El ayuno termina el 14 de junio

Así se vive el Ramadán en una mezquita en Bogotá

Se calcula que la comunidad musulmana en Colombia es de cerca de 10.000 personas. Así viven el mes del ayuno en la capital.

El ayuno va desde el amanecer hasta que se esconde el sol. / El Espectador

“El Ramadán es un mes de prueba, de esfuerzo y de sacrificio”, cuenta Jamid Said Sánchez, vicepresidente de la mezquita Estambul, ubicada en la localidad de Teusaquillo en Bogotá. Hasta 200 personas visitan este pequeño templo durante el mes sagrado, donde, al final del octavo día de ayuno, hay un ambiente festivo. El aroma de las papas rellenas que están preparando para romper el ayuno diario llena la mezquita, mientras que globos que deletrean la palabra Ramadán flotan en la cocina.

Como millones de fieles alrededor del mundo, los musulmanes bogotanos ayunan desde el amanecer hasta el atardecer, en un mes de empatía con los que viven en pobreza: “Todos sabemos que hay gente muriéndose de hambre en Colombia, en Venezuela o en muchas partes del mundo. Pero no lo entendemos. O, en realidad, no nos importa. Estar en este mes de ayuno te obliga a decir: ‘Hay gente que en verdad necesita y no voy a desperdiciar comida’”, asegura el vicepresidente de la mezquita.

Uno de los cinco pilares del islam, el ayuno, se acompaña con actos de generosidad, oración y reflexión. Según Said Sánchez, “es un mes que pone a prueba los límites del carácter del ser humano, pero cuando se hace de la manera correcta, termina el Ramadán y usted es una nueva persona”.

A pesar de los retos, el Ramadán es sin duda un mes de celebración, y aún más en Colombia. “Nosotros sabemos que, al ser latinos, somos muy amigables. Nos gusta estar con gente, nos gusta charlar, nos gusta reírnos, nos gusta molestar a los amigos. Es nuestra cultura. El Ramadán no nos prohíbe nada de eso”, explica Sánchez.

No existe un estudio acerca del número de musulmanes en Colombia, pero, según la Universidad del Rosario, estimativos de investigadores establecen una cifra de alrededor de 10.000 fieles en el país. Por eso, ser parte de esta pequeña comunidad durante el Ramadán aporta ciertos retos, según cuenta Said Sánchez.

“Es complicado, pero no por el hecho de que la gente se burle. Son muy respetuosos. Es difícil porque sales al mediodía y ves a todo el mundo almorzando y eso afecta, a uno le da hambre. Tenemos que seguir con la rutina común y corriente. Hay muchas cosas que tengo que hacer de manera normal, aunque mientras tanto esté ayunando”.

Ver más: ¿En qué consiste el Ramadán?

Pero Said Sánchez ve el lado positivo en estos retos. “En países latinoamericanos pasamos por más sacrificios, valoramos más lo que tenemos y podemos ser más fuertes en nuestro comportamiento, porque si con todas las tentaciones nunca rompemos el ayuno, digo que es más fructífero aquí hacer el Ramadán que en otros países”.

Los musulmanes en Colombia tienen suerte, de cierta manera, según Sánchez. “Hay lugares en Europa donde vas a hacer oraciones en un parque y la policía viene y te saca. Aquí no tenemos ese problema. La policía viene a cuidarte para que no te pase nada, son curiosos. Son cosas bonitas. Obvio, no todo es de color de rosa, pero la tenemos mucho más fácil que en otros países”.

El Ramadán es un tema que ha atraído la atención últimamente por su cercanía con el Mundial y la decisión que tienen que tomar los futbolistas de los países árabes sobre el ayuno. La competencia arranca días después del fin de Ramadán. Por ejemplo, el delantero egipcio Mohammed Salah tuvo que suspender su ayuno, pero sólo para los días decisivos previos a la final de la Champions League, en la que su equipo, el Liverpool, participaba.

Vista desde el exterior, esta decisión parece compleja, pero Said Sánchez explica que realmente no lo es. “El Corán dice que cuando una persona está enferma o viajando no tiene la obligación de ayunar, sin embargo, si alguien lo quiere hacer, lo puede hacer. Entonces, este tema me parece interesante, pero a la vez muy fácil, porque es: ‘No ayunen. Si van a viajar y tienen una competencia, Dios no los obliga a ayunar’”.

791163

2018-05-28T22:00:00-05:00

article

2018-05-28T22:00:00-05:00

[email protected]

none

Alfred Davies

El Mundo

Así se vive el Ramadán en una mezquita en Bogotá

51

4316

4367