2017, el año que los periodistas se convirtieron en enemigo público

65 periodistas fueron asesinados; 54, secuestrados, y 326 fueron detenidos arbitrariamente.

Siria es el país donde más se han secuestrado periodistas este año, 29 en total, seguido de Yemen, 12; Irak, 11; y Ucrania, 2, según el informe de RSFReporteros Sin Fronteras

Finalizaba 2016 con la palabra del año, “posverdad”, y 2017 se convirtió efectivamente en un hervidero de mentiras, tuits y declaraciones de los políticos en el mundo que desafiaron al periodismo a cubrir con mayor ética y profesionalismo las a veces desaforadas y mentirosas palabras de los poderosos difundidas por el arma de difusión masiva moderna: las redes sociales.

De solo seguir lo que dicen aquellos que están en el poder a corroborar la veracidad de sus declaraciones, a eso se vieron enfrentados los medios en el mundo. En ese sentido, la investigación periodística siguiendo las huellas del poder se intensificó, tanto así que 2017, según el balance del año de Reporteros sin Fronteras (RSF), ratificó al periodismo como una profesión de riesgo en el mundo.

La misma organización señala que hasta el 1 de diciembre de 2017 se contaban 326 periodistas detenidos por el ejercicio de su profesión. Y aunque según el balance esto representa un 6% menos que el año pasado, esto no garantiza que las detenciones se hagan bajo los debidos procesos, pues los países que mayor número de periodistas tienen detenidos son aquellos con regímenes autoritarios.

Es el caso de China, siendo el mayor y más peligroso lugar donde peude quedar detenido un comunicador. Aunque el régimen del partido único ya no emplea la pena de muerte para periodistas y blogueros opositores y críticos, los encarcela hasta que su salud se deteriore y mueran, según el informe.

Es el caso del periodista y Premio Nobel de Paz de 2010 Liu Xiabo y el bloguero Yang Tongyan, ambos condenados a largas penas y dejados en prisión sin poder ser trasladados a un hospital pese al cáncer terminal que ambos padecían.

El gobierno de Erdogan en Turquía quien se ha empezado a atornillar en el poder y a imponerse cada vez más con fuerza sobre sus opositores tiene a 43 periodistas encarcelados este año. Acusados de hacer críticas al gobierno esto ha sido razón suficiente para que sean acusados de “terrorismo” y sentenciados a detención preventiva, lo que se ha vuelto una práctica sistemática en el país del Bósforo.

Vietnam es otro de los 5 países de la lista donde más se encarcelan periodistas con 19 detenidos, seguido de Egipto, con 15. En esta infame lista “top”, se impone las practicas de censura, expulsión y persecución.

En estos regímenes, de tinte autoritario, encarcelar periodistas se ha vuelto un arma para aterrorizar y ejercer presión en el pueblo. Muchos de ellos han sido acusados de “incitación al odio y publicación de falsa información”, solo por investigar los entramados corruptos del poder.

Siria, fábrica de rehenes periodistas

Siria es el país donde más se han secuestrado periodistas este año, 29 en total, seguido de Yemen, 12; Irak, 11; y Ucrania, 2. Según el informe de RSF, las retenciones se hacen en la mayoría de casos presuntamente por organizaciones y estructuras criminales no pertenecientes al Estado para ejercer presiones al los gobiernos o a distintos grupos, en la mayoría de casos, con intereses políticos y económicos.

El mismo balance señala que, pese a sus cálculos, es difícil determinar el número de periodistas locales que han sido tomados como rehenes de guerra en estos países del Próximo Oriente. La mayoría de veces por miedo no se da a conocer el secuestro. Es el caso del foto reportero iraquí Kamaran Najm, de quien solo se supo su rapto tres años después de producido.

Siria es “la fábrica de rehenes extranjeros”, señala la investigación de RSF. El desbordado conflicto que completará 7 años en este país quiere mantenerse hermético a los lentes y los diarios del mundo. Los comunicadores que logran entrar a tierras sirias lo hacen con condiciones de seguridad mínimas, expuestos a que sean capturados por cualquier bando.

Le ocurrió a la periodista colaboradora del The Washington Post y Al-Jazeera Austin Tice, y el comunicador palestino-jordano Bachar al-Kadumi, secuestrados en Damasco y Alepo en agosto de 2012 y de quienes no se tiene información hasta la fecha.

Los principales grupos secuestradores, según el informe, son: Grupo Estado Islámico, Hutíes,  Al Qaeda y otros grupos armados ilegales.

Periodistas locales, los más asesinados

Aunque en términos de cifras el 2017 fue el año menos mortífero para los periodistas, 65 comunicadores ejecutados, 18% menos que el año anterior, sigue siendo preocupante que los países donde se asesinan son aquellos con regímenes autoritarios e inestabilidad política.

México fue el segundo país con mayor número de periodistas asesinados, 11, solo superado por Siria, con 12. Se sabe, dice el informe, que los periodistas fueron asesinados de “manera intencional” por ejercer su profesión.

México es muestra de ello. Debido a  “la corrupción generalizada que reina en el país, patente sobre todo a escala local, ámbito en el que los miembros del gobierno a veces están coludidos con los cárteles”, los crímenes contra los comunicadores quedan en la impunidad.

En Siria los reporteros, sobre todo los periodistas locales, también se ven expuestos a ser blanco de los francotiradores.

Además, 2017 fue el año que más reporteras se asesinaron, 10 en total. El caso más llamativo es el de la periodista de la isla de Malta Daphne Caruana Galizia, con la explosión de su carro. Su blog alcanzaba más de 400.000 mil visitas al día. En él “denunciaba casos de corrupción, tráfico ilegal, sobornos y cuentas bancarias offshore” en el país más pequeño de la Unión Europea.

La editora del semanario Lankesh Patrike, Gauri Lankesh, fue asesinada a tiros en la puerta de su casa. Miroslava Breach Velducea periodista mexicana de La Jornada y Norte de Ciudad Juárez, fue asesinada en Chihuahua presuntamente por el Cártel de Juárez, pues cubría temas relacionados con el narco en esta región.

 

 

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