‘Nos tomaremos Bogotá con un plantón permanente’: Fecode

Luis Alberto Grubert, presidente del sindicato de profesores oficiales dice que si el gobierno no accede a negociar sus peticiones, la próxima semana se convocarán a 56.000 maestros del país a un campamento de protesta.

El presidente de la Fecode, Luis Alberto Grubert Ibarra.El Espectador / Luis Ángel

El paro de maestros completa una semana en la que nueve millones de niños y adolescentes se quedaron sin clases por la puja entre el sindicato de profesores estatales Fecode y el Ministerio de Educación. A dos días de que las marchas del día del trabajo se tomen las capitales y a una semana de que el país presente las pruebas PISA 2015, los educadores continúan presionando con sus manifestaciones al gobierno para que atienda sus peticiones, mientras la ministra Parody insiste en que no negociará en medio de una huelga.

En entrevista con El Espectador, el presidente de la Federación de maestros Luis Alberto Grubert Ibarra, insiste en que la huelga no se levantará si no se firman acuerdos, dice que la próxima semana convocarán a 56.000 maestros a un plantón permanente en Bogotá, critica las contrapropuestas del Ministerio de Educación, explica por qué quieren que se elimine la evaluación por competencias y le pide al presidente Juan Manuel Santos que le muestre al país de dónde saldrán los recursos para nivelar los salarios de los docentes y para convertir a Colombia en la más educada de Latinoamérica.

El Ministerio de Educación advirtió que el paro impediría que se realicen las pruebas PISA el próximo 5 y 6 de mayo, ¿cuál es la postura de los maestros?

Creemos que esa es otra motivación para que el gobierno tome la decisión de sentarse rápido a negociar. En un tiempo muy abreviado podríamos resolver este problema. Si nos llaman a concertar y firmamos compromisos el paro se acaba y los alumnos volverán a las aulas a presentar las pruebas. Pero la propuesta no puede ser levantar el paro. No podemos levantar el paro sin logros. Un paro sin resultados sería una traición al esfuerzo de los maestros. Esta manifestación nos ha traído costos muy altos a todos.

Estamos a dos días de las manifestaciones por el día del trabajo, ¿la comunicación con la Ministra Gina Parody sigue siendo nula?

La ministra ha asumido una actitud soberbia y se ha negado a dialogar en medio de la protesta. Su propuesta de detener la huelga cinco días no fue aprobada porque los maestros piden acuerdos firmados para regresar a clase. Nosotros estamos haciendo el esfuerzo de reactivar los canales de comunicación con el Gobierno, hemos hablado con el Defensor del Pueblo, con el Procurador y desde hoy el Ministro del Trabajo (Luis Garzón) comenzó a acercarse. Esperaríamos que fuera la Ministra de Educación la que estuviera dispuesta a conversar, pero ella no se desprende de su altivez. Necesitamos negociar. Todos los días le subiremos el calado a la protesta, el 1 de mayo esperamos convocar a una de las más grandes manifestaciones de maestros de los últimos años y si no hay respuestas la próxima semana llegarán más de 56.000 profesores de todo el país para sumarse a un plantón permanente.

¿Qué necesitan para levantar el paro?

Compromisos firmados. Actos administrativos confiables y creíbles. Que el presidente ratifique que los acuerdos laborales con los maestros se van a cumplir, que nos indiquen una ruta para efectuar la nivelación salarial, que la prestación de salud va a mejorar, que van a modificar la evaluación de competencias. No solo las promesas. Nosotros entendemos que el alza del dólar y los precios del petróleo están golpeando la economía del país pero no estamos pidiendo que mañana nos giren toda la plata de la nivelación salarial, sino que nos presenten una ruta.

La ministra dice que a ustedes ‘no les sirven’ las soluciones que ella plantea. Hablemos del salario.

El presidente Santos se comprometió desde el año pasado a gestionar una nivelación de salarios que no ha cumplido. La semana pasada, antes de irse a la cumbre en Panamá, Gina ofreció durante las mesas de negociación un aumento del 10% en los sueldos, incremento condicionado a una reforma constitucional. Proponer esa reforma es pasarnos por encima. Nosotros necesitamos soluciones que se resuelvan mediante actos administrativos y un trámite que demande un desgaste en el Congreso, los maestros no tenemos el músculo político para tramitar una reforma. Además, cuando vamos al Ministerio de Hacienda nos dicen que ese aumento no es posible porque ya tienen la chequera cerrada. Eso no es coherente con un discurso presidencial que dice que va a hacer de Colombia la más educada.

¿Entonces usted dice que la ministra está contando con plata que no tiene?

Pues queremos conocer el plan que aplicarían para cumplir ese compromiso y que nos digan de dónde saldrán los recursos, porque Gina a mí me dice que crea, que confíe en ella y que nos asegura que gestionaría el incremento pero el Ministro de Hacienda y la oficina de Planeación dicen que no hay plata. Para mi Gobierno es uno solo. No basta con que la Ministra de Educación diga que tiene buena fe si que el que maneja la plata no aprueba la nivelación. Así no podemos creer.

Pero el Ministerio de Educación insiste en que nunca antes un gobierno le había invertido tantos recursos al sector…

El presupuesto para educación está quieto. Lo que hizo este gobierno fue agarrar unos recursos de bienestar familiar que estaban ligados a instituciones educativas y los puso en la cartera de educación. Así se abultó el presupuesto. Pero este paro es una muestra de que faltan recursos adicionales que les garanticen a los maestros un salario digno. Si usted se va para Barrancabermeja (Santander), o para San Juan (Cesar), o para Uribia (Guajira) se va a dar cuenta que en sus horas libres los maestros son vendedores de pimpinas de gasolina, si vas a otras zonas y son los que venden minutos de celular o son los moto taxistas. Ese maestro no tiene cómo pensar en pedagogía porque primero está pensando en cómo resuelve sus problemas económicos de la vida cotidiana. Necesitamos un salario que le permita al maestro pensar en el éxito escolar.

¿Y si el gobierno insiste en que el presupuesto no alcanza?

Si no hay recursos apropiados para educación entonces el discurso de que Colombia sea la más educada es pura demagogia, sin plata no se resuelven los problemas del sector. El presidente se comprometió a que incrementar en los recursos de educación gradualmente hasta llegar al 7.5 del PIB y queremos que ese compromiso quede por escrito y que nos muestren una estrategia para lograrlo. Si no hay plata, entonces que no prometan lo que no pueden cumplir. A nosotros ya nos están ‘haciendo conejo’.

Por qué lo dice…

Acá se promete y se promete y no se cumple. Le voy a responder con un ejemplo: a los maestros se les debe una plata del tiempo en que los salarios los pagaban los departamentos. Poco a poco ese dinero se ha venido pagando pero la deuda es grande y hoy se acerca a un billón de pesos. Resulta que en el actual plan de desarrollo el Ministerio de Hacienda pidió se quitara el artículo que obliga a la Nación a asumir ese pago, que se llama ‘concurrencia de la nación para pagar deudas de maestros’. Gina dijo que se iba a dar la pelea y ese artículo iba a quedar en el plan como fuera. Pero ayer lo aprobaron y quitaron esa concurrencia. ¿Con qué plata municipios como Pivijay (Magdalena) o Chiriguaná (Cesár) van a sumir esas deudas? No tienen esa plata. Gina puede tener muy buena fe pero sus promesas no podemos tomarlas como hechos.

Hablemos de la evaluación, ¿por qué han mostrado tanta resistencia a ser calificados?

Dicen que no queremos que nos evalúen y no es cierto. Quien entre a trabajar en el magisterio presenta una evaluación de ingreso, luego se realiza la evaluación del periodo de prueba y después vienen las evaluaciones de desempeño y la de competencias. Esa última es la que hemos dicho que eliminen. Porque es una prueba tramposa y eso está comprobado. Porque no estamos de acuerdo en que de esa prueba mal diseñada dependa el sistema de ascensos de los maestros. Proponernos una evaluación diagnóstica formativa que nos diga realmente en qué debemos mejorar y cómo podemos hacerlo. Una evaluación para el acto pedagógico, no una evaluación para subir el salario.

Entonces, según ustedes, ¿cómo se debería definirse el escalafón de maestros?

Por títulos o estudios: un normalista se hizo licenciado, tienen una mejor formación y si además de ser licenciado tiene experiencia y una serie de cursos, merece un mejor salario. Si más adelante se hizo magister eso le da más puntos, y si es doctor, pues el lógico que merece más sueldo. Pero desde el ministerio insisten en que esos títulos no son suficientes y nosotros creemos que sí valen. Para alguien que se dedica a la vida académica sus procesos formativos deberían ser equiparables a su salario. A esto se le sumaría la evaluación diagnóstica formativa. Necesitamos nuevos criterios para acceder, criterios sin trampas.

Y qué porqué no aceptan la nueva evaluación planteada por el gobierno…

Ellos hablan de evaluación de 360° en la que se plantea que la calificación de los maestros se verá afectada de manera positiva o negativa por los resultados de las pruebas saber que presenten sus estudiantes. Dicen que si el colegio tiene buen desempeño y sube la calidad el maestro ganará puntos y ahí vendrán incentivos económicos. Pero el buen desempeño no solo depende de un buen profesor, porque si yo no tengo las ayudas didácticas, si enseño en un barrio de una zona marginal, si no tengo infraestructura, si mis estudiantes no se alimentan bien, es muy difícil subir la calidad. Sabemos que Gina no es maestra, que acaba de llegar al sector, pero deberá entender que el tema de la calidad pasa por muchos factores asociados, por eso la crisis de la educación en Colombia no es un tema de ese ministerio, esta es una conversación pendiente que tiene el país.