¿Qué irregularidades encontró Mineducación en la San Martín?

La institución además de no tener una contabilidad, tiene deudas en salarios y prestaciones sociales. Una de sus funcionarias no recibió primas ni cesantías durante 16 años.

Archivo ElEspectador.com

El Ministerio de Educación luego de evaluar los más de 1.200 folios entregados por la Fundación San Martín, y realizar visitas en algunas de sus sedes en el país, decidió declarar a la institución en vigilancia especial hasta que se restablezca la normalidad en sus clases y se garantice a los estudiantes el derecho a la educación.

Entre las irregularidades que encontró la cartera de Educación, se encuentra que la institución no cuenta con una situación financiera y contable confiable, tiene deuda con el servicio de Internet, los estudiantes de medicina veterinaria tuvieron obstáculos en su formación educativa por falta de equipos y los de odontología para realizar prácticas en clínica por problemas de pagos a los convenios

Con los programas a distancia ocurrió que los estudiantes no pudieron contar con una plataforma virtual, debido a las deudas con el servicio de Internet.

El Ministerio de Educación estableció también que la Fundación Universitaria San Martín tiene deudas en salarios y prestaciones sociales que alcanzan los $ 4.575 millones, en arriendos, servicios públicos y obligaciones financieras estimadas en $13.000 millones.

Aura Elizabeth Rodríguez Molano, una de las personas afectadas, afirmó que durante 16 años no recibió primas ni cesantías, mientras que, personas cercanas a la familia Alvear recibían bonificaciones económicas vitalicias, como la otorgada a Jaime Villamizar Lamus, por una suma de $10 millones mensuales, que se incrementaría anualmente, según consta en las actas del Plénum.

Según la ministra de Educación, Gina Parody, se pudo constatar que la institución no cuenta con una contabilidad, "Yadira Blanco, gerente de la mesa de trabajo de la San Martín, no nos pudo entregar los estados financieros actualizados y debidamente firmados debido -según ella- a que el área donde está el servidor del programa contable no tiene luz", indicó Parody.

Aunque la información no está completa, se conoció que entre 2010 y 2013 la Fundación Universitaria redujo en un 14 % su cuerpo docente, aunque seguían recibiendo ingresos provenientes de las matrículas de los estudiantes.

Uno de los representantes legales de los CAT denunció que Martín Eduardo Alvear Orozco realizaba inversiones permanentes para la creación de un centro de reproducción bovina, una planta de procesamiento de carnes en Briceño, una cadena de comercialización de productos cárnicos y agrícolas, una cadena de restaurantes Burguer Market y módulos de producción avícola y porcina que servirían como escenarios de práctica de los estudiantes.

Aunque no se ha establecido la participación de Alvear en estos negocios, en las actas del Plénum se comprobó que estaba autorizado para suscribir a nombre de la universidad documentos de facilidad crediticia rotatoria, créditos y negocio de cheques; transferir a título de compraventa inmuebles y firmar convenios con recursos de la universidad, con Banco Colpatria, FODESEP, Sufactura S.A. y el Fondo para el Fomento de la Educación.

Según la representante legal del Centro de Atención Tutorial (CAT) de Zipaquirá, entre 2013 y 2014 la Fundación recaudó en esa sede $6.000 millones, dinero que fue consignado al Fondo para el Fomento de la Educación y a Foneducar, fundación en la que actúa como representante legal Mariano Alvear Sofan, quien a su vez es presidente del Plénum de la Fundación Universitaria San Martín.

En el caso de la sede ubicada en Sabaneta, con los comprobantes de pago de los estudiantes se pudo establecer que se recaudó el dinero de la matriculas en la Corporación para el Desarrollo de la Facultad de Medicina, entidad que a 14 de enero de este año reporta un saldo disponible de $1.500 millones en la cuenta corriente del Banco de Bogotá.

Por tales irregularidades, el Ministerio de Educación tomó medidas preventivas como la vigilancia especial, el envío de delegados del Ministerio a la institución, suspender temporalmente y de manera preventiva la vigencia de los registros calificados y ordenar la constitución de una fiducia para los recursos y rentas.

"Designamos al doctor Rodrigo Acosta como Inspector In Situ, quien citará al Plénum para pedirle a los directivos el plan de apertura inmediato para el manejo de la Fundación Universitaria. Así mismo solicitará toda la información académica, administrativa y financiera para tener el diagnóstico claro y establecer los lineamientos para poder restablecer el servicio", confirmó la ministra.

Gina Parody se comprometió con entregar, el 29 de enero, la cuenta a la que los estudiantes deberán consignar su matrícula y, si es posible, en febrero abrir las puertas nuevamente.