Pulso por la rectoría de la Universidad Nacional

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El próximo mes se elegirá a quien ocupará uno de los puestos en educación superior pública más importantes del país. Estos son los aspirantes.

El puesto de rectoría de la Universidad Nacional es probablemente el más importante dentro de las instituciones de educación superior, no solo porque esta universidad tiene 49.000 estudiantes en nueve sedes de todo el país, sino porque es una de las más prestigiosas en el continente, y es además un bastión de la educación pública.

El próximo 18 de marzo la comunidad académica (profesores, estudiantes y egresados) votarán virtualmente y, con base en esta (que no es vinculante), el Consejo Superior Universitario (CSU) seleccionará al nuevo rector o rectora.

El CSU incluye a la ministra de Educación, María Victoria Angulo; dos miembros designados por el presidente Duque; un exrector de la universidad; un miembro del Consejo Nacional de Educación Superior (CESU); otro del Consejo Académico; un representante de profesores; otro de los estudiantes, y la rectora Dolly Montoya (que podría ser reelegida y que tiene voz, pero no voto). Algunos representantes estudiantiles han reclamado mayor participación en esta instancia, dado que los profesores representan el 60 % de la votación, los estudiantes el 30 % y los egresados el 10 %.

Dentro de los retos que tendrá el nuevo rector o rectora por delante será lograr transicionar parcialmente hacia lo virtual, teniendo en cuenta que gran parte de la población estudiantil es de medios y bajos recursos (lo que le exige a la universidad ayudar al estudiantado con apoyo tecnológico). Adicional a eso, deberá ajustar su infraestructura a los nuevos protocolos de bioseguridad que exige la pandemia por el COVID-19.

Mientras, durante los últimos cuatro años han crecido las quejas por el estado de la infraestructura, especialmente en el edificio de Bellas Artes de la sede Bogotá. Otra de las grandes discusiones es sobre la Matrícula Cero, una exigencia estudiantil que se desató en la pandemia y que será aplicada en la Universidad Distrital, la Unillanos, la Universidad del Tolima, entre otras.

El año pasado, 53 directivos firmaron una ca rta dirigida a Iván Duque pidiéndole apoyo económico para resolver un déficit de $77.466 millones.

Según la carta, el presupuesto asignado por el Gobierno desde hace ocho años no cubre los gastos, como la nómina de profesores y funcionarios administrativos. Esta brecha es de $44.585 millones. Para los gastos generados por la emergencia del COVID-19 (retiros de matrícula, implementación de protocolos de bioseguridad) se calculó en $32.881 millones. Estos son los candidatos:

Dolly Montoya

De los cuatro candidatos el nombre de Dolly Montoya es quizá el más conocido. Ha ejercido como rectora de la Universidad Nacional desde 2018, además de ser la primera mujer en tener este cargo. Montoya es Química Farmacéutica de esta misma universidad, tiene una maestría en Ciencias Biomédicas Área Microbiología de la Universidad Nacional Autónoma de México de México y un doctorado en Ciencias Naturales de la Technische Universität München en Alemania.

Algunas de las propuestas con las que busca su reelección como rectora, según sugiere, están alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y las recomendaciones de la Misión de Sabios 2019. Están estructuradas en cuatro partes: construcción de nación y paz sostenible desde los territorios, liderazgo académico nacional en un entorno global, armonización de las funciones misionales para la formación integral y universidad autónoma y sostenible.

En resumen, el primer punto busca fortalecer las nueve sedes en territorio, a través de un proceso descentralizado tanto de la gestión académica como administrativa, incluyendo mayor movilidad docente y estudiantil entre sedes. Además, la propuesta hace énfasis en la sede La Paz, con el fin de ampliar su infraestructura para acoger a 2500 estudiantes.

Esta parte de la propuesta también quiere aumentar la oferta de programas de posgrado junto a instituciones internacionales, hacer mejoras del Hospital Universitario Nacional y lograr, dentro de tres años, que la universidad obtenga el primer puesto del país en el ranking internacional Green Metrics de campus verdes y sostenibles.

La segunda sección, referente a liderazgo académico, plantea seguir estando en la cabeza de la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe, ampliar el Instituto de Liderazgo Público, crear el Instituto de Investigación, Innovación y Política Educativa UNAL y la Escuela de Periodismo Científico y Cultural.

En cuanto a la armonización de las misiones de la Universidad, Montoya propone, entre otras, reconocer créditos académicos a los estudiantes que participen en grupos de investigación o actividades de extensión, así como fomentar las actividades culturales, deportivas y creativas. Se quiere crear tres redes transdisciplinares e inter-sedes que podrían ser sobre los siguientes temas: Género e Inclusión; Salud y Vida; Bioeconomía; Creación en Artes, Arquitectura y Diseño; Energía y Cambio Climático; Desarrollo Territorial Sostenible; Ciencias Sociales; Innovación y Emprendimiento.

En el tercer punto de su propuesta, Montoya habla de género. Explica que buscará que se fortalezca y evalúe la Política Institucional de Equidad de Género y de Igualdad de Oportunidades. Además, señala que ampliará el Programa Institucional de Inclusión para que los grupos étnicos y personas con diversidad funcional participen en la vida universitaria.

Finalmente, en el último punto de la propuesta, se menciona la creación de un Nuevo Modelo de Financiación Estructural, el cual tiene como núcleo reemplazar el cálculo del presupuesto de las universidades a partir del Índice de Precios al Consumidor (IPC), por un índice de costos de la educación superior. La idea es presentar este nuevo modelo de financiación ante el Congreso en el primer semestre del 2021.

Jorge Bula

La lista de estudios de Jorge Iván Bula es larga. Es Economista de la Universidad Externado de Colombia, con dos maestrías: una en Sociología, de la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y otra en Estadios Económicos y Sociedad, de la Universidad de Manchester (Reino Unido). También tiene un PhD en Sociología de la Universidad Católica de Lovaina y dos especializaciones.

La propuesta de Bula está estructurada, según explica el documento, en tres liderazgos: el institucional, el académico y el científico, social y cultural. El primer punto, el institucional, propone que las sedes se manejen de manera más horizontal haciendo mano de un sistema robusto de datos que permitan una eficiente interacción entre sedes. Otro de las ideas clave, es lograr la matrícula gratuita para los estudiantes de los estratos uno, dos y tres, así como un diálogo con las autoridades nacionales para crear un plan que supere el déficit presupuestal en el que se encuentra la Universidad Nacional. Bajo la experiencia de la pandemia, el eje institucional que plantea Bula habla de intensificar la fluidez entre los ámbitos virtuales y físicos de la institución.

En este punto de la propuesta, el documento habla por primera vez de género en dos puntos. Explica que, además de los protocolos para tratar los casos de acoso, se deben implementar vías estatutarias de carácter expedito y ejemplarizante que, en el marco del respeto al debido proceso, protejan decididamente a las víctimas y posibles víctimas de estas conductas. Además, dice que la Universidad trabajará para lograr mayores niveles de equidad de género en las poblaciones estudiantil, docente y administrativa.

En el segundo punto de la promesa, liderazgo académico, se plantean varios puntos: la necesidad de una pedagogía participativa por medio de canales virtuales; estimular la creatividad científica y artística de los docentes; un fondo de becas para estudiantes de doctorado y una mayor participación por parte de la universidad en eventos internacionales que convoque a expertos de primera línea.

Finalmente, la fase de liderazgo científico, social y cultural propone que se fortalezca la relación con egresados y los medios de difusión para que sean canales por los cuales se conozca sobre los logros de la Nacional. Bula también menciona, en este caso por segunda vez, que quiere que la Universidad se convierta en líder en temas de género, estableciendo mecanismo de alertas temprana y atención de los casos con urgencia.

Para figurar desde el tema medioambiental, se sugiere darle un apoyo especial a los programas y las investigaciones relacionadas con las ciencias de la vida y las ciencias agrarias de la Universidad. Otras tres ideas clave que menciona esta última parte de la propuesta es enriquecer los museos y colecciones, la participación en las políticas públicas y convertir el Hospital Universitario Nacional de Colombia en el principal centro de las ciencias de la salud en América Latina.

Diego Hernández Losada

Es ingeniero industrial de la Nacional, magister en Economía y Administración y doctor en Ciencias Económicas. Ha turnado entre la función pública y la docencia durante veinte años en cargos relacionados con desarrollo de la ciencia y la ingeniería. En la Nacional, fue decano de Ingeniería entre 2006 y 2012 y vicerrector entre 2013 y 2016, en el periodo de Ignacio Mantilla.

Es el más cercano al gobierno de Iván Duque de los cuatro candidatos y fue director de Colciencias 2018 y 2019. Según algunas fuentes que fueron contratistas de Colciencias, la gestión de Hernández pasó sin pena ni gloria, tal vez porque Colciencias esperaba a convertirse en Ministerio. Algunas experiencias como Colombia BIO –una serie de expediciones científicas para conocer la biodiversidad en las zonas que despejaron las antiguas FARC tras la firma del proceso de paz– no recibieron nuevos recursos más que los que había asignado el antiguo subdirector, Alejandro Olaya.

Como director de Colciencias, Hernández fue uno de los consultores para Vicepresidencia de la Misión de Sabios, que reunió a 42 científicos y científicas notables del país para proponer nuevas salidas para la ciencia, tecnología salud y paz.

Su propuesta para rectoría es la más enfocada en desarrollo científico de la Universidad. Incluye alianzas con universidades regionales, aumentar el número de semilleros de investigación y de estudiantes de doctorado, participación de mujeres en concursos de méritos, convertir el Hospital Universitario en “centro de excelencia para la prestación de servicios de salud” y programas de bienestar estudiantil (con alivios para matrículas de pregrado, alimentación y alojamiento).

Moises Cetré

De ser elegido rector sería la primera persona afro en ocupar este cargo. De los candidatos es el menos conocido. Es economista de la Universidad de Nariño, ex profesor de economía de la Universidad Industrial de Santander y doctor en economía de la UNAM (México).  Es profesor del Instituto de Estudios Urbanos.

Reconoce que las políticas públicas en materia educativa asumen la educación como una mercancía más que se vende en el mercado nacional (e internacional) y por eso propone tratar de manera más cercana con el Estado para aliviar el déficit presupuestal de la universidad

Revisar las estancias posdoctorales y periodos sabáticos de los profesores para que las cátedras que dan no queden desatendidas, que la Universidad Nacional se convierta en inversionista del Icetex y del Banco Agrario, abrir las puertas de la rectoría para discusiones (es decir, sin protocolos) e impulsar los proyectos de investigación en sedes regionales de la UN con reconocimientos en los Comités de Puntaje y recursos de movilidad, entre otros.

La propuesta más polémica es reorganizar la Oficina de Asuntos Disciplinarios para que haya un grupo de abogados que apoyen las defensas de profesores. El Observatorio de Género lanzó una denuncia en donde señalaban que esta propuesta era complicada viniendo de este candidato porque tiene dos procesos disciplinarios archivados –no cerrados–, uno de ellos por violencia de género.

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