“La educación no puede ser sacrificada por el COVID-19”: Libardo Álvarez Lopera

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El rector del Politécnico Colombiano ‘Jaime Isaza Cadavid’, de Medellín, pide a los gobiernos nacional y regionales no recortar los recursos del sector y hacer esfuerzos para que los estudiantes de escasos recursos tengan matrícula cero y puedan terminan sus estudios.

Desde hace más de una década, la educación en Colombia ha dado un vuelco, pues los recursos que se le asignan son de los más altos del presupuesto de la nación. Así lo reconoce Libardo Álvarez Lopera, rector del Politécnico Colombiano ‘Jaime Isaza Cadavid’, ibstitución de educación superior ubicada en Medellín, Antioquia, quien sin embargo, advierte que la pandemia del nuevo coronavirus puede hacer retroceder al sector, por lo que les pide a los gobiernos nacional y regionales que no se se recorten los recursos y que se busque la manera de subsidiar totalmente a los estudiantes de estratos bajos para que puedan continuar sus carreras. Álvarez Lopera pide además una reforma a la Ley 30, de educación, la cual, en su concepto, es discriminatoria con las instituciones de educación superior, técnicas y tecnológica.

¿En que va su propuesta en torno a que sea el Estado el que financie la educación, este y el próximo semestre, ante la emergencia por el COVID-19?

En primera instancia, la Gobernación de Antioquia no quería ayudar, sin embargo, después de un debate en la Asamblea, logramos que se financie por lo menos a algunos estudiantes en los pueblos más alejados del departamento. El tema es que nos están colocando muchas condiciones. Estamos discutiendo que estos recursos que nos iban a girar no son para inversión sino para funcionamiento. No nos pueden cambiar el manejo presupuestal, aunque lo importante es que estamos trabajando para las dos partidas.

¿Cuántos estudiantes se estarían beneficiando si la Gobernación hace el giro?

Alrededor de 3.500 estudiantes de los estratos 1, 2 y 3. Esto ya está aprobado y estamos esperado a que se cristalice y que se proceda a que nos realicen el giro. Fue el compromiso público.

¿De cuántos recursos estamos hablando?

De $3.900 millones.

¿Cuál ha sido la respuesta de los sectores académicos y de los gobiernos departamental y nacional para que no se cobre por este semestre a los estudiantes?

Hay que reconocer el esfuerzo del Gobierno Nacional, no solo con nosotros. A muchas de las instituciones del orden nacional de educación superior les giraron recursos, alrededor de $90.000 millones. A nosotros nos giraron unos $2.200 millones y con estos recursos subsidiamos todo el estrato 1, que son alrededor de 2.000 estudiantes.

Medellín y toda el área metropolitana se ha visto beneficiada con la oportunidad que les da el Politécnico a sus muchachos para poder estudiar y sacar adelante una carrera, ¿cuál ha sido la respuesta de sus alcaldes?

Con el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, tenemos una excelente relación. Lo primero que hizo fue entregarnos 500 becas, algo que jamás había pasado. Seguimos trabajando para tener más muchachos con estos beneficios. Hay que decir que ello implica una inversión, más o menos, de $5.000 millones.

¿Qué decir del área metropolitana?

Hemos tenido comunicación con sus alcaldes y estamos a la espera de respuestas. Estamos pasando por la crisis económica más dura del mundo y Colombia no es la excepción.

Miles de estudiantes en todo el territorio nacional están reclamando que el Gobierno les subsidie sus carreras, ¿cree que es viable?

Tengo fe en Gobierno Nacional. Llevo más de 40 años en la educación y es primera vez que se le hacen unos aportes tan grades y representativos al sector. Creo que debe haber mucha gratitud por parte de todos los que estamos al frente de los planteles educativos, pues el Gobierno ha sido ejemplar en asignar estos recursos. Ahora lo que esperamos es que el subsidio sea total, es una lucha y la seguiremos dando.

¿Y cuál debe ser el paso a seguir?

Lo primero es que se debe modificar la Ley 30 y que el liderazgo sea del Gobierno Nacional. Que no se hable de universidades y de resto, instituciones. Nosotros somos institutos universitarios, escuelas tecnológicas, instituciones técnicas industriales y profesionales, pero lo que tenemos es una discriminación en la Ley, la cual se acaba cuando se diga en el presupuesto nacional que “los aportes del Gobierno Nacional serán para las instituciones de educación superior", o sea, de manera genérica”. Con esto solucionamos parte del problema.

Es decir que para usted hay discriminación…

Nos clasifican en la Ley, que además nos discrimina en el pago de los aportes y les da a las universidades unas gabelas muy importantes, que no tenemos las instituciones que estamos al mismo nivel de educación superior. A ellas se les da unos aportes de manera directa. Otro tema, lo de los parafiscales, por ejemplo, que las universidades no los pagan y nosotros sí. Eso nos está creando un déficit en el funcionamiento institucional. Con esta sola reforma estaríamos solucionando muchos de nuestros problemas financieros.

¿Y el Congreso qué, no debería trabajar también en eso?

Hay muy buena voluntad por parte de los congresistas con los que hemos hablado y creo que el Gobierno va a ayudar. Estoy trabajando con una mesa de rectores, haciendo de las redes sociales un instrumento para cada una de estas actividades. Esta mesa debe ser académica, de proyección y de alimentación constante de este proyecto de reforma, que debe ser una realidad.

El mundo cambio totalmente con la pandemia y, por supuesto, la educación, ¿cómo lo han manejado en el Politécnico?

Indudablemente nos cambió, nos cogió en una situación de indefensión, no estábamos preparados, pero también nos enseñó que de las crisis tenemos que aprender y es donde surgen las grandes oportunidades. Lo primero que hicimos en el Politécnico fue establecer un modelo de garantías académicas para que los estudiantes no se fueran, porque el modelo de nosotros es mucho más presencial. Hoy podemos decir que pasamos el año, hicimos todo por medio de internet, de los teléfonos, las tablets, los computadores, y pudimos sacar adelante el semestre.

¿Cuál es el llamado para los gobiernos nacional y los departamentales?

El llamado es para que los gobernadores y sus administraciones se coloquen la mano en el corazón y recorten lo que quieran del presupuesto, lo entendemos, pero no en la educación. En Antioquia, desafortunadamente nos recortaron el 30% de los aportes, en lugar de aumentar. Esa pelea por la educación la he dado y la seguiré dando. Que recorten 15 kilómetros de vías, pero no se deben recortar los recursos para la educación. Con $15.000 millones nosotros les damos solución a 15.000 familias en el tema de la educación para sus hijos, el 92% de nuestros estudiantes son de estratos 1 y 2. Es un acto de solidaridad con estos ciudadanos que agradecen día a día cada uno de los esfuerzos que realizamos para con ellos.

¿Y qué le ha dicho el gobernador de ese recorte de los recursos?

Que estamos en crisis, que la fábrica de licores no está vendiendo, que la lotería no vende, que hay un problema de impuestos, pero yo digo: todos estamos en crisis, es que $15.000 millones en un presupuesto de $5 billones no es absolutamente nada. Le reitero: recorten de donde quieran, menos de la educación. El impacto es muy grande y es muy triste que los estudiantes se queden sin su capacitación. Diariamente los padres de familia nos escriben, nos llaman para darnos las gracias por lo que estamos haciendo, pues son quienes reconocen el esfuerzo. Nos señalan: “con ese millón de pesos que dejamos de pagar hacemos milagros en nuestros hogares”. Lo más grave es que hay desempleo, gente aguantando hambre, la mayoría de los padres de familia de nuestros estudiantes trabajan en la informalidad. Mi suplica es para que el Gobierno Nacional, los alcaldes y los gobernadores, ayuden a miles de compatriotas que apenas están iniciando sus vidas.

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