Autor de la masacre de Texas repasó las filas del templo en busca de sobrevivientes

Roxana Solís y su pareja, Joaquín Ramírez, quienes fueron dos de los veinte supervivientes de la masacre en la que murieron 26 personas, narraron a las autoridades cómo Devin Kelley llevó a cabo el crimen.

El atacante Kelley es un exmilitar despedido de la Fuerza Aérea tras haber sido juzgado por una corte marcial en 2012.AFP

"Después de sentir el disparo me hice la muerta, traté de ser lo más silenciosa posible para que el tirador creyera que yo había fallecido también", recordó Roxana Solís, una mujer hispana quien sobrevivió al tiroteo masivo en el templo First Baptist Church de Sutherland Springs (Texas).

Ella y su pareja Joaquín Ramírez, quienes fueron dos de los veinte supervivientes de la masacre en la que murieron 26 personas, narraron a las autoridades cómo Devin Kelley llevó a cabo el crimen. Lea también: 26 personas muertas dejó tiroteo en iglesia de Texas.

Los dos se encontraban en uno de los primeros pasillos de la parroquia cuando el joven blanco, de 26 años, entró y empezó a disparar de manera indiscriminada a todos los congregantes, que rápidamente buscaron refugio debajo de los bancos. Recuerde leer: ¿Quién era el hombre que mató a 26 personas en una iglesia en Texas?

Según el relato de Solís, quien recibió un disparo en el hombro durante los 16 minutos del tiroteo, el primer objetivo de Kelley fueron los adolescentes que grababan el oficio religioso como cada domingo y, posteriormente, disparó a los músicos. "Parecía una lluvia de balas". 

La pareja sobreviviente, que vive a menos de tres minutos en auto de la iglesia asaltada, coincidió en señalar que el asesino fue especialmente "salvaje" con los niños, a quienes fusiló a quemarropa.

Narraron que las madres de algunos pequeños "trataron de defender a sus hijos poniéndose delante", pidiendo clemencia, pero Kelley no vaciló en matar a las mujeres.

Al final, Devin Kelley, repasó todas las filas de la iglesia en busca de supervivientes para propinarles un disparo mortal, explicó la pareja.

Joaquín Ramírez, escapó de la iglesia tras gatear hasta la puerta y salir cuando el atacante estaba de espaldas. Después de correr varios metros, llamó inmediatamente al número de emergencias y relató el calvario.

Ramírez contó que desde lo sucedido el pasado domingo no puede dormir porque los gritos de los pequeños antes de morir retumban en su cabeza durante toda la noche. "La hija del pastor me pidió ayuda y yo le dije que se mantuviera en silencio, pero el asesino descubrió que estaba viva y la mató", sentenció.

La tragedia se cebó especialmente con la familia Holcombe, residente en Sutherland Springs, que perdió a ocho de sus integrantes de tres generaciones distintas, que como cada domingo habían ido al oficio religioso de una de las iglesias del pueblo.

La autopsia confirmó que Devin Kelley se suicidó

A pesar de que, en primera instancia, las autoridades debatían si la muerte la produjeron los disparos de un vecino que lo persiguió tras la matanza o si trató de un suicidio, la autopsia reveló que el disparo que Devin Kelley se propinó en la cabeza fue mortal. Lea también: El atacante de Texas aparentemente se suicidó.

Pese a ello, Stephen Willeford, quien disparó a Kelley en la pierna y en el torso, y Johnnie Langendorff, son tratados como héroes en Sutherland Springs (Texas), donde aplauden la valentía que demostraron al perseguir al agresor cuando huía de la zona del tiroteo. 

Según la explicación de Freeman Martin, del Departamento de Seguridad Pública (DPS, en sus siglas en inglés) de Texas, Willeford escuchó los tiros desde su casa y salió a enfrentar a Kelley. Por su parte, Langendorff estaba cerca de la iglesia y al ver el altercado decidió ir tras él por carretera durante varios minutos. Puede leer: Lo que se sabe de la matanza en Texas, EE.UU.

Freeman contó, además, que los investigadores han recogido de la escena del crimen centenares de balas y 15 cartuchos con rondas de 30 proyectiles cada una, lo que corrobora la violencia del peor tiroteo en la historia de Texas. Lea también: FBI no ha podido acceder al teléfono del atacante de Texas.

Kelley perpetró esta masacre vestido con un chaleco antibalas y armado con un potente rifle semiautomático Ruger AR, en el templo First Baptist Church de Sutherland Springs, un pueblo situado 45 kilómetros al sureste de San Antonio (Texas).

Según las investigaciones policiales, el asesino mató a dos personas fuera de la parroquia y a 23 dentro del recinto, y un niño murió víctima de las heridas en un centro médico local poco después del ataque. Las edades de las víctimas mortales oscilan entre los 18 meses y los 77 años de edad.

De las 20 personas que resultaron heridas, 10 permanecen en estado crítico un día después de la masacre y 4 se encuentran en estado grave. 

 

 

últimas noticias