Las razones por las que los maestros iniciarán un nuevo paro este 9 de mayo

Durante 48 horas los profesores del país suspenderán sus actividades. Deficiencias en la atención de la salud e inconformidad con los acuerdos pactados con el Gobierno, algunos de los motivos.

Cristian Garavito

La última vez que los maestros de Colombia convocaron un paro fue hace muy poco. Hace dos meses y medio, aproximadamente, los profesores salieron una vez más a las calles del país a protestar porque el Gobierno, decían, no estaba cumpliendo con los acuerdos pactados a mediados de 2017. Razones muy similares son las que están motivando una nueva protesta. A partir de este miércoles 9 de mayo hasta el 10 de mayo los educadores suspenderán actividades para salir a las calles.

La idea, como lo cuenta Carlos Rivas, presidente de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, FECODE, es que durante el miércoles se lleven a cabo jornadas informativas en las principales capitales del país y al día siguiente se realicen marchas en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga. En el caso de Bogotá, la movilización saldrá desde el Parque Nacional alrededor del medio día.

Uno de los puntos esenciales por los que de nuevo protestarán los maestros está relacionado con la prestación del servicio de salud. De acuerdo con Rivas, las deficiencias en la prestación del servicio aún siguen sin resolverse. “Hoy, por ejemplo, sancionaron a un prestador con $1.400 millones. Eso nos afecta”, dice Rivas.

A lo que se refiere es la sanción que en horas de la mañana anunció la Superintendencia de Salud contra Cosmitet, operador en el Valle del Cauca, Cauca y el Eje Cafetero. Más de 400 quejas presentadas entre noviembre de 2017 y enero de 2018 motivaron la multa.

Rivas reconoció que frente a la nivelación de los salarios de los profesores, otro de los puntos que siempre habían sido motivo de discordia, el Gobierno sí cumplió con sus promesas, pero le inquieta la falta de recursos para financiar la educación. Según le dijo al Canal 1, hay un huevo fiscal de $2 billones.

Hasta el momento el Ministerio de Educación no se ha pronunciado.