¿Se puede vivir de la música?

El trabajo constante y la organización convirtieron a Diamante Eléctrico, agrupación telonera del concierto de The Rolling Stones, en una de las bandas más notables del rock nacional. ¿Cómo vivir de la música?

Al tiempo que se prepara un contenido musical de calidad es necesario definir caminos, cronogramas y objetivos que marquen la pauta para desarrollar cada actividad.

Desde el comienzo, los integrantes de Diamante Eléctrico sabían que tenían que tener paciencia. En julio de 2012, Juan Galeano (bajo y voz), Daniel Álvarez (guitarra) y Andee Zeta (batería), quienes habían participado en otros proyectos musicales anteriormente, se juntaron para, básicamente, hacer la música que les diera la gana.

Estaban un poco hastiados, no tanto de lo que habían hecho antes sino de guiarse por lo que la industria musical les marcaba. “Normalmente, cuando inicias un proyecto buscas la aprobación de todo el mundo. Obvio quieres que tu idea funcione, pero más allá de eso, esta vez nos encerramos a tocar, a hacer canciones y probar cómo se sentía la energía de los tres. Y funcionó”, señala Galeano.

Esa onda, que trataba de ser lo más fiel posible a lo que querían sus creadores, empezó a tener simpatizantes y los fans comenzaron a escuchar las canciones. Hoy, Diamante Eléctrico tiene entre sus experiencias de vida algo de lo que no pueden vanagloriarse muchos: fueron los teloneros de The Rolling Stones, una de las bandas más legendarias del rock mundial. Todo un reto del que esta agrupación habla con mucho respeto al señalar que su fortaleza fue el trabajo constante. “En un país de Rock al Parque, donde muchas bandas se preparan todo el año para un show, es peligroso que uno no esté al día al momento de un hito tan grande”, expresa Galeano.

¿Cómo llegar a esto? Además de una propuesta artística, sus integrantes concuerdan en que la clave está en organizarse. “Puedes tener una banda y ser muy bueno, pero si no sabes bien lo que quieres no va a pasar nada. Si tienes claro el norte vas a tener las herramientas para, por ejemplo, hacer un gran concierto. La banda es como una empresa”, dice el vocalista.

En ese sentido, Daniel Álvarez, el guitarrista, es más específico al dar una idea sobre cómo la música se puede convertir en una fuente de ingresos para vivir: “Lo más importante es que la gente escuche tus canciones. Si lo hace una, dos o tres veces van a querer ir a tu show y ya puedes cobrar para que te vean cantar”. Y ahí se inicia el ciclo. Si de un lado del escenario tienes la gente cantando, del otro lado se necesita a una persona que organice conciertos en otros países, donde la gente también está cantando las canciones, y alguien más deberá manejar la publicidad o la relación con las marcas que quieren ser patrocinadores.

El mensaje es bastante claro. Al tiempo que se prepara un contenido musical de calidad es necesario definir caminos, cronogramas y objetivos que marquen la pauta para desarrollar cada actividad. “El que quiere estar en el negocio tiene que sentarse a investigar

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