Más de siete mil aulas de colegios con serios problemas de ejecución

Tras hacer una evaluación de los proyectos que hay en el país, el Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa encontró que más de 360 están en riesgo “medio – alto” y “alto” a la hora de hablar de ejecución. Retrasos del más del 20% y concentración de contratos en dos firmas, algunos de los hallazgos.

Así lucía hace unos años el colegio José Guillermo Castro, en la Jagua de Ibirico, en Cesar.

Ante los usuales problemas que solían presentarse en la financiación y operación de los proyectos de infraestructura educativa en Colombia, hace unos años el Ministerio de Educación creó una entidad que, en teoría, resolvería las dificultades. El Fondo de Financiamiento de la Infraestructura Educativa (FFIE), como la llamó, se encargaría de facilitar esos procesos y garantizar su ejecución. Sin embargo, algo no se estaba haciendo bien al interior de esa institución. La muestra es que hay 369 proyectos en todo el país que se encuentran en riesgo de ejecución. (Lea Medellín es reconocida por la Unesco como una de las 10 mejores ciudades del aprendizaje)

La cifra la reveló el mismo FFIE luego de evaluar con lupa 424 de los 531 proyectos de infraestructura educativa que se están realizando en 235 municipios. La idea era conocer el estado de esas aulas que había dejado contratadas el anterior Gobierno y que iban a ser destinadas para la implementación de la jornada única. (Lea: Deserción escolar, un tema social y económico)

Sus conclusiones indican varias cosas graves. La primera es que 312 proyectos (59% del total) se encontraban en un nivel de riesgo alto. Es decir, tenían “un atraso en su ejecución mayor al 20% de lo programado o con problemas de ejecución críticos”, advierte el FFIE. En otras palabras, hay 7.107 aulas nuevas o mejoradas en esta situación. (Le puede interesar: En dos años, deserción escolar en Bogotá pasó de 3,6 % a 1,6 %)

Otro de los hallazgos inquietante muestra que 57 proyectos (11% del total) están en nivel de riesgo "medio – alto" en términos de ejecución. Eso quiere decir que más de 1.346 aulas tienen atrasos menores al 10% de lo programado.

Además, dice el FFIE, “162 proyectos, el 30% del total, se encontraban en un nivel de riesgo medio, es decir, con un atraso en su ejecución menor al 10% de lo programado. Los proyectos en esta situación equivalen a 3.968 aulas nuevas y mejoradas”.

“Lo anterior indica que 369 proyectos, que corresponde al 70% del total, presentan una situación de nivel de riesgo medio – alto y alto en su ejecución. Los proyectos en esta situación equivalen a 8.453 aulas nuevas y mejoradas”, explica la entidad.

El diagnóstico del FFIE también revela varias cosas preocupantes en la contratación de esas obras. A los ojos de quienes hicieron la evaluación, dos firmas habían acaparado la mayoría de los contratos. De los 531 proyectos adjudicados, estas empresas tenían el 63%. Una, Mota Engil, estaba ejecutando 252 contratos. Otra, Germán Mora Insuasti, 87.

Entre los territorios donde se presentaron estos inconvenientes se encuentran Boyacá, Santander, el Valle del Cauca, Risaralda, Caldas, Pasto, Cali y Medellín y Área Metropolitana del Valle de Aburrá,

Un par de hallazgos alarmó al FFIE. De 252 obras en fase de construcción en 92 había bloqueos por parte del personal y de los proveedores de materiales. ¿El motivo? “Falta de pago de mano de obra por parte de ciertos contratistas”. También “fueron demolidas 31 instituciones educativas sin que el contratista hubiese iniciado la fase de construcción”.

Para empezar a remediar los problemas, el FFIE comenzó a habilitar nuevas firmas con el propósito de desconcentrar la contratación. Así mismo, de acuerdo con la comunicación que emitió, está modificando procesos y políticas de la entidad, entre los que se encuentra la manera en que se estaba calificando a los contratistas. La razón es simple: se estaban calificando proyectos aun cuando se habían vencido sus plazos de ejecución o tenían obras suspendidas.