U. Nacional dicta clase en la calle

El 28 de octubre, un aguacero desplomó el techo del edificio de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional en Bogotá. Más de 1.800 estudiantes se vieron perjudicados.

Con el ánimo de visibilizar la problemática de infraestructura que afecta a la universidad, profesores y alumnos han decidido improvisar sus clases al aire libre en diferentes partes de la ciudad.

De acuerdo con Gregorio Mesa, vicedecano de la Facultad de Derecho, actualmente “no se cuenta con espacios dignos para cumplir de mejor manera la función misional de la universidad, que es producir y reproducir conocimiento”. De esta manera, Mesa denunció la falta de mantenimiento y conservación de los edificios de la ciudad universitaria, recordando que el problema aqueja también a edificios como los de la Facultad de Artes, de Farmacia y de Enfermería.

En este contexto, los estudiantes han decidido trasladar su cátedra a espacios públicos. El 29 de octubre Gregorio Mesa optó por realizar su clase frente al Ministerio de Educación. Luego fue el profesor Leopoldo Múnera, quien a principios de noviembre congregó a más de 200 estudiantes en la plazoleta frente a las instalaciones de Caracol Radio en Bogotá.

Recientemente, el protagonista de otro reclamo al aire libre fue el profesor Carlos Medina, al impartir su clase de Historia política y económica de Colombia en el siglo XIX en un bus de Transmilenio. “Las clases no siempre deben darse en cuatro paredes y menos en disciplinas como las ciencias sociales y humanas”, puntualiza Mesa.

De acuerdo con un informe de la situación física de algunos edificios, realizado por la misma universidad en 2012, 62 de las 152 edificaciones que conforman la ciudad universitaria presentan un alto riesgo de vulnerabilidad estructural. Es decir, cerca del 56% de las edificaciones exige una intervención inmediata.

A propósito, la ministra de Educación, María Fernanda Campo, aseguró que ya están destinados más de $74.000 millones para la construcción de edificios de diferentes facultades, especialmente el de Derecho.

Sin embargo, el vicedecano académico, Gregorio Mesa, ha reclamado reiteradamente porque el apoyo que requiere la Universidad Nacional no ha sido suficiente por parte del Gobierno y la sociedad: “El Estado no ha dispuesto lo pertinente y seguramente algunas administraciones de la universidad no han hecho lo suficiente para que contemos con los recursos”, concluye.