Maestros del Cauca completan 16 días de paro

Más de 250.000 niños permanecen sin clases. Docentes dicen que el Gobierno Nacional no los escucha y Fecode les da la espalda en su petición de lograr que el departamento se haga cargo de su sistema de salud.

Más de dos semanas llevan marchando más de  7.000 maestros por las calles de Popayán.  / Richard Calpa
Más de dos semanas llevan marchando más de 7.000 maestros por las calles de Popayán. / Richard Calpa

Dieciséis días de paro completaron 11.000 maestros del departamento del Cauca que están afiliados a la Asociación de Institutores y Trabajadores de la Educación del Cauca (Asoinca). A las protestas, que bloquearon las principales vías de Popayán y que tienen sin clases a más de 250.000 estudiantes, asistieron más de 7.000 de los 11.000 docentes que le reclaman al Gobierno Nacional las acciones necesarias para lograr la departamentalización del servicio de salud.

Según Noraida Luna, profesora del municipio de Corinto y miembro del comité de comunicaciones de Asoinca, en noviembre del año pasado se radicó un documento para exigirle al Gobierno que la salud no fuera manejada por zonas que, para este caso, agrupan a Caquetá, Huila, Putumayo, Cauca, Nariño y Valle del Cauca, sino que el departamento se hiciera cargo de ella a través de la organización Asoprosalud, creada por este sindicato de profesores.

“Nuestro servicio de salud es pésimo y se han muerto muchos profesores. Además, esa contratación por zonas permite monopolios en los que el intermediario se queda con la plata”, aseguró la docente. Parte de ese problema radica en la compleja geografía del Cauca. Los municipios en la costa no tienen transporte terrestre y sus habitantes deben viajar entre 8 y 12 horas, dependiendo de las condiciones climáticas, para llegar a Buenaventura, Cali o Popayán. Hacia los lados de la Bota Caucana, que limita con los departamentos de Caquetá, Putumayo y Huila, los hospitales no cuentan con médicos y el trayecto es de mínimo siete horas por el interior del departamento hasta encontrar un centro médico. Y en el norte, donde resulta más fácil llegar a Cali, hay que desplazarse entre tres y cinco horas, porque en la clínica Santa Gracia la mayoría de veces que van por urgencias son atendidos con citas prioritarias que puede tardar hasta dos días.

El análisis de la baja calidad en los servicios, cuenta Noraida Luna, se hizo desde hace 10 años y a partir de ese momento la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) se ha comprometido a mejorar la salud y cambiar los términos de la contratación porque, según voceros de Asoinca, están convencidos de que el intermediario, en este caso Cosmitet, es quien se queda con la mayor parte del dinero y no lo invierte en mejorar el servicio de salud.

Por eso, la petición de los maestros de Asoinca es que ellos mismos manejen los recursos de la salud del Cauca, pues han demostrado tener experiencia en la organización colectiva a través de la Provitec (Provivienda para los Trabajadores de la Educación del Cauca) que lidera proyectos de vivienda, servicios de supermercados, seguros de vida y gasolineras. Así, mediante Asoprosalud, los recursos se girarían directamente al departamento.

El jueves y viernes de la semana pasada, el viceministro de Educación, Víctor Saavedra, negoció un preacuerdo que fue finalmente rechazado por Asoinca el sábado. En ese preacuerdo, según la profesora Luna, decían que iban a “buscar” la departamentalización de la salud, pero para ella los maestros ya no le creen al Gobierno, pues lleva prometiendo soluciones desde la primera huelga en abril.

Como le dijeron fuentes del Ministerio de Educación a este diario, esa entidad ha buscado salidas a los reclamos de Asoinca, pero la decisión no está sólo en sus manos, porque en la junta directiva del Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag), tienen asiento representantes del Minhacienda, Mintrabajo, Mineducación y dos funcionarios de Fecode.

De hecho, en una misiva conocida por este medio, el presidente de Asoinca, Fernando Vargas Navia, y su secretario general, José Aureliano Guzmán, le solicitan a Luis Grubert, presidente de Fecode, “el apoyo favorable de los dos delegados de Fecode” para que el Fomag “avale y apruebe el contrato para la prestación del servicio médico asistencial del docente y su familia en el Cauca de carácter departamental”.

Como concluyó Noraida Luna, además de la lucha contra el Ministerio de Educación para hacer realidad su petición, también tienen como enemigo a Fecode, es decir, a su “propia federación”, que solamente se ha manifestado por la huelga del miércoles, cuando la policía entró a controlar la protesta y retuvo a 17. “Es como si fueran cómplices de este sistema. No entendemos por qué no quieren apoyar nuestra peticiones”, aseguró la profesora.

El Espectador trató de comunicarse con Grubert, presidente de Fecode, y Luis Eduardo Varela, vicepresidente, pero no dieron declaraciones por encontrarse en una asamblea. Ayer quedó pendiente una reunión entre el Mineducación, Asoinca y Fecode para estudiar los pasos a seguir. Por lo pronto, los marchantes planean salir hoy en la madrugada hacia Bogotá.