Ambazonia: la Cataluña africana en Camerún

El mismo día en que se llevó a cabo el referéndum independentista catalán, el antiguo protectorado británico hizo su "declaración simbólica de independencia"

AFP

El domingo pasado, mientras las autoridades catalanas adelantaban el referéndum que la justicia española les había prohibido, y con el que buscaban convertirse en un estado independiente, en el sur de Camerún, en lugar de celebrar el aniversario 46 de la nación africana, los ciudadanos angloparlantes de ese país optaron por fundar otra nación.

La declaración de simbólica de “independencia” en Ambazonia se venía cocinando hace tiempo, pero su antecedente más cercano son las protestas que en octubre de 2016 protagonizaron un grupo de abogados, estudiantes y profesores que querían denunciar la discriminación que sufrían como parte de la minoría angloparlante del país.

Según Amnistía Internacional, las autoridades utilizaron munición real para reprimir las protestas, realizaron detenciones arbitrarias y dejaron una cifra incierta de víctimas mortales; para algunos dos, para otros cuatro.

Hoy, tras la declaración simbólica de independencia el pasado domingo, la historia se repite con una cifra de muertos que oscila entre las 15 y las 30 personas.

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El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, se refirió a la crisis e hizo un llamado a que las autoridades de Camerún investiguen los hechos. También le pidió a los representantes de la población anglófona buscar “soluciones a los agravios de la comunidad, dentro del marco de la constitución de Camerún". El gobierno estadounidense también se pronunció a través del Departamento de Estado y dijo estar "profundamente preocupado por la violencia y las pérdidas de vidas humanas durante las manifestaciones", pero ¿de dónde vino la crisis que podría terminar con la desintegración de Camerún y con la creación de un nuevo país?

-El nacimiento de Ambazonia-

En 1858, el misionero británico Alfred Saker se embarcó hacia la bahía de Ambas, en la costa occidental africana, tras ser expulsado de Fernando Poo, una pequeña isla en el golfo de Guinea que en ese entonces estaba en manos de la corona española, que no podía ver con buenos ojos las actividades de un misionero protestante.  

Saker viajó con un puñado de esclavos libertos de origen jamaiquino con quienes no sólo compartía el fervor religioso: todos hablaban inglés y eran súbditos de la reina Victoria, a quien decidieron honrar cuando fundaron su pequeño caserío en la bahía que, casi treinta años después, le daría su nombre al protectorado británico de Ambazonia.

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El 1 de octubre de 1961, por una disposición arbitraria de Naciones Unidas, Camerún nació como Estado Federal y en él quedaron unidas dos colonias que no tenían nada que ver.

Así, con cerca de 22 millones de personas, los habitantes de habla inglesa de Camerún representan el 25% de la población, mientras el resto del país está compuesto por una mayoría que habla francés y que, en momento de la unión, contaba con un desarrollo económico muy superior al que tenía la región británica.  

En 1984, Fon Gorji Dinka, un abogado de habla inglesa y líder tradicional del pueblo widikum, realizó una primera declaración de independencia. ¿La razón? El primer ministro Paul Biya había empezado una campaña para abolir el inglés y rebautizar al país con el nombre de La Republic du Cameroun. A eso se añadió el antecedente de un referéndum realizado en 1971 y en el que, como era de esperarse, la minoría de habla inglesa no tuvo mucho qué decir y gracias al cual Camerún dejó de ser un estado federal.

Hoy, el primer ministro Biya sigue estando al frente del país, con más de 80 años, nadie le hizo mucho caso a la declaración de independencia de 1984 y desde octubre del 2016, las manifestaciones de los independentistas no han dejado de ser violentamente reprimidas. La crisis promete en convertirse en uno de los puntos álgidos de la contienda electoral del proximo año en la que, además del fin de los 33 años de mandato de Binya, también se podría esperar un cambio para la situación de los cameruneses de habla inglesa.