Asamblea General de la ONU exige a EE.UU. dar marcha atrás en decisión sobre Jerusalén

La Asamblea General de la ONU exigió hoy a EE.UU. que dé marcha atrás a su decisión de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y que se abstenga de trasladar su embajada a la ciudad.

EFE

Con 128 votos a favor, 9 en contra y 35 abstenciones, a Asamblea General de Naciones Unidas aprobó este jueves una resolución que condena la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como capital de Israel.

Siete países -Guatemala, Honduras, Togo, Micronesia, Nauru, Palau y las Islas Marshall- se unieron a Israel y Estados Unidos para oponerse a la medida. 

Entre los 35 países que se abstuvieron estaban Argentina, Australia, Canadá, Croacia, República Checa, Hungría, Letonia, México, Filipinas, Rumania y Ruanda. 

Ucrania, que apoyó el proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad, estuvo entre los 21 países que no se presentaron a la votación

Los palestinos, por su parte, expresaron su satisfacción por el voto de la Asamblea General de la ONU. "Esta decisión reitera que la causa justa de los palestinos goza del apoyo del derecho internacional (...) Vamos a proseguir nuestros esfuerzos en la ONU y en otros foros internacionales para poner fin a la ocupación (israelí) y crear un Estado palestino con Jerusalén Este como capital", afirmó el portavoz del presidente palestino Mahmud Abbas. 

Trump amenazó el miércoles con cortar el financiamiento estadounidense a aquellos países que apoyen la resolución presentada por Yemen y Turquía en nombre de los países árabes y musulmanes.

"Toman cientos de millones de dólares e incluso miles de millones de dólares y luego votan contra nosotros", dijo Trump en la Casa Blanca.

"Bueno, estaremos mirando esos votos. Déjenlos votar en contra nuestra. Ahorraremos un montón. No nos importa", afirmó.

En respuesta, Turquía, importante aliado de Washington, exhortó este jueves a la comunidad internacional a "no venderse" por "un puñado de dólares".

"Sobre todo no vendan su voluntad (...) por un puñado de dólares", declaró el presidente turco Recep Tayyip Erdogan durante un discurso en Ankara.

El proyecto de resolución refleja la iniciativa vetada por Estados Unidos en el Consejo, reafirmando que toda decisión sobre el estatus de Jerusalén no tiene efecto legal y debe ser rescindida.

Israel rechazó anticipadamente la votación, calificando a la ONU de "casa de las mentiras" en palabras del primer ministro Benjamin Netanyahu.

"Jerusalén es la capital de Israel, lo reconozca o no la ONU" y "el Estado de Israel rechaza rotundamente la votación", dijo Netanyahu.

Al igual que el texto que presentó Egipto ante el Consejo de Seguridad, el proyecto de resolución que votará la Asamblea de 193 países no menciona la decisión de Trump, pero expresa "una profunda preocupación sobre las recientes decisiones acerca del estatuto de Jerusalén".

Los diplomáticos esperan un fuerte apoyo a la resolución, que no es vinculante, pese a la presión de Washington para abstenerse, votar en contra o ausentarse durante la votación.

La embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley,  amenazó hoy abiertamente a los países que voten en la Asamblea General de la ONU contra su decisión de reconocer Jerusalén como capital de Israel.

"Este día será recordado", dijo la embajadora estadounidense, Nikki Haley, en el debate previo a la votación de una resolución que demanda a Washington que dé marcha atrás sobre Jerusalén.

Haley insistió en que EE.UU. "recordará" el voto la próxima vez que un país le pida apoyo financiero o político, o cuando se le vuelva a pedir que sea el principal contribuyente al presupuesto de Naciones Unidas.

Un diplomático de un país miembro del Consejo dijo que probablemente Canadá, Hungría y República Checa sean sensibles a la presión estadounidense, pero señaló que la aprobación de la moción está asegurada.

Ningún país tiene poder de veto en la Asamblea general, contrariamente a lo que sucede en el Consejo, donde China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña o Rusia pueden bloquear cualquier resolución.

 

"Amenazas" de Washington

 

La decisión adoptada por Trump el 6 de diciembre de reconocer a Jerusalén como capital israelí quebró el consenso internacional, provocando protestas alrededor del mundo y una fuerte condena.

Aliados clave de Estados Unidos como Gran Bretaña, Francia, Italia, Japón y Ucrania estuvieron entre los 14 países del Consejo de 15 miembros que votaron en favor de la resolución y se espera que vuelvan a hacerlo el jueves en la Asamblea.

El ministro de Relaciones Exteriores palestino, Riyad al-Malki acusó a Washington de "amenazar" a los estados miembro, diciendo que fue "otro error" de Estados Unidos vetar la resolución en el Consejo de Seguridad.

Malki afirmó que la sesión de la Asamblea mostrará "cuantos países votarán con su conciencia".

Aunque las resoluciones de la Asamblea general no son vinculantes, una fuerte votación en apoyo a la resolución tendría un peso político importante.

 

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