Regresan las clases de historia a los colegios colombianos

El presidente Juan Manuel Santos firmó un decreto que modificó la ley general de educación de 1994, y que obliga a los colegios a dictar una materia independiente sobre la historia de nuestro país.

Hechos como la entrega de armas del M -19 (izquierda arriba), la toma de Marquetalia (izquierda abajo) o el fenómeno paramilitar (abajo derecha) son clave en la historia del conflicto colombiano. personajes como Jorge Eliecer Gatán y Simón Bolívar, también.Wikipedia y El Espectador

En 1984, Belisario Betancur puso en marcha una revolución educativa que, si bien le valió un puesto entre los presidentes más importantes del país, también tuvo desaciertos que sólo el tiempo demostró. Uno de ellos, fue la eliminación de la clase de historia patria, que se unió a geografía, ciencia política, y estudio de la constitución.

Ese fue el primer puntillazo para el aprendizaje de la historia en los colegios colombianos. Pero fue en 1994, cuando César Gaviria firmó la ley 115, o Ley General de Educación, cuando la historia como disciplina desapareció de forma definitiva de las aulas y se convirtió en la materia que las generaciones a partir de esa fecha conocieron como “Ciencias Sociales”.

La decisión creó para muchos una generación de analfabetas históricos. Por esta razón, la senadora Vivian Morales promovió desde julio pasado una reforma a la Ley de Educación que obligara a los colegios a dar clases de Historia. Su propuesta pasó todos los debates y el presidente Juan Manuel Santos acaba de firmar el decreto que deja en firme esa modificación.

“Hay analfabetismo histórico en las nuevas generaciones. Como decía Leonardo da Vinci, uno no puede amar lo que no conoce. Los jóvenes de estratos altos que estudian en colegios bilingües, terminan conociendo más la historia de esas naciones que la propia. De eso me di cuenta como profesora de Derecho”, señaló la senadora del Partido Liberal cuando propuso el proyecto de ley en julio pasado.

De hecho, su propuesta estuvo apoyada por varias de las universidades más importantes del país, como la Universidad Nacional, la Universidad Pedagógica Nacional, la Universidad del Rosario, la Universidad de Antioquia, la Universidad del Norte, la Universidad Pedagógica y Tecnológica y la Universidad del Cauca.

De acuerdo con la revista Semana, el decreto señala que la nueva materia no puede afectar la intensidad horaria de las áreas de Matemáticas, Ciencia y Lenguaje; y la idea es que no sea una materia para aprender de memoria fechas y datos históricos, sino como un espacio para “forjar el pensamiento crítico” en los estudiantes, entender la memoria histórica del país y formar en los jóvenes una identidad nacional.

El reto del gobierno ahora es crear esa materia, que más allá de exaltar el nacionalismo, ayude a los más jóvenes a entender el pasado del país en el cual les tocó vivir. Como lo puso Arturo Charria, columnista de El Espectador en 2015, “el problema no se resuelve con hacer una cátedra de historia de Colombia que se quede, de manera excesiva, en la Batalla de Boyacá y en los pormenores de la disputa entre Santander y Bolívar”. La idea es que incluya la historia de los colombianos "de a pie", los indígenas, negros y campesinos de las regiones, y no se quede en el relato de las altas esferas políticas del centro del país.

Además, se espera que la materia incluya las lecturas de la historia que se han hecho en las universidades del país desde los años setenta, cuando una nueva generación de historiadores –guiados por nombres como Jaime Jaramillo Uribe o Fernando Tovar– trató de desentrañar los orígenes del conflicto armado colombiano.

 

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