a los directamente afectados, así como expertos, pero sobre todo a la comunidad en general. Por supuesto no se trata de un recetario, como bien lo señaló Fals Borda. Sino más bien un conjunto de criterios que pueden ser usados en diferentes campos, como lo hemos visto en el Simposio. Una apuesta de reconocimiento de los sujetos que viven en los lugares donde se realiza la investigación y el diálogo, se convierte en un imperativo ético para analizar los problemas. 
 
Usted ha señalado que la IAP llegó a otros campos del conocimiento. Háblenos de ello…
Ha sido usada en la psicología comunitaria, en la formación de ingenieros, en la de profesores universitarios, en el urbanismo.
 
Hasta este viernes se lleva a cabo en la Universidad Pedagógica Nacional  el ‘Simposio Internacional de Investigación Acción Participativa, homenaje a Orlando Fals Borda’ ¿Para qué sirven estos encuentros en un escenario político como el que experimenta el país? 
Son claves. Sabemos que este tipo de conflictos como el que atraviesa el país hace cinco décadas, es una mezcla de factores de tipo estructurales como la pobreza entre otros. Pero los investigadores también le han sumado a estos, el factor cultural, en términos de la generación de una cultura violenta para afrontar los conflictos. Desde temas pequeños a temas grandes. Es allí donde muchas de estas experiencias educativas comunitarias de las que hemos venido hablando en el Simposio, se anclan en tradiciones de formas de resolver los conflictos de formas alternas a la violencia  y estas experiencias pueden volverse una reserva moral y ética para la reconstrucción del país. 
 
¿En qué sentido?
En que son propicias para que se puedan generar otros espacios educativos donde el tratamiento y la comprensión de las problemáticas que -por otros mecanismos llevan a la exacerbada violencia- puedan concretarse en una vía donde se proponga el trabajo colectivo, la comprensión, la tolerancia a la diferencia, así como de gestión y agenciamiento de lo público y de la construcción de la democracia a nivel regional. 
 
Hablemos de la realidad barrial. ¿Qué tanto los investigadores usan hoy estas metodologías en las calles capitalinas?
Estas experiencias iniciales de los años setentas fueron muy puntales, especialmente muy ligadas a las luchas campesinas. Luego vino una segunda oleada, muy de la mano de la Educación Popular. Luego en la década de los noventa hubo un declive de estas metodologías –no sólo de la IAP, sino de otras alternativas- muy ligadas al contexto internacional; la caída del socialismo soviético, la transición democrática de muchos países latinoamericanos, entonces muchas personas pensaron que estas metodologías sólo eran necesarias en la época de las dictaduras. Ahora en la democracia hay que pensar en la educación ciudadana. Algo interesante está sucediendo, la reactivación de los movimientos sociales en el año 2000 en América Latina y de muchas prácticas de acción colectiva que son el escenario en el que estas metodologías son objeto de intereses. Y esto se expresa por ejemplo en Pre-Icfes populares, como un espacio para aplicar estas metodologías, enriquecidas con los cambios y significados de los jóvenes de hoy. 
 
¿Qué se tiene preparado para el cierre del evento?
Dos actividades simbólicas. Desde la Universidad Pedagógica se va a salir a la Universidad Nacional para realizar un homenaje a Fals Borda y luego vamos a ir a un barrio popular en la localidad de San Cristóbal donde nos reuniremos con los miembros de la ‘Asociacion Vecinos Solidarios’ y se va invertir la lógica del evento. Se van a presentar cuatro ponencias hechas por organizaciones comunitarias, basadas en la Investigación Participativa, y el grupo de especialistas va a ser el público.  

 

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