¿Por qué los estudiantes se tomaron el edificio administrativo de la Universidad Nacional?

Exigen que se reanude la mesa de diálogo entre el gobierno, los profesores y los estudiantes, que no se cancele el semestre académico, que no se tomen represalias contra los manifestantes y que no se permita el ingreso de la fuerza pública a la Universidad. La rectora Dolly Montoya rechazó la toma y la catalogó como un acto violento e injustificado.

Archivo - El Espectador

"Declaramos oficialmente que a partir de este momento el edificio Uriel Gutiérrez se encuentra desalojado y bajo el control de las y los estudiantes", así termina el comunicado de prensa emitido ayer 7 de septiembre por estudiantes de diversas carreras de la Universidad Nacional, quienes decidieron tomarse de forma pacífica el edificio administrativo donde está la rectoría, la emisora de la universidad y otras oficinas. 

De acuerdo con los manifestantes, el acto simbólico es una forma de expresar el rechazo a lo que ellos llaman "falta de voluntad política del gobierno nacional". Sus reclamos, en específico, son por la suspensión de la mesa de diálogo entre el ministerio de Educación, los profesores y los estudiantes.

"Le exigimos al ministerio reanudar la mesa de diálogo y buscar salidas efectivas a las exigencias presentadas por el movimiento estudiantil que buscan solucionar la crisis actual de la educación superior", se lee en un comunicado.

La toma del edificio parece, además, una estrategia para presionar a los directivos de la Universidad y lograr un espacio interno de concertación. "Queremos que se instaure una mesa de negociación con la presencia permanente de la rectora Dolly Montoya, los representantes estudiantiles, los profesores y los trabajadores con el fin de buscar soluciones reales al desfinanciamiento de la Universidad". 

Los estudiantes exigen que la universidad no tome represalias contra ellos y que se garanticen las condiciones académicas para poder finalizar el semestre en curso.  Otro de los puntos del comunicado le pide a las directivas que no permitan la entrada y la intimidación de la fuerza pública contra los estudiantes. 

Por su parte, la Universidad Nacional cuestionó la toma del edificio: "Rechazamos enfáticamente esta inexplicable e inaceptable acción que contradice el espíritu universitario, promotor de la libre expresión de ideas en ambientes académicos de respeto por la diferencia".

Dolly Montoya, rectora de la Universidad, aseguró que "hay un sector de los estudiantes que está muy radicalizado, pero hay otros que no y son ellos quienes deben salvar el semestre".

"Los estudiantes, continuó la rectora, entraron por diferentes partes del edificio administrativo y se encapucharon. El acto de tomarse las oficinas es un acto violento. No merecemos ese trato porque hemos estado dispuestos al diálogo". 

Temas relacionados