Uruguay reeduca presos con yoga

Reclusos del penal de Punta de Rieles inauguraron el primer proyecto en la región que se apoya en esta práctica milenaria para ayudar en su rehabilitación.

Presos del centro penitenciario de Punta Rieles practicando yoga.
Presos del centro penitenciario de Punta Rieles practicando yoga. EFE

En las afueras de Montevideo, en el centro penitenciario de Punta Rieles, las rutinas de los reclusos están a punto de cambiar. Sobre el piso de sus celdas, en los pasillos y en salas acondicionadas para el yoga, ahora podrán tender su colchoneta y comenzar una redención social diferente.

Ayer fue presentado en Uruguay el primer proyecto en la región de reeducación de presos a través de esta práctica milenaria. Se trata del Proyecto Shala, una iniciativa impulsada por el Instituto Interamericano de Derechos Humanos (IIDH). El objetivo es trabajar las emociones, el cuerpo y la mente de las personas privadas de libertad de ese país.

“Desde nuestras oficinas encontramos que esta es una iniciativa bastante novedosa y necesaria para pensar la educación en derechos humanos, que es la misión principal de nuestra institución”, expresó la representante del IIDH para Suramérica, Soledad García, a la agencia Efe.

Añadió que “el deseo” de la institución es que se convierta en un “proyecto testigo” para la región y el mundo. “Creemos que es el único centro Shala que va a existir, por ahora, en una cárcel de la región, y a nivel internacional es muy novedoso y vanguardista. Esperamos ayudar a extender este modelo de intervención y a trabajar desde el yoga temas de educación en derechos humanos”, aseguró García.

Diversos experimentos y estudios sustentan la idea de que la práctica del yoga puede ofrecer beneficios a poblaciones con alto grado de estrés. Entre ellos se destaca el trabajo que realizó el neurocientífico Richard Davidson y sus colaboradores para analizar el cerebro de un grupo de budistas con más de 34.000 horas de entrenamiento mental y práctica del yoga. Al escanear sus cerebros descubrieron que las oscilaciones de las ondas gamma era más amplias. Un indicador de plasticidad, la capacidad de cambiar. Y con el apoyo de un resonador magnético funcional descubrieron que una región cerebral conocida como ínsula se activaba más. Esta área es un punto importante de coordinación entre el cerebro, el sistema inmune y el sistema endocrino.

En otro estudio, Davidson demostró que la meditación estaba asociada a una mejor respuesta frente al virus de la influenza. También a comportamientos más altruistas.

Además del yoga, los presos uruguayos tendrán la oportunidad de familiarizarse con otras expresiones artísticas, como artes escénicas, música y dibujo, a la vez que interactúan con policías, jueces, directores y la comunidad en general, que están invitados al programa.

“Esta no es la panacea, obviamente, pero estamos recogiendo muy buenos indicadores y estamos muy orgullosos de acompañar este proyecto y subrayar la importancia que tiene el trabajo del equipo de voluntarias y las autoridades de la cárcel”, aseveró García.

La escuela de yoga Espacio Om Bijam está a cargo de la coordinación de las actividades. La directora de esta escuela, Pamela Martínez, explicó a Efe que entre las actividades que desarrollan en las cárceles con los internos se encuentran la relajación, la meditación, el silencio y herramientas para la transformación de la conciencia.

“No buscamos buenos presos, buscamos buenas personas, cultivar la calidad humana que cada una de estas personas tiene y que, por diferentes motivos a lo largo de su vida, no han podido cultivar o germinar”, sentenció.

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