Preacuerdo no detuvo protestas de maestros

Los educadores instalaron seis campamentos en distintos puntos de Bogotá. Muchos se oponen a los resultados de la negociación entre Fecode y Gobierno.

En las calles, muchos docentes rechazan el aumento salarial del 12%. / Oscar Pérez
En las multitudinarias movilizaciones que se tomaron ayer la capital del país, y bloquearon durante varias horas la Calle 26 y la Av. Caracas para llamar la atención sobre la huelga de 15 días que protagonizan los maestros oficiales, se escucharon arengas a favor y en contra del preacuerdo que alcanzaron los integrantes de la mesa de diálogo con el gobierno.
 
Algunos maestros que participaron en las protestas criticaron que la Federación Colombiana de Educadores (Fecode) hubiera accedido a recibir la oferta salarial del gobierno: un aumento salarial del 12% que se haría efectivo en los próximos cuatro años. Para muchos este porcentaje no resuelve la brecha salarial de los docentes, teniendo en cuenta que investigaciones realizadas por entidades como la Fundación Compartir, advertían que el desfase de salarios dignos para los educadores  se ubicaba en un 18%.
 
“Esa nivelación no corresponde a la expectativas del Magisterio, por lo tanto hay inconformidad, creemos que eso no alcanza ni para comprar un huevo”, dijo el presidente de la Asociación Distrital de Educadores, William Agudelo.
 
Otros educadores afirmaron que esta nivelación salarial “no constituye ganancia alguna, pues, si se tiene en cuenta que es diferido a cuatro años, representa míseros 2,5% anuales que equivalen a $40.000 pesos mensuales y $1.333 diarios para un maestro que se gane $1.600.000”, expresaron a través de comunicados. 
 
Por otro lado el gobierno ha dicho que   garantizar esa nivelación salarial le costará al país $ 1,68 billones cada año. “Esta propuesta permite mejorar los salarios de nuestros maestros sin ser irresponsables con nuestra economía”, dijo el presidente Juan Manuel Santos. 
 
Sobre el tema, el presidente de Fecode Luis Grubert aseguró que si hoy la economía no soportaba el impacto de la nivelación más alta, en los acuerdo deberá quedar claro que, en un par de años, el gobierno tendrá que volver a concertar con los maestros un aumento de salario.  
 
En cuanto a la transformación de la evaluación por  competencias, el segundo tema álgido, un buen número de maestros celebró los avances. Según el preacuerdo, la prueba que ha utilizado el gobierno desde 2002 para evaluar a los maestros del país y que ha sido criticada por estar mal diseñada, se revisará y se transformará. Será una comisión conformada por expertos del Ministerio de Educación  y Fecode la encargada de definir el mecanismo adecuado para modificarla. Por ahora, lo que se sabe es que la prueba escrita se reemplazaría por un seguimiento en el aula de clase que sería realizado por otros maestros. 
 
Lo que sí dejó claro la ministra de Educación, Gina Parody, es que de esta evaluación seguirá siendo determinante para definir los salarios de los maestros.
Ayer Fecode se reunió  para definir si acepta o no  estas condiciones. Al cierre de esta edición el sindicato de maestros no había tomado ninguna decisión.