No educar a las niñas le cuesta al mundo 30 billones de dólares: Banco Mundial

Si todas las niñas fueran al colegio, se erradicaría el matrimonio infantil, podría reducir el riesgo de violencia entre parejas y se ahorrarían USD$30 billones por toda una vida de improductividad a la que son obligadas las mujeres que crecieron sin educación.

En países de bajos ingresos, apenas 2 de cada 3 niñas tiene estudios de básica primaria y solo 1 de cada 3 logra completar la secundaria básica. BM

En el mundo hay 132 millones de niñas entre los 6 y los 17 años, pero el 75% aún no asiste al colegio. Pero a pesar de un progreso sustancial en las últimas dos décadas, las niñas todavía tienen en promedio niveles más bajos de logro educativo que los niños en muchos países.

Según los cálculos del Banco Mundial, el 89% de las niñas del mundo terminan la primaria, y solo el 77% termina los primeros años de bachillerato. Según el World Development Report de este año, las niñas tienden a superar a los niños en las pruebas de lectura, pero no en las de matemáticas y de ciencia, una habilidad que se profundiza en los nueve últimos años de educación básica. 

El estudio “El alto costo de no educar a las niñas” fue realizado por el Banco Mundial, la el Fondo Malala, la Alianza Global por la Educación y el Fondo para la Inversión en la Educación infantil. (Lea también: Los pobres de Colombia también deben tener derecho a la educación de alta calidad)

"Cuando 130 millones de niñas no pueden convertirse en ingenieras o periodistas o presidentes ejecutivas porque la educación está fuera de su alcance, nuestro mundo pierde millones de dólares que podrían fortalecer la economía mundial, la salud pública y la estabilidad", dijo Malala Yousafzai, ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2014 y cofundadora del Fondo Malala, en la inauguración del estudio.

La situación del acceso a la educación de las niñas es más grave en los países en desarrollo. El Banco Mundial advirtió que en países de bajos ingresos, la cifra cae a apenas 2 de cada 3 niñas con estudios de básica primaria y solo 1 de cada 3 logra completar la secundaria básica. (Lea también: ¿Los buenos estudiantes nacen o se hacen?)

El estudio también expone las razones por las cuales las niñas no van o dejan de ir al colegio:

1. Pobres resultados de aprendizaje y costo: las escuelas del gobierno rural son tan pobres en calidad y recursos que muchos niños se gradúan de la escuela primaria sin aprender a leer. Las escuelas no cobran matrícula, pero los padres se quejan de que el costo de los uniformes, las tarifas de la guardia, el transporte, los almuerzos y los costos de oportunidad de perder el trabajo de sus hijas no valen los pobres resultados de aprendizaje que ven.

2. Fracaso en los exámenes: os estudiantes solo pueden tomar el examen de finalización de la escuela primaria dos veces. Si fracasan, no son elegibles para continuar en la educación pública. Cuando las niñas no pasan los exámenes, los padres dicen que no tienen más remedio que comenzar a buscar un pretendiente adecuado con el que su hija pueda casarse.

3. Falta de escuelas secundarias cercanas. Pocas comunidades rurales tienen su propia escuela secundaria y hay pocos internados que prestan servicios a las comunidades. Los padres deben enviar a sus hijos a las ciudades cercanas y cubrir los costos de transporte y alojamiento y comida. Los estudiantes se quedan con familiares o contactos y los padres son reacios a dejar a sus hijas sin lo que consideran una supervisión adecuada.

4. Retiro forzado de adolescentes casados. Una vez que una niña está casada, es probable que sea expulsada de la escuela. Los esposos muestran poco interés en apoyar la educación de sus esposas adolescentes, especialmente si deben inscribirse en una escuela privada. Este es un gasto que no pueden pagar. Por el contrario, el temor de que no se les permita retirar a sus hijas de la escuela para casarse es una queja de algunos padres.

5. Nunca inscribirse en la escuela o inscribirse demasiado tarde. Algunas familias nunca inscriben a las niñas en la escuela, tal vez en parte porque los padres no tenían oportunidades educativas. En algunos casos, los maestros pueden negarse a inscribir a los niños que se consideran demasiado viejos para comenzar la escuela primaria.

6. Influencia de familiares y demandas en las primeras hijas. Los miembros de la familia extendida pueden influir en los padres sobre el valor de educar a las niñas, no siempre con resultados positivos. Las decisiones de escolaridad también pueden depender de la composición del hogar y las actividades de otros niños. Ser la primera hija disminuye las posibilidades de que una niña vaya a la escuela, ya que se espera que ayude a su madre en casa durante el día.

Por ultimo, y si ha de ponerse el tema de la educación para las mujeres en temas monetarios para el bienestar, el BM concluye que el mundo pierde entre US$15 billones y US$30 billones por toda una vida de improductividad a la que son obligadas esas mujeres que crecieron sin educación. 

Cuando un niño no termina la escuela secundaria, o no aprende lo que se necesita para funcionar productivamente como adulto, los costos potenciales son altos para los niños y niñas por igual en términos de pérdida de ingresos. “Pero no educar a las niñas es especialmente costoso en parte debido a las relaciones entre los logros educativos, el matrimonio infantil y la maternidad temprana, y los riesgos que conllevan para las madres jóvenes y sus hijos. Además, la segregación ocupacional por género entre trabajo remunerado y no remunerado (trabajo doméstico y cuidado) y entre tipos de empleo y sectores, también conduce a costos especialmente altos para las niñas”, dice el Banco Mundial.

El estudio concluye que si todas las niñas del mundo completaran la escuela, hasta el grado 11: 

- Las mujeres con educación primaria (parcial o completa) ganan solo entre 14 y 19 por ciento más que las que no tienen educación. Por el contrario, las mujeres con educación secundaria pueden esperar ganar casi el doble, y las mujeres con educación terciaria casi tres veces más que las que no tienen educación. La educación secundaria y terciaria también se asocia con una mayor participación en la fuerza laboral, y especialmente en el trabajo a tiempo completo. 

-Estarían preparadas para ser más saludables y formarían familias mucho más pequeñas

-Sus hijos tendrían menos riesgo de contraer enfermedades y morir porque tendrían mejores herramientas para el cuidado, así como sus parejas. 

-El matrimonio infantil sería erradicado y el riesgo de que lasniñas se conviertan en madres antes de los 18 años se reduciría en un 75%. 

-Podría ayudar a reducir 0.3 puntos porcentuales en el crecimiento de la población mundial; esta disminución podría generar $ 3 billones en beneficios anuales.

-En los países en desarrollo, se podría aumentar el conocimiento sobre enfermedades venéreas como el VIH / SIDA.

-Podría reducir el riesgo de violencia entre parejas y disminuir el riesgo de mortalidad de menores de 5 años.

-Podría ayudar a aumentar la toma de decisiones de las mujeres en sus hogares.

Puede leer el estudio aquí

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- Redacción Vivir

Educación

No educar a las niñas le cuesta al mundo 30 billones de dólares: Banco Mundial

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