¿Logrará Duque garantizar la universidad gratuita para los más vulnerables?

Con ayuda de dos expertos en el sector educativo identificamos algunos problemas de la propuesta y sugerimos ciertas preguntas claves que valdría la pena hacerse para poder hacerla realidad.

Archivo El Espectador

Aunque no aparece en su programa de gobierno, ni está publicada en la página web oficial de la presidencia, una de las propuestas recurrentes de Iván Duque en materia de educación ha sido garantizar el acceso gratuito a la universidad para los sectores más vulnerables del país.

“Queremos lograr una cobertura gratuita universitaria para más de 300.000 estudiantes de bajos recursos”, dijo Duque en plena campaña presidencial durante un debate organizado por la Universidad Nacional Abierta y a Distancia (UNAD). Días después, en un acto público en Pereira, volvió a hacer énfasis en su idea: “Vamos a crear programas de educación superior virtual y presencial gratuita para los estratos 1 y 2”.

Esta semana, en medio de la ceremonia de posesión del viceministro de educación, el presidente Duque defendió la propuesta de nuevo: “Este país tiene que dar el salto hacia la gratuidad en la educación superior para los sectores más vulnerables de la sociedad, y yo estoy seguro de que usted será quien logrará ese objetivo”, le dijo el presidente al viceministro Luis Fernando Pérez.

A pesar de que en Colombia la propuesta de universidad gratuita para los jóvenes con menos recursos suena atractiva y, sobre todo, necesaria, en la práctica parece difícil de cumplir. De hecho, en las tres ocasiones referidas, el presidente no explicó muy bien cómo la llevaría a cabo.

En el debate de la UNAD, por ejemplo, Duque dijo que una alternativa era aumentar la cobertura con un presupuesto bajo por estudiante: “Estaríamos hablando de un costo por año de cerca de 2.1 billones de pesos”, aseguró. Pero no dijo de dónde saldrían estos recursos. En un video en el que explicaba sus principales propuestas de campaña, el mandatario dijo que para lograr materializar su propuesta había que combinar la educación presencial, semipresencial y virtual. Una vez más no propuso nada concreto para conseguir el dinero. 

Por eso, ante estos silencios, y con la ayuda de Julián Moreno, investigador de la Fundación Empresarios por la Educación, y de Alfredo Sarmiento, ex director del SENA y experto en temas educativos, identificamos algunos problemas de la propuesta y sugerimos ciertas preguntas claves que valdría la pena hacerse antes de prometer universidad gratis para los jóvenes de estrato 1 y 2.

Lo primero que habría que analizar, según Moreno, es qué tipo de subsidios específicos está proponiendo el nuevo gobierno. Hay que diferenciar entre créditos, créditos condonables, becas o matrículas gratis. Si bien todas estas estrategias podrían servir para fomentar la educación superior de los jóvenes, cada una tiene implicaciones distintas. "En campaña se habló de unos subsidios parecidos a los que actualmente tienen atafagados a los estudiantes de clase media que consiguieron créditos con el Icetex, esto no sería ni nuevo, ni adecuado", aseguró Moreno.

Otra de las inquietudes de Moreno es si la idea de Duque consiste en ampliar la cobertura de educación superior del país, creando nuevas universidades y nuevos cupos, o si se trata solo de mantener el número de estudiantes y darles subsidios a los que vayan ingresando cada semestre.

Para Moreno, el punto neurálgico de la discusión es de dónde va a salir la plata no solo para las matrículas, sino para la alimentación, el transporte o los materiales, tres factores determinantes de permanencia o de deserción. Un estudio del Banco mundial reveló que el 37% de los estudiantes colombianos que comienzan un programa universitario lo abandonan antes de terminarlo.

El profesor Sarmiento cree que el problema de la educación superior no comienza en el acceso a la universidad, sino en la terminación del bachillerato. "Más del 30% de los jóvenes rurales abandona el colegio cuando cursan 10° o 11°, el Estado primero debería garantizar que ellos puedan terminar la secundaria".      

Otra dificultad que tendría que analizar el nuevo gobierno es la concentración de la oferta educativa en las grandes ciudades. Cuando los estudiantes de las regiones terminan el colegio es muy difícil que encuentren una opción técnica o universitaria de su gusto cerca a su residencia y eso no es sostenible, añadió Sarmiento.

Además, la falta de orientación profesional que afecta a muchos bachilleres a la hora de escoger una carrera rentable para el futuro es otro de los inconvenientes que habría que resolver al tiempo con el acceso a la universidad- 

Sin embargo, de acuerdo con Sarmiento, lograr garantizar la universidad gratuita para los jóvenes vulnerables es un proceso largo que duraría al menos siete años, si se tienen en cuenta los serios problemas financieros y de infraestructura que padecen en la actualidad los centros de educación superior. De hecho, en entrevista con El Espectador, el nuevo rector de la Universidad Pedagógica, Leonardo Martinez, recordó que había un déficit de cerca de $2 billones de pesos en el sector, más o menos el mismo dinero que necesitaría Duque para lograr concretar su propuesta.  

 

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