Se levanta paro de maestros tras acuerdo entre Gobierno y Fecode

El cese de actividades duró 15 días y afectó a casi nueve millones de estudiantes de colegios públicos.

Defensoría del Pueblo

Tras la revisión por parte de la Junta Nacional de docentes del país del documento suscrito en las últimas horas entre el Gobierno y Fecode, esta madrugada se conoció que las partes llegaron a un acuerdo final que pone fin al paro de maestros que duró 15 días y afectó a casi nueve millones de estudiantes de colegios públicos. (Vea además: Detalles del principio de acuerdo entre Gobierno y Fecode)

El acuerdo final firmado contempla temas como la nivelación salarial para los maestros del 12%, no se elimina la evaluación docente sino se modifica por una práctica sobre el desempeño en el aula de clase. A partir de ahora serán calificados por otros educadores independientes mientras se da clase.

Las pautas de dicha evaluación las determinará una comisión, conformada por miembros de Fecode y expertos, quienes serán los encargados de establecer qué características deberá tener la nueva evaluación a los maestros, por lo que se creará un ‘banco de pares’ que permita tener educadores calificados.

Además se acordó una bonificación anual del 15 % para los docentes que estén en el máximo escalafón (14)  desde 2017. 

El presidente de Fecode, Luis Grubert, informó que en dos años se sentarán nuevamente a dialogar con el Gobierno "en la búsqueda de alcanzar la nivelación integralmente hablando”.

A través de su cuenta en Twitter, el Ministerio de Educación informó los puntos acordados:

 

Desde el pasado miércoles 22 de abril, los maestros iniciaron un paro nacional indefinido alegando una nivelación salarial, un servicio de salud adecuado y la eliminación de la evaluación de docentes.

Ese miércoles la ministra de Educación, Gina Parody, dijo en declaraciones a la prensa que no cedería a las presiones de los maestros con la protesta y que serían descontados los salarios de los maestros que no se presentaran a trabajar. Además retiró las propuestas que había hecho en la mesa de negociación a los maestros.

“Ni un aumento del 10 % ni una bonificación les sirvió (…) Realmente no sabemos que quieren entonces, por eso todas estas propuestas son retiradas”, declaró en su momento la ministra y aseveró que no dialogaría con los maestros mientras estuvieran en paro.

Esta postura del Gobierno provocó el rechazo en el sector. El presidente de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación, Luis Grubert, criticó a la ministra y dijo que su actitud solo generaba que se intensificaran las protestas. “Ministra la llamamos a que se atempere. Su actitud no es el camino (…) no aplique la teoría de la letra con sangre entra’’.

Ante los pronunciamientos de Fecode sobre que el Gobierno no daba soluciones, la jefe de la cartera de Educación les respondió que las propuestas que hizo el Gobierno en la mesa nacional fueron generosas.

Luego, tras la polémica que causó en el gremio el anuncio de la ministra de no pagar los salarios, el contralor General de la Nación, Edgardo Maya Villazón, dijo que así debía ser porque en ninguna entidad del Estado se puede pagar salario a un trabajador que esté en paro y no preste los servicios.

“El salario corresponde a la remuneración de un servicio prestado, mientras no se preste el servicio los órganos del nivel nacional, municipal, departamental y descentralizado no pueden sufragar gastos ni pagar remuneración o salario a servidores públicos que no presten el servicio”, señaló el contralor.

Con este paro, los más afectados fueron los casi nueve millones de niños y adolescentes de colegios públicos y sus padres, quienes expresaron que estaban de acuerdo con que los maestros protestaran por mejoras en sus salarios, pero que ni el Gobierno ni los educadores podían pasar por encima del derecho fundamental a la educación de los niños.

Además se quejaron por el costo económico que significó el cese de actividades de los docentes pues tuvieron que pagar entre "15.000 y 30.000 pesos diarios” por el cuidado de sus hijos y muchos menores, sufrieron porque es en sus colegios donde reciben la alimentación.

Desde distintos sectores le pidieron al Gobierno ceder y negociar con los maestros en medio del paro, quienes compararon que el Gobierno sea capaz de sentarse a dialogar con la guerrilla de las Farc en medio del conflicto armado y no pudiera hacerlo con los educadores.

Así que, Parody luego de una reunión con el ministro de Trabajo, Luis Eduardo Garzón donde analizaron las demandas del sector, pidió a los educadores suspender las protestas por cinco días mientras el Gobierno y los directivos de Fecode se sentaban a dialogar de forma continua y sin descanso para buscar una salida al problema.

A lo que el sindicato de maestros respondió un ¡No! rotundo y pidió la intervención del presidente de la República, Juan Manuel Santos. “(El paro se levantará) cuando se haya logrado en el diálogo soluciones concretas (…) es tan sensible el problema que el presidente ya debería haberle prestado atención”, aseguró Grubert, indicando que el 6 de mayo se realizaría la gran toma a Bogotá con más de 50.000 educadores de todo el país.

Mientras los días pasaban y las marchas continuaban, la Defensoría del Pueblo propuso que en virtud del fin de semana extendido (debido al viernes festivo por ser 1 de mayo) y el cese natural de las actividades académicas, las partes retomaran la mesa a partir del jueves 30 de abril a las 5 de la tarde. Propuesta que aceptaron tanto el Gobierno como Fecode, eso sí sin detener las marchas.

En la sede de la Defensoría se reunieron los ministros de Educación, Hacienda y Trabajo, Gina Parody, Mauricio Cárdenas y Luis Eduardo Garzón, respectivamente y los directivos de Fecode con la participación del defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora.

Tras un debate continuo de casi 21 horas y 4 días de sesiones, el pasado 4 de mayo se suspendieron las negociaciones sin acuerdos. El tema álgido, la nivelación salarial.

Mientras el Gobierno se declaró dispuesto a un incremento salarial de un 10% a 12%, Fecode reiteró que ese porcentaje no se ajusta a su exigencia, que inicialmente fue de 28%, pero que cedieron hasta llegar a un 16%, y del que no se bajarían más.

Además el líder de los maestros anunció que radicarían ante la Presidencia más de un millón de firmas para exigir la renuncia de la ministra de Educación, Gina Parody. En el transcurso de esos días fueron aplazadas las pruebas PISA que estaban programadas para el 5 y 6 de mayo.

Por su parte el presidente Santos pidió que los docentes aceptaran dicho aumento: “Estas propuestas permiten mejorar los salarios de nuestros maestros, sin ser irresponsables con nuestra economía. La propuesta de un incremento de 12 por ciento, significa un aumento tres veces superior al que recibiría cualquier otro trabajador colombiano. Y está bien que así sea, porque a los profesores hay que pagarles mejor, como lo he dicho miles de veces”. 

La Defensoría del Pueblo será la veedora del cumplimiento de los compromisos adquiridos mediante la convocatoria bimensual a una comisión de seguimiento.