La UNAM integra al primer profesor con discapacidad motriz

La Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM contrató al primer docente con encefalopatía atetoide, parálisis cerebral que dificulta el habla, la visión y el movimiento.

EL profesor Matias Alaniz Álvarez dictará clases en la Facultad de Ciencias Políticas Cortesía UNAM

La Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la UNAM, en su modalidad de Sistema de Universidad Abierto y Educación a Distancia (SUAyED) incluye a sus filas al primer docente con encefalopatía atetoide. Parálisis cerebral que dificulta el habla, la visión y el movimiento.

El próximo tres de marzo, el graduado de la carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública, Matias Alaniz Álvarez, iniciará su labor docente dentro de la máxima casa de estudios de México. En 2016 obtuvo mención honorífica con su trabajo recepcional de licenciatura “El sistema político mexicano, sus principales mecanismos de preservación (1968-1994)”. Ahora impartirá la materia “Sociedad y Estado en México II”, de la misma carrera en que se graduó.

 “Mi contratación como docente muestra que las personas con discapacidad tenemos la capacidad de desempeñarnos laboralmente si nos dan la oportunidad en igualdad de condiciones”, dijo Alaniz. “Lo que me obliga aún más a poner todo mi empeño y dedicación en esta responsabilidad para que la sociedad mexicana vea que la discapacidad no es un impedimento para nuestro desarrollo integral”.

La contratación

Desde que estaba en la licenciatura, el joven educador tomó la opción de laborar como profesor a distancia. El primer paso de su inclusión como docente de la UNAM, fue enviar currículum, una vez que el coordinador de la licenciatura lo evaluó, lo mandó a la comisión correspondiente, “que me propuso para ser profesor de una asignatura. Me solicitaron que hiciera una crítica al programa de esa materia, que fue evaluada junto a mi CV por el Consejo Técnico de la Facultad, que dio su visto bueno”. 

Un par de softwares instalados en su computadora y en la silla de ruedas con la que se desplaza le han ayudado en su quehacer académico. El sistema que integra convierte la imagen a texto y su Open book lee el escrito, lo que permite que él escuche el contenido.

Las limitantes de este chico le exigen un mayor esfuerzo para desarrollar el trabajo. Algo de lo que está convencido puede hacer “comprometiéndome a calificar y retroalimentar los trabajos de mis estudiantes en tiempo y forma. Poseo los conocimientos académicos y prácticos para orientar a los alumnos en su proceso de aprendizaje”.

Su inteligencia y tenacidad lo han llevado a ser el primer universitario con encefalopatía atetoide en ofrecer a los demás su conocimiento y ser, al mismo tiempo, un nuevo horizonte frente al mundo de la adversidad. Como el mismo parafraseo “Es un pequeño paso para mí, pero un gran paso para la inclusión…”


*Esta noticia ha sido publicada originalmente en N+1, ciencia que suma.