Cómo sobrevivir a las materias pesadilla

Asignaturas como derecho romano, cálculo diferencial y estadística desafían a los estudiantes nuevos todos los años. Egresados y maestros comparten las fórmulas más exitosas para pasarlas.

A los profesores ‘cuchilla’ les causan buena impresión los estudiantes proactivos, que demuestren ganas de aprender y sean conscientes de sus capacidades. /iStock
Entrar a la universidad implica cambios dramáticos en la vida académica de los jóvenes. No sólo se enfrentan a la responsabilidad de ser autónomos en el manejo del tiempo, sino a mayores niveles de exigencia y de carga de estudio que se ven matizados por el temperamento y el estilo de cada uno de sus profesores.
 
En medio de esta avalancha de novedades aparecen las llamadas “materias ‘coco’”, asignaturas que se vuelven populares por ser difíciles y terminan convirtiéndose en los coladores de las carreras durante los primeros semestres. María Patricia Gómez, directora del programa de integración a la universidad de la U. de la Sabana, reconoce que en ocasiones estas clases están a cargo de profesores con fama de exigentes.
 
Sin embargo, aclara que “esa idea de que un docente que raja a más de la mitad es excelente ya está devaluada”. Los ‘cocos’, dice, suelen ser las materias introductorias que imparten los contenidos esenciales de cada programa y se caracterizan por sus altos niveles en escritura, razonamiento, memoria y, sobre todo, competencias numéricas.
 
Y es cierto. Muchas de las asignaturas que tienen que ver con matemáticas generan pánico alinicio. Para Mateo Dávila, estudiante de ingeniería mecánica de la Universidad Nacional, la materia donde más se sufre, porque los estudiantes no llegan bien preparados, es en el primero y más importante de los cálculos, el diferencial, cuando se aprende sobre optimización, el principio básico de la carrera.
 
Para María Paula Cuervo, ingeniera de La Sabana, la pesadilla no es el primer cálculo sino el último, el vectorial, no sólo porque se trata de una matemática complicada y abstracta, sino debido al profesor que la dicta, que aunque aclara es muy bueno, es temido por su manera de calificar.
 
En lo que ambos coinciden es en que la clave para pasarlas está en dedicarle tiempo al repaso de cada tema y saber interpretar correctamente los ejercicios que se hacen en clase. Por otro lado, varios estudiantes de derecho de la Javeriana y la Universidad Libre están de acuerdo en que la primera materia difícil que se enfrenta en la carrera es derecho romano, en la que se estudia el origen de las leyes y su influencia en la actualidad.
 
Los futuros médicos tampoco se salvan. Estudiantes de medicina de la Universidad de Antioquia, como Simón Berrío, aseguran que Biología de la célula 1 es el dolor de cabeza de muchos que terminan rezagados por la intensidad de los temas. Por su parte, Natalia Mojica, egresada de comunicación social y periodismo, cuenta que el mayor terror es comunicación escrita, donde se aprende lo básico sobre ortografía, puntuación y redacción.
 
Afortunadamente existen estrategias sencillas para superar los obstáculos que este tipo de asignaturas puedan presentar. Gómez asegura que la aptitud para un tema es importante, pero que todavía es más crucial la actitud. Y recalca lo valioso que resulta que los estudiantes se concienticen de sus fortalezas y debilidades académicas y se tomen el tiempo de averiguar el eje y la metodología de las clases que mayor ansiedad les generan para conocer qué competencias deben afinar.
 
Asimismo, es fundamental aprovechar los apoyos que brindan las universidades como asesorías académicas, monitorías o clases extracurriculares y no olvidar que no se está solo. Muchos alumnos tienen problemas con una misma asignatura y se podrían conformar grupos de estudio liderados por otro compañero que entienda los temas. Además, siempre estará el profesor, quien sin importar lo difícil o exigente que sea, no dudará en ayudar a un estudiante que demuestre interés por aprender y mejorar.
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