Se invertirán más de $31 mil millones en la recuperación de la infraestructura física de la U. Nacional

Jaime Franky Rodríguez, arquitecto y Vicerrector de la Sede Bogotá, habla de las condiciones en que se encuentra la planta física del campus universitario.

Cortesía Unimedios
Cortesía Unimedios Jaime Franky Rodríguez fue decano de la Facultad de Artes.

El campus universitario de la principal universidad pública del país, ha venido sintiendo el rigor del paso del tiempo. La estructura física también ha cambiado desde la primera ola de edificios de la llamada Ciudad Blanca en la década del treinta, pasando por los edificios de la reforma del exrector José Félix Patiño, hasta los más modernos como el edificio de Enfermería. Luego de que se identificara un agrietamiento, se ha desatado un amplio debate frente a las condiciones de los inmuebles de la Universidad Nacional. El Vicerrector de la Sede Bogotá asegura que las directivas de la institución están adelantando los estudios pertinentes para reforzar el edificio patrimonial de Artes Platicas.

Cuéntenos que ha estado sucediendo con el edificio de la Escuela de Artes de la Universidad Nacional…

Hace un par de semanas comenzó a identificarse un agrietamiento en una de las salas del edificio de Artes Plásticas. Hasta donde se ha podido identificar, el agrietamiento puede ser producto del período seco y la desecación que se produce en el terreno. Es irresponsable lo que están haciendo algunas personas de empezar a alarmar sin tener un concepto técnico. 

¿Qué medidas han tomado frente al hecho?

Realizamos un seguimiento constante para examinar si dicho hecho representa un riesgo de colapso a mediano plazo. Se han realizado dos mediciones que señalan que el riesgo no ha crecido. Con los resultados de una tercera medición, que conoceremos está semana, obtendremos la información para actuar de manera certera. Paralelamente a estas mediciones, estamos haciendo una modelación digital del edificio para realizar las intervenciones que se requieran.

El edificio es patrimonial, esto hace que tenga un tratamiento especial...

Por supuesto, estamos en diálogo permanente con el Ministerio de Cultura. Cada intervención que se haga, debe tener la previa autorización de dicho organismo.

¿Cómo ha afectado la normalidad académica de los estudiantes y profesores?

Hemos hecho un traslado temporal de los cursos que se dictaban en el segundo piso del edificio. Una vez tengamos claridad de lo que se debe hacer e intervenir, para mitigación del riesgo, las clases en esa zona regresarán con normalidad. Este traslado provisional va a afectar levemente algunas de las actividades académicas, particularmente la actividad docente, pero no va ser definitiva.

¿Qué hacen los organismos directivos de la universidad para reforzar y ampliar la estructura de la Universidad?

La sede Bogotá de la Universidad Nacional cuenta con un plan de reforzamiento. Si bien el edificio de la Escuela de Artes no había presentado fallas anteriormente, los edificios que son bienes de interés cultural de la nación están bajo observación permanente. Ahora, hace parte de ese Plan del que se viene trabajando hace algunos años.

Háblenos un poco más del plan…

Dándole curso a este plan se ha reforzado el edificio que fue rebautizado bajo el título de Julio Garavito Armero, también la readecuación de un antiguo matadero que se convirtió en la sede del Archivo General. Además, se han realizado intervenciones menores para mantener la estructura.

¿Y esos reforzamientos y remodelaciones se hicieron porque estaban en mal estado?

No. En algunos casos porque debíamos adecuarnos a las normas de sismo resistencia que cambió y de la que no existía, entonces buscamos ajustarnos a ese tipo de normas.

¿Tienen intervenciones relacionadas con el mejoramiento de la calidad educativa y el bienestar?

Tenemos un conjunto de intervenciones estructurales que ya hemos dado a conocer, como es el Hospital Universitario, que fue sometido a un reforzamiento, y fue readecuado. También tenemos la construcción del nuevo edificio de enfermería. En la línea de los reforzamientos, también se han realizado trabajos en la Biblioteca central Gabriel García Márquez. Además, se recuperó la antigua Cafetería Central y se puso en funcionamiento el comedor Central en los dos últimos años. Allí se están atendiendo a los estudiantes subsidiados para desayunar y para almorzar. Y se han puesto en funcionamiento, desde el punto de vista de bienestar, cuatro cafeterías, buscando tener un sistema adecuado para los estudiantes.

Otra dimensión clave es el espacio físico urbano al interior del campus. ¿Qué se está haciendo para mejorar su condición dentro de la Ciudad Universitaria?

Estamos trabajando arduamente en la recuperación del espacio físico urbano. Una de las primeras intervenciones que se realizó, tiene que ver con los andenes perimetrales junto a la Facultad de Veterinaria y Zootecnia, acompañada de la instalación de parques multifuerza que han tenido un gran éxito entre la comunidad. Se tiene previsto intervenir el área compartida entre la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales, el Departamento de Sociología y La Facultad de Odontología, porque estamos convencidos de que recuperar el espacio público de la Ciudad Universitaria mejora las condiciones de convivencia y enriquece la actividad académica.

¿Cuál es la concepción de espacio, justicia espacial y bienestar que tienen las directivas?

Creemos que el espacio público y la estructura física es una dimensión clave del bienestar universitario. Estamos mejor si las espacialidades que frecuentamos son dignas y amables. Por eso buscamos que la estructura enriquezca la vida universitaria.

Háblenos del plan de inversión que tiene la universidad para su estructura física…

La previsión a tres años es invertir alrededor de 65 mil 900 millones que tenemos de recursos proyectados provenientes de la estampilla, -pueden ser más o menos dependiendo del recaudo que se haga-.  De estos se destinarán 31.900 para recuperación y modernización y 34.000 millones para obras nuevas.

¿Qué tan ciertas son las afirmaciones de algunos docentes y estudiantes que aseguran que a las directivas no les interesa invertir en los edificios de la facultad de artes porque priorizan las ciencias naturales y exactas sobre la cultura?

No existen afirmaciones más falsas. Provengo de la Facultad de Artes, ejercí como Decano y entiendo completamente la realidad por la que atraviesan las estructuras de la facultad. Es por ello que, cuando asumí la Vicerrectoría, al revisar el tema de la infraestructura, me puse en contacto con la decana de la Facultad de Artes para hablar sobre el estado actual del proyecto del edificio.  En dicho edificio está proyectada la ubicación definitiva de la Escuela de Cine y Televisión, que está en el estadio Alfonso López, (con una ubicación provisional que se hizo desde el año de 1987). Como verá, estamos atendiendo diversos frentes, no sólo los que tienen que ver con la Facultad de Artes, que son prioritarios, sino también a todos los edificios patrimoniales y el espacio público al interior del campus.

Durante su primera rectoría, el rector Ignacio Mantilla puso en evidencia las necesidades de reforzamiento que tenía la estructura universitaria. ¿Qué sucedió desde entonces?

El rector presentó la realidad del campus y empezó a trabajar en el tema. El Hospital Universitario es una de las principales metas de la administración que obtuvo recursos del anterior plan Global de Desarrollo y que se financió también con los recursos de estampilla. Su recuperación tiene que ver con la idea de rescatar el edificio para la investigación médica y el bienestar que es un referente clave en la investigación científica en América latina.  Además, se puso en marcha edificios como el del Archivo General y el de Enfermería, que están a la vanguardia de la arquitectura. Vamos a hacer un esfuerzo enorme con el tema de la Facultad de Artes porque no contábamos con que se presentara este inconveniente con un edificio que no tenía ningún problema anteriormente. Se había hecho la recuperación de algunas cubiertas, con el mayor cuidado patrimonial frente a una intervención de esa naturaleza, pero no se habían presentado hecho más graves. 

Entonces, ¿la comunidad universitaria tiene parte de tranquilidad frente a su seguridad?

Por supuesto, estamos al tanto de lo que pueda pasar en la estructura física, cuando tengamos el resultado de los estudios, actuaremos contundentemente para garantizar la calidad y el bienestar de vida de los ciudadanos.

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