Angola: 40 años gobernada por el mismo partido

Aunque José Eduardo dos Santos dejará de gobernar el país después de 38 años, su partido el Movimiento Popular para la Liberación de Angola seguirá en el podder

AFP

El Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA), el partido que lleva cuatro décadas gobernando el país, ganó las elecciones del miércoles con una amplia ventaja, y su candidato Joao Lourenço sucederá en la presidencia a José Eduardo dos Santos, que deja el poder tras 38 años.

El MPLA obtuvo más del 64% de los votos y conservará la mayoría absoluta de 220 escaños en el Parlamento, según resultados parciales anunciados este jueves por la Comisión Nacional Electoral (CNE). 

Los dos principales adversarios del MPLA, la Unita (Unión Nacional para la Independencia Total de Angola) y la Casa-CE (Convergencia Amplia de Salvación de Angola-Coalición Electoral), lograron respectivamente el 24,04% y el 8,56% de los votos, precisó en una rueda de prensa la portavoz de la CNE, Julia Ferreira. Esos resultados parciales toman en cuenta dos tercios de los colegios electorales.

La oposición cuestionó inmediatamente la victoria del partido gobernante. "Tenemos resultados distintos de los anunciados por la CNE", afirmó un representante de la Unita, Estevao Jose Kachiungu. "Es imposible que en la actual Angola el MPLA gane en todas las provincias con semejante ventaja", se indignó. 

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"Esos resultados no son los que tenemos. Vamos a denunciarlos", aseguró por su parte una representante de la Casa-CE, Cezinanda Xavier. 
El portavoz del MPLA, Joao Martins, desestimó todos los argumentos y calificó a los opositores de "arrogantes". 

Ambos partidos opositores, apoyados por la sociedad civil, llevaban meses denunciando las condiciones de organización de las elecciones. Reprocharon al régimen que obligara a numerosos electores, sobre todo en feudo de la oposición, a votar en unas oficinas muy alejadas de sus hogares, y lamentaron tener un acceso muy limitado a los medios de comunicación públicos. 


- Crisis económica -

Dos Santos, que cumplirá pronto 75 años y tuvo problemas de salud, había anunciado a finales de 2016 que no se presentaría a estas elecciones. Conservará, sin embargo, la presidencia del MPLA hasta 2022. 

Su delfín, Lourenço, un exgeneral de 63 años, dirigirá un país sumido desde hace tres años en una grave crisis económica. Tras el final de su guerra civil en 2002, Angola vivió una década de crecimiento de dos dígitos alimentado por el petróleo, del que es el mayor productor de África subsahariana junto con Nigeria. 

Pero hace tres años, la caída brutal de los precios del crudo, su mayor fuente de ingresos, puso al país en serios apuros. Su deuda aumentó, su moneda se desplomó, y la inflación y el desempleo se dispararon. 

Su población de 28 millones de habitantes, una de las más pobres del planeta, ha pagado las consecuencias de todo ello y expresa cada vez más su descontento. 
"Yo espero que las cosas cambien, se necesita más empleo, más escuelas, más hospitales", contó Rosaria Almeida tras sufragar en un barrio popular de Luanda, precisando que su voto fue para el MPLA. 

En los últimos meses, los rivales del presidente Dos Santos defendieron durante su campaña la necesidad de un "cambio" y denunciaron la crisis económica y la corrupción del régimen. 

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- Corrupción -

Los adversarios del régimen acusan a Dos Santos de acaparar gran parte de la riqueza del país, una situación simbolizada el año pasado por el nombramiento de su hija Isabel, considerada como la mujer más rica de África, al frente de la compañía petrolera nacional, la Sonangol. Una designación que, en palabras del periodista opositor Rafael Marques de Morais, ilustra la "privatización del Estado" por parte del "camarada número uno". 

Dos Santos se aseguró de votar leyes que le garantizan una amplia inmunidad judicial e impiden durante años cualquier cambio en la jerarquía del ejército y la policía. 

En ese contexto de desgaste del poder y de crisis, el MPLA obtuvo el miércoles un resultado bastante inferior al 72% de los votos logrados hace cinco años y la abstención alcanzó un 23%. 

Lourenço prometió que se "corregirá lo que va mal", mencionando específicamente la corrupción. 

"Si lo logro, me gustaría pasar a la historia como el hombre del milagro económico de Angola", dijo el día antes de las elecciones. 

La confirmación de esta mayoría absoluta "va a reforzar políticamente al nuevo presidente Lourenço, estimó Alex Vines, del centro de pensamiento británico Chatham House. 

"La economía angolesa está en crisis y él necesitaba un mandato fuerte reformarla", agregó. 

Sin embargo, muchos dudan de la capacidad de Lourenço a la hora de cambiar el núcleo del "sistema" instaurado por su predecesor.