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hace 8 horas

Al menos 121 muertos y casi 600 heridos en combates en Libia

Los enfrentamientos en Trípoli, capital de Libia, han dejado por lo menos 121 muertos tras casi dos semanas de estallar la crisis. ¿Qué está pasando en este país?

Desde el pasado 4 de abril el conflicto se recrudeció en Libia luego de que el mariscal Jalifa Haftar mandara a sus tropas a ocupar Trípoli, la capital del país.AFP

Libia es escenario de un complejo pulso por el poder, cada vez más crítico. Desde que el dictador Muamar Gadaffi murió en 2011, la nación quedó dividida en tres gobiernos: la Salvación Nacional, sin respaldo internacional; el que está liderado por el mariscal Jalifa Haftar y con el reconocimiento de Emiratos Árabes Unidos y Egipto; y el gobierno de la Unidad Nacional (GNA por sus siglas en inglés) en Trípoli, la capital del país, que surgió tras un acuerdo mediado con las Naciones Unidas. Desde el pasado 4 de abril, las tropas del mariscal Haftar iniciaron una ofensiva contra Trípoli para gobernar desde allí, y en su camino han arrasado con cuanta ciudad se atraviesa. Además de los combates en tierra, los dos bandos llevan a cabo a diario bombardeos aéreos y se acusan mutuamente de apuntar a los civiles. Le puede interesar: Libia tiene tres gobiernos y todos están dispuestos a matarse por el poder

Según la Organización Mundial de la Saluda (OMS), por lo menos 121 personas han muertos y 561 resultaron heridas desde que iniciaron los combates. La oficina de la OMS en Libia, que no precisa el número de víctimas civiles, condenó por otra parte en Twitter “los ataques reiterados contra el personal sanitario” y las ambulancias en Trípoli. La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha) informó por su parte que 13.500 personas fueron desplazadas por los combates, 900 de las cuales fueron alojadas en centros de acogida. Pero este no es solo un conflicto local, pues en ese escenario también se desarrolla un complicado pulso internacional.

Los aviones de combate cedidos por Emiratos Árabes Unidos bombardearon posiciones del gobierno de la Unidad Nacional en Trípoli, dejando al descubierto la compleja red de intereses extranjeros que enmaraña el conflicto en Libia. Fuentes de Seguridad vinculadas al ejército del mariscal Hafter, aseguraron que sus cazabombarderos atacaron distintas posiciones en el entorno de la ciudad costera de Zawara, próxima a la frontera con Túnez.

En este punto se desenvuelve uno de los principales núcleos de las mafias dedicadas al contrabando de personas, Zawara es la puerta de entrada al puerto y a la refinería de Mellitah, explotada por la petrolera italiana ENI. Allí en Mellitah también desemboca el oleoducto que parte de los yacimientos de Al Sharara y Al Fil, que explotan las españolas Repsol y la francesa Total, entre otras, y que es el pilar energético de la capital. Ni el LNA ni el gobierno impuesto por la ONU en Trípoli en 2016, han informado de eventuales víctimas del ataque.

Los aviones cedidos por Emiratos al mariscal Hafter también bombardearon varias posiciones en la base militar de Maitiga, único aeropuerto en funcionamiento en la asediada capital libia. En el frente terrestre, apenas se produjeron avances, con las tropas orientales situadas a unos siete kilómetros del centro de la capital, bien asentadas en las localidades de Al Gharyan y Tarhouna, desde donde tratan de tomar los barrios del sur.

La batalla por el control de Trípoli, que de resultar victoriosa para el mariscal Hafter le concedería prácticamente el control del país, ha puesto de relieve la compleja red de injerencias extranjeras de Europa, en particular entre Francia, afín al mariscal Hafter, e Italia, principal apoyo político del gobierno impuesto por la ONU y uno de los socios militares de la ciudad-estado de Misrata, donde tiene desplegadas tropas. Vea también: En fotos: La tensión escala en Libia ante el miedo de un nuevo conflicto

El jueves, el viceprimer ministro y ministro italiano de Interior, Mateo Salvini, acusó al gobierno que preside Enmanuel Macron de frenar una declaración conjunta de la Unión Europea para pedir el fin de los combates.

"Sería muy grave que Francia, por razones económicas o comerciales, bloqueara una iniciativa de la Unión Europea para acabar con el conflicto en Libia y se posicionara del lado de una de las partes. Como ministro de Interior no me quedaré quieto mirando", amenazó.

Hafter, un exmiembro de la cúpula castrense que aupó al poder a Al Gadafi, cuenta, además, con el apoyo militar y económico de Egipto y Arabia Saudí, país este último que ha movilizado también en su favor al movimiento salafista radical Madkhali, arraigado en la capital.

Asimismo, cuenta con el apoyo tácito de Estados Unidos, país en el que vivió casi treinta años tras ser reclutado por la CIA y convertirse en el principal opositor a Al Gadafi en el exilio, y de Rusia, que le ha dotado de armas ligeras a través de empresas de Seguridad Privada.

El GNA, por su parte, tiene el apoyo de la Unión Europea, que desde su imposición ha financiad sus actividades, y de la ONU, que se ha visto obligada a posponer la Conferencia de reconciliación Nacional que tenía previsto celebrar este fin de semana en la ciudad fronteriza de Ghadamés.

"Existe un pulso sobre qué dirección debe tomar la alianza", reveló el jueves el embajador de Ucrania ante la OTAN, Vadym Prystaiko, quien advirtió sobre las relaciones que Hafter tiene con Moscú. "Hay algunos políticos del flanco sur de la OTAN -Italia, España y Portugal- que además creen que sus fronteras no están tan bien protegidas como las del norte", añadió Prystaiko sobre u conflicto que afecta principalmente al Mediterráneo central.