Brasil hace fila para celebrar la fiesta democrática más incierta en décadas

Más de 147 millones de brasileños fueron convocados a votar este domingo para elegir al sustituto de Michel Temer, en unas elecciones que estuvieron signadas por una dura campaña en medio de un cúmulo de escándalos y tensiones partidistas.

Varias personas acuden a votar al nuevo presidente hoy, domingo 7 de octubre de 2018, en Brasilia, Brasil.

Alrededor de las 7.00 de la mañana (10.00 GMT) ya eran muchas las personas congregadas a las puertas del colegio electoral Ayrton Sena de Silva, situado en los pies de la Rocinha, la mayor favela de Río de Janeiro, dispuestas a participar de la fiesta de la democracia que hoy celebra Brasil.

Sobre un suelo forrado de panfletos y propaganda de los candidatos que concurren a las elecciones, como si de una alfombra roja electoral que precede a la cita se tratara, los más madrugadores esperaban pacientes a la apertura del centro, prevista para las 8.00 de la mañana (11.00 GMT).

El más tempranero de los electores fue un vecino de la Rocinha que llegó a la puerta de la escuela 4 horas antes de su apertura, porque "así conseguía salir antes", contó a Efe, el hombre que prefirió no desvelar su identidad y que, como le ocurre a una gran parte de brasileños, se mostró desencantado con todas las opciones que ofrecen estos comicios.

"Esta fila es para recoger la bolsa familia", (programa de ayuda social para los más pobres que implantó el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva), bromeó otro de los habitantes de esta comunidad al ver la larga fila que ya aguardaba para ejercer su derecho a voto, antes de que el reloj marcara las 8.00. Le recomendamos: Hoy no habrá ganadores en las elecciones de Brasil 2018

La auxiliar del colegio electoral, Ester Monteiro, cuyo cargo del día de hoy le tocó por sorteo, estimó que unas 25.000 personas votarán hoy en el centro educativo de la Rocinha, donde, según expresó otra de sus vecinas, Cássia Mota, generalmente las jornadas electorales transcurren sin problemas, porque "la gente es toda de la comunidad y es tranquilo", afirmó.

Mota, que acudió a la cita electoral también muy temprano porque luego tenía que trabajar, como le pasa a muchos de los habitantes de esta humilde barriada de Río, apuntó que el mayor problema al que sí tendrán que hacer frente es la demora y las aglomeraciones.

"Mi novia trabaja hoy aquí en el colegio, y en las reuniones previas les informaron que habían reducido las personas que iban a gestionar la jornada electoral", manifestó Mota quien opinó que estas elecciones desembocarán en una nueva votación en tres semanas, en las que probablemente el ultraderechista Jair Bolsonaro (PSL) y el socialista Fernando Haddad se medirán en un balotaje.

Pese a que los sondeos señalan a estos candidatos como los dos favoritos, los vecinos de la Rocinha se mostraron escépticos ante los aspirantes que generaron una inédita polarización y radicalización en las elecciones en Brasil.

Una hora después de la apertura de los colegios, la fila era más larga, y las personas allí congregadas, todas preparadas identificaciones en mano, aprovechaban para charlar y ejercer de improvisados analistas políticos con sus vecinos, "hay que cambiar Brasil sí, ¿pero quién lo va hacer?, se preguntaba escéptico uno de ellos.

Una actividad recurrente durante el tiempo de espera entre las personas era sacar fotos, donde el "selfie" con la multitud detrás fue la más repetida, tanto así que en los colegios electorales se podían encontrar carteles donde se especifica que hacer este tipo de fotos dentro de las zonas de votación está prohibido. Lea también: ¿Qué está en juego para Colombia con las elecciones de Brasil?

El centro de votación Polo Rocinha, sede para universitarios de la ciudad que cursan sus estudios a distancia, cerró sus puertas durante media hora poco después de abrir, después de que uno de los funcionarios reportara una supuesta incidencia por fraude que acabó por ser una falsa alarma, según informaron fuentes de la Justicia Electoral a Efe.

La supervisora de la escuela municipal Edgar Werneck en Freguesia, zona oeste de Río, Luizanette Amaral de Melo, indicó a Efe que generalmente no se registran altercados y que los problemas más habituales suelen ser "que las personas se confunden de colegio o no encuentra la sección en las que les toca votar".

En Río de Janeiro, la segunda ciudad más poblada de Brasil, 4,8 millones de personas fueron llamadas a las urnas, lo que representa un 8,4 % del electorado total, que tendrá nueve horas para ejercer su derecho democrático, hasta las 17.00 (20.00 GMT), cuando los colegios cerrarán sus puertas dando inicio al recuento de votos.

816659

2018-10-07T15:44:21-05:00

article

2018-10-07T15:44:21-05:00

cgomez_250775

none

- EFE

El Mundo

Brasil hace fila para celebrar la fiesta democrática más incierta en décadas

79

5337

5416