Universidad en Tokio revisará todas sus tesis científicas tras fraude

La doctora Haruko Obokata fue encontrada culpable de modificar hallazgos de su investigación sobre células madre para validar su tesis.

La Universidad de Waseda (Tokio) anunció que revisará todas las tesis de su departamento de ciencia avanzada e ingeniería en respuesta al escándalo de manipulación del último hallazgo sobre células madre realizado por una científica japonesa.

La investigación puesta en marcha por la prestigiosa universidad consistirá en revisar alrededor de 280 tesis doctorales para determinar si ha habido mala praxis y en ese caso decidir sobre la retirada del título.

La decisión de Waseda llega después de que el instituto nipón de investigación Riken reconociera la semana pasada que su último y revolucionario estudio sobre células madre contenía partes "fraudulentas".

Según una investigación de Riken, el estudio liderado por la doctora Haruko Obokata, científica del centro y estudiante de Waseda, contenía dos conjuntos de imágenes que fueron manipulados o modificados para ser publicados en la revista Nature.

Obokata consiguió su doctorado en el departamento de ciencia avanzada e ingeniería de la universidad tokiota en 2011 y la semana pasada sus responsables pusieron en marcha una investigación sobre su tesis doctoral.

El hallazgo de la científica nipona, publicado en enero en dos artículos que recogió Nature, demostraba un método muy sencillo para reprogramar células adultas (sumergiéndolas en un ácido o aplicando presión sobre sus membranas) y obtener así células madre, con capacidad para transformarse en cualquier tejido.

Tras su publicación muchos investigadores comenzaron a denunciar el uso de imágenes duplicadas para documentar los artículos y la incapacidad para replicar los resultados del estudio.

El comité del prestigioso centro de investigación criticó la metodología de Obokata pero declinó pronunciarse sobre si las células a las que hace referencia, llamadas STAP ("de pluripotencia adquirida mediante estímulo" por sus siglas en inglés) existen realmente o no.

El panel determinó también que otros tres coautores no cometieron ningún fraude, aunque subrayó que su responsabilidad es "grave" por no verificar la validez del material presentado en los artículos.