¿Por qué protestan los maestros?

El principal gremio de educadores dice que seguirá en paro mientras no haya acuerdos sobre salarios y reformas a la evaluación docente. La ministra Gina Parody anunció que les descontará del salario los días de huelga.

Ayer, en Bogotá, los maestros marcharon por la calle 26, desde la plaza de toros hasta el Ministerio de Educación. /Cristian Garavito
“Directivas de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode) rechazaron las propuestas. Retiramos nuestros ofrecimientos. A partir de ahora toda negociación empieza de cero”. Con este tuit, la ministra de Educación, Gina Parody, dejó en claro ayer su posición frente al paro de maestros que arrancó alrededor de las 9 a.m. y que se prolongará indefinidamente.
 
Antes, en una rueda de prensa, Parody había dicho que la huelga, a la que estaban convocados 334.000 profesores, es injustificada y ordenó a las secretarías de Educación descontar los días de salario de quienes no asistan a trabajar.
 
Con su reacción, Parody demuestra que el Gobierno no está dispuesto a ceder en una disputa que no es nueva y que es el reflejo de la que el país vivió hace un año. En mayo de 2014, con María Fernanda Campo a la cabeza de la cartera de Educación, los profesores suspendieron las clases durante una semana por razones similares. Entonces, como ahora, pedían que se reformara la evaluación de maestros, se hiciera una nivelación salarial y se mejoraran sus servicios de salud.
 
Sobre esos mismos tres puntos, esencialmente, Ministerio y Fecode dialogaron en los últimos cincuenta días sin lograr nada concreto y ese desacuerdo tiene suspendidos hoy los estudios de alrededor de nueve millones de alumnos. Según los cálculos de los mismos maestros, esto afecta de paso a tres millones de padres de familia.
 
“El problema es que logramos una negociación con el anterior Ministerio en torno a estos temas, pero el actual no quiere cumplir lo pactado. De hecho, en todos estos días de negociación la ministra Parody no ha estado presente. Delegó a unos funcionarios con los que ha sido imposible llegar a un acuerdo. Nuestro llamado es que se presente, junto con el minhacienda, Mauricio Cárdenas, para que podamos dialogar. Si la educación es uno de los pilares de Santos, tiene que haber unos pilares económicos que prometieron y aún no vemos”, aseguró a este diario Luis Eduardo Varela, vicepresidente de Fecode.
 
En un comunicado, los maestros aseguraron que “las amenazas de la ministra (sobre el descuento en los salarios) lejos de amedrentar a los docentes enardecen su lucha. Los salarios de la mayoría de maestros apenas supera el millón de pesos, casi nunca se acerca a los dos millones y está lejos de nivelarse a ese valor por culpa del actual sistema de ascensos”.
 
En respuesta, el Mineducación afirmó que el Gobierno autorizó un incremento del 1% por encima del aumento de los demás trabajadores públicos del país, con una inversión de $150.000 millones. “Otros $150.000 millones se destinarán este año para aumentar otro punto porcentual adicional”.
 
Pero lo que piden los profesores, de acuerdo a lo dicho por Luis Grubert, presidente de Fecode, es que el salario de los 334.000 maestros convocados al paro aumente 28%.
 
“Nuestros estudios técnicos dicen que ese es el porcentaje que debería incrementar. Pero el Gobierno apenas nos reconoció lo equivalente al IPC. Aun así, le hemos dicho al Ministerio que estamos dispuestos a ceder hasta el 20%, pero ellos se mantienen firmes en su posición”, dice Varela.
 
Respecto a este tema, la respuesta de Parody es clara: “Les propusimos un aumento salarial del 10%, pero el sindicato lo rechazó porque para ellos es insuficiente. También nos rechazaron una bonificación para los docentes del grado 14 durante su último año de servicio, en reconocimiento al ejercicio de la profesión”.
 
Pero más allá de ese incremento y de la necesidad de una mejora en la prestación del servicio de salud, quizás el tema que más polémica genera es la evaluación docente. Como hace un año, Fecode insiste en que el examen que se hace a los profesores para ascender en el escalafón salarial no tiene en cuenta los elementos que ellos consideran pertinentes. Títulos, producción académica y experiencia son los factores que, según Varela, el Mineducación debería contemplar.
 
“En 2014 ya habíamos pactado con la ministra Campo que se estudiaría un nuevo mecanismo. Pero ese acuerdo quedó en blanco y a quienes los rige el decreto 1278 quedaron en un limbo. No se sabe cómo van a ascender. Nos oponemos al actual mecanismo de evaluación, que supedita el ascenso a una prueba escrita”, dice.
 
Otra es la posición de Gina Parody : “No es una opción para Colombia eliminar la evaluación docente. Los profesores nos han dicho que el mecanismo del examen no tiene relación con la práctica de aula. Por eso propusimos erradicar la evaluación escrita. La propuesta también fue rechazada por Fecode”.
 
Pero, más allá de que esta sea una vieja disputa que el magisterio y el Gobierno no han podido zanjar, lo cierto es que en esta ocasión todo indica que el paro puede extenderse aún más que el año pasado. De hecho, luego de conocer la reacción de la ministra Parody, los voceros de Fecode le aseguraron a El Espectador que tienen planeado tomarse Bogotá el lunes. “Estamos haciendo un llamado al diálogo. Pero si no es posible, el primer día de la próxima semana nos vamos a movilizar desde distintos puntos de la ciudad”.