Una apuesta de calidad

Una de las apuestas de La Fundación Universitaria Los Libertadores es la internacionalización, que tiene como objetivo visibilizar la institución en otros países y adoptar prácticas que impacten de forma positiva el desarrollo de estudiantes y docentes.

Jeanette Oostijen, directora de Zuyd Hogeschool; Sara Vera, jefe de Relaciones Internacionales del Icetex, y Martine Prins, de Zuyd Hogeschool, hablaron de la internacionalización de la educación. / Óscar Pérez

“Necesitamos ciudadanos del mundo que entiendan las realidades en las que vivimos y que aporten a sus respectivas soluciones con una perspectiva amplia que parta desde la cooperación y con el objetivo de hacer cambios que trasciendan en el tiempo”. Esta es la principal reflexión que hace Jeanette Oostijen, directora del programa de Negocios internacionales y de comunicación de la Universidad Zuyd, ubicada en el centro de Europa, que participó en la presentación de la política de internacionalización de la Fundación Universitaria Los Libertadores.

Esta política tiene detrás un trabajo en equipo, el asumir nuevos retos y la convicción de estar conectados con la filosofía de otras universidades del mundo. La internacionalización de la educación, según el Ministerio de Educación, “es un proceso que fomenta los lazos de cooperación e integración de las instituciones de educación superior con sus pares en otros lugares del mundo, con el fin de alcanzar mayor presencia y visibilidad internacional en un mundo cada vez más globalizado”.

Este proceso permite desarrollar capacidades interculturales que se aplican a los mecanismos de enseñanza e investigación a través de la movilidad académica de estudiantes, docentes e investigadores y, además, permite fortalecer los currículos para que los estudiantes se involucren en el proceso y se pueda avanzar en las dinámicas del mundo. “Los directivos de Los Libertadores entendieron la importancia del tema y se aprobó un lineamiento de gobierno corporativo para liderar este proceso que nos permite estar a la vanguardia”, resalta Lucía del Pilar Bohórquez, rectora de la institución.

La política de internacionalización se basa en tres pilares: la internacionalización del currículo, el de la investigación, la proyección social, la movilidad local, nacional e internacional, participación en alianzas y redes, y las buenas prácticas en el marco de la cooperación. Esto se definió en mesas de trabajo internas y externas en las que participaron el equipo directivo y los docentes. Estos últimos son los encargados de visibilizar y empoderar a los alumnos y pares para que la política pase del papel a ser el ADN de la organización.

Un objetivo ambicioso y nada fácil. “El reto es lograr que las personas salgan de su burbuja y vean la internacionalización como una herramienta que transforma el mundo”, afirma Jannet Oostijen, que lideró este proceso en la Universidad Zuyd y se enfrentó a una visión que no estaba conectada con las necesidades de su entorno ni con la voluntad de las personas para acceder al cambio. El camino se transitó paso a paso, mostrando cómo las clases en otros idiomas atraen a más personas y que el intercambio de experiencias entre los docentes de otros países crea redes de investigación potentes.

“En Los Libertadores, la resistencia se ha dado con el manejo de la lengua extranjera y es determinante para nuestra apuesta de internacionalización”, señala Carolina Gutiérrez, directora de Relaciones Interinstitucionales de la institución académica. Para vencer esta barrera, los docentes tienen acceso a cursos de inglés, capacitaciones para gerenciar movilidad académica y mentorías con sus pares de otros países. La hoja de ruta está trazada, ahora es responsabilidad de cada actor de la institución asumir el rol que le corresponde y poner en práctica la política de internacionalización.

“Desde el Icetex aplaudimos este paso tan importante que dio Los Libertadores. Es una oportunidad más para que Colombia se distinga como un destino educativo de calidad”, destaca Sara Vera, jefe de Relaciones Internacionales del Icetex, quienes han guiado durante el proceso a la universidad y además la han involucrado en importantes escenarios como la Alianza del Pacífico, en donde se pueden hacer aliados en los sectores público, privado y ONG, que son determinantes en el desarrollo de mejores sociedades, más equitativas, justas, que respeten los derechos humanos y que luchen por un objetivo común.

“Trabajar en equipo es la clave para poder avanzar. Entender las necesidades de cada involucrado hace la diferencia en las dinámicas de la educación”, asegura Jeanette Ooostijen, mientras relata que las conversaciones con empresarios, estudiantes y otros sectores han influido en la creación de nuevas carreras que se destacan por su practicidad, creatividad, innovación, cooperación y un alto sentido social que busca involucrar a las personas vulnerables. Un ejemplo de ello es un programa que tiene la Universidad Zuyd, que trabaja con refugiados, les abre puertas y les da la oportunidad de capacitarse para que puedan desarrollar sus habilidades y se sientan valorados y productivos en la sociedad.

Esta labor se debe realizar desde el colegio, para que cuando los jóvenes pasen a la universidad tengan buenas bases. Además, es crucial capacitar a los docentes para que trabajen con personas que han estado en la guerra, que han tenido otros procesos. Y ahí entra a jugar la internacionalización, que busca entender a otras culturas. En palabras de Jeannette Oostijen, “debemos ser más reflexivos y medir el impacto de la política de internacionalización, para ver si es efectiva”.

En el tiempo de transición que vive Colombia es fundamental buscar esos programas que incluyan a toda la sociedad y exploten sus talentos. “Esto parte del compromiso y la responsabilidad que asumen las instituciones educativas. Es nuestra labor involucrarlos y acompañarlos a escribir nuevas historias”, asegura Martine Prins, directora de proyectos de la Universidad Zuyd, que desarrolló una herramienta digital con varios investigadores, en la que los estudiantes, a través de una encuesta, relatan su experiencia de interculturalidad, y la información recopilada se investiga y se utiliza como evidencia para mejorar los programas de la universidad y tener un mayor impacto en el mundo. Este es uno de los referentes de Los Libertadores y su apuesta para destacarse en escenarios internacionales.