Universidad de los Andes responde por el reintegro de Carolina Sanín

Hoy la institución educativa acató el fallo del juzgado, pero aseguró que hará uso de los recursos e instancias que aún restan en este proceso, incluyendo la impugnación de la decisión.

Carolina Sanín había sido expulsada de la Universidad de los Andes el 15 de diciembre del año pasado. / Facebook

Ayer la profesora de la Universidad de los Andes, Carolina Sanín, celebró en sus redes sociales que el juez Primero Penal Municipal resolviera a su favor después de la tutela presentada por ella luego de ser expulsada de la institución, el pasado 15 de diciembre de 2016. (Lea: Universidad de Los Andes deberá reintegrar a Carolina Sanín)

El juez ordenó dejar “sin efecto la decisión de terminación del contrato de trabajo con justa causa tomada en contra de Carolinan Sanín Paz por parte de la Universidad de Los Andes”. Ordenó el reintegro laboral a un cargo de igual o superior jerarquía al que venía desempeñando al momento de su desvinculación, otorgó un término perentorio e improrrogable de dos días y le ordenó al rector de la universidad, Pablo Navas, el pago de los salarios y prestaciones dejados de dar a docente de la Facultad de Artes y Humanidades con la decisión de terminación del contrato.

Hoy, la Universidad de los Andes envió un comunicado de prensa en el que acata el fallo proferido por el juzgado. “La universidad reafirma su condición de institución respetuosa de la Constitución, del Estado Social de Derecho y de las decisiones judiciales. Asimismo, reafirma sus valores fundacionales en relación con el pluralismo, la tolerancia, la libertad de expresión y el respeto de las ideas, siempre y cuando no se lesionen derechos de miembros de nuestra comunidad”, dice el documento de Uniandes.

No obstante, al final de la misiva la universidad argumenta que en el marco de los mecanismos dispuestos por la ley, “la universidad hará uso de los recursos e instancias que aún restan en este proceso, incluyendo la impugnación de la decisión en referencia”.

Al final, y con respecto a la orden del juez para que las directivas de la universidad inicien en un lapso de tres meses una campaña institucional para rechazar las manifestaciones de odio, racismo, discriminación, matoneo, sexismo, machismo y acoso laboral en redes sociales, la institución educativa respondió que seguirán “promoviendo la reflexión y la crítica académica en un contexto de respeto por el libre pensamiento, la diversidad de opinión y la dignidad humana”, concluye.