Las universidades y el cambio climático

La destrucción de ecosistemas, las inundaciones, las sequías y los aumentos de temperatura son un reto para las instituciones colombianas.

Inundaciones en Sucre. / Archivo - El Espectador
Inundaciones en Sucre. / Archivo - El Espectador

Debemos reflexionar sobre el papel de la universidad en la solución de los problemas ambientales que aquejan a nuestro planeta. Todos somos responsables, y en cuanto al cambio climático los gobiernos, el sector productivo y las comunidades, en general, tienen algo que ver o hacer.

En este escenario la universidad cumple un papel fundamental. Su tarea está enfocada especialmente a la educación y a la investigación, además de incentivar acciones y pensamientos críticos que permitan tomar conciencia e iniciar acciones concretas en la materia.

El aprendizaje continuo se constituye en un elemento clave para lograr incidir en la solución de los problemas ambientales y, a través de la educación ambiental, pueden generarse actitudes y comportamientos que aporten a la protección de los recursos naturales y del ambiente, lo cual significa, en últimas, la protección de la vida, incluso de la humana.

Lo que representa la educación en este problema global implica también nuevos desafíos que van desde contar con una visión holística, integradora de diferentes disciplinas, hasta promover la participación, el intercambio de información y de experiencias; la investigación en tecnologías ambientales al servicio de todos los países; la difusión de información e investigación que deben abordar no sólo aspectos ambientales o ecológicos, sino también sociales, culturales, económicos y políticos. Asimismo, puede contribuir para que los Estados cuenten con políticas públicas en torno a este fenómeno y sus efectos, además de contribuir a través de programas transversales mediante los cuales se logre profundizar en investigaciones sobre protección de ecosistemas y utilización de energías alternativas, entre otras, para disminuir y controlar las emisiones de gases de efecto invernadero.

La educación, la investigación, la interdisciplinariedad y la capacitación que ofrece la universidad deben contribuir a aumentar la conciencia pública sobre el cambio climático y sus consecuencias. Debe ser un espacio propicio para realizar el análisis crítico, para promover el desarrollo adecuado y para aumentar la capacidad de las poblaciones para abordar los problemas ambientales.

Son urgentes las acciones concretas y para ello se debe facilitar el acceso a la educación y analizar los problemas ambientales locales, nacionales y planetarios. Es necesario entender los fenómenos físicos, biológicos, sociales, culturales y económicos. Esta es una tarea impostergable que debe asumir la universidad como protagonista, ya que está en deuda de constituirse en líder de este proceso en defensa de lo público.

 

 

Universidad de los Andes
Según Juan Benavides, director del Centro de Estudios Interdisciplinarios sobre Desarrollo de la U. de los Andes, el abordaje del cambio climático es nuevo en las universidades colombianas.  Aunque los Andes va a paso lento, ya cuenta con un equipo de expertos en desarrollo apoyados por otros de las facultades de Ingeniería, Economía y Geociencias que están preparando propuestas de investigación en adaptación y mitigación de los impactos de los cambios de temperatura y aumento de sequías e inundaciones.

 

Universidad de Antioquia
Sandra Zuliani, coordinadora de proyectos relacionados con el recurso hídrico de la Corporación Académica Ambiental de la Universidad de Antioquia, dice que, aunque en la institución no hay cátedras específicas para el tema de cambio climático, tiene un importante proyecto de captura y quema de gas metano en el Parque Ambiental La Pradera, una iniciativa de Mecanismos de Desarrollo Limpio, y ella, por ejemplo, tiene en proceso una investigación acerca de los desplazados ambientales por el cambio climático, una figura que no es reconocida en Colombia, pero que con el aumento de desastres naturales cobra cada vez más vigencia. El 11 de junio tendrán un seminario sobre cambio climático, sostenibilidad y conservación, y hay un curso disponible sobre mercados de carbono.

 

Universidad Nacional  
De acuerdo con Nora León, directora del Idea (Instituto de Estudios Ambientales) de la Universidad Nacional, aunque la Facultad de Ciencias Económicas no tiene cátedras sobre cambio climático y economía, sí tiene interesantes investigaciones al respecto: un estudiantes está indagando cómo el cambio climático puede afectar los niveles de bienestar de la población en Colombia, sobre todo la oferta y demanda de alimentos. La Facultad de Geografía, dice León, tiene los mejores trabajos al respecto: “están evaluando los efectos en las regiones y cómo éstas pueden adaptarse”. Lo cierto, cuenta, es que “hay que prestar atención a los modelos de utilización de los recursos y, sobre todo, hay que mirar si afectan la seguridad y soberanía alimentaria de la población”.

 

 

**DIRECTORA DE LA ESPECIALIZACIÓN EN DERECHO AMBIENTAL DE LA U. DEL ROSARIO

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