Chile: ¿Los migrantes son responsables del ataque a un candidato al senado?

Al norte de Chile, la criminalidad y la llegada de extranjeros se convirtieron acaparan la atención en los últimos días de la campaña electoral.

EFE

 La Estella de Iquique, un diario de la región norteña de Tarapacá, en Chile, le dedicó su portada y un reportaje de dos páginas al ataque con cuchillo que sufrió Fulvio Rossi. Pocas páginas después aparece la publicidad con el slogan de campaña que convirtió a Rossi en convirtió en uno de los candidatos más polémicos en la actual contienda electoral: “Nadie más se la ha jugado como yo para poner fin a la migración ilegal y a la delincuencia”.

Según las declaraciones que Rossi le dio a la fiscalía, en la mañana miércoles llegó a uno de sus centros de campaña para revisar las pancartas de su campaña. Allí fue atacado por un hombre con “acento no chileno” y de tez negra, un hecho de violencia insólito en una campaña electoral y que fue ampliamente rechazado por la clase política de su país.

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En su cuenta de Facebook, el candidato al senado ya había dado a conocer amenazas en su contra.  El pasado 19 de octubre, publicó que su hijo había sido intimidado con disparos al aire por “ciudadanos extranjeros”. También mostró un panfleto en el que le se lee “Rossi Cuídate en la calle”, escrito letras recortadas y al respaldo de una orden médica a su nombre. A través de esa misma red social, Rossi se ha defendido su posición frente a la migración:

“He recibido críticas y descalificaciones por decir que debemos hacernos cargo del ingreso ilegal al país.  Eso no es xenofobia. Es lo que cualquier país debe hacer. Regular el ingreso y establecer restricciones a quienes han cometido delitos graves en su país de origen”.  Rossi, que tras la salida del hospital también dijo que ganará en las elecciones “gústele a quien le guste”, también insiste en crear mecanismos para expulsar a los extranjeros que hayan cometido delitos graves en Chile.

Según la última Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (2016), en Tarapacá, la región que Rossi quiere volver a representar en el Congreso, existe la mayor sensación de inseguridad del país. 53,3% de sus habitantes encuestados dijo creer que será víctima de un delito durante los próximos meses, un dato que sin duda puede aprovecharse en el contexto de una contienda electoral, pero que también ignora la reducción en los índices de inseguridad que demuestra la misma encuesta con respecto a 2015.

“De las armas ilegales que hay en Tarapacá, 50% está en manos chilenas y 50% están en manos colombianas” dijo Rossi al salir del hospital y advirtiendo que su intención no era estigmatizar a nadie.  También dijo que, por cuenta de la migración, la región que busca representar en el Congreso está experimentando un alza en el sicariato, el narcotráfico y los crímenes relacionados con los esquemas de préstamo gota a gota.

Si su intención no es estigmatizar, es difícil ver cómo el mensaje de Rossi no puede ser utilizado contra los inmigrantes. Luis Eduardo Thayer, presidente del Consejo Consultivo Nacional de Migraciones, se refirió al tema para Radio Uchile: “Lo que hace Fulvio Rossi es gravísimo, porque la consecuencia de eso es una incitación directa a la xenofobia y al racismo, a temerle al extranjero y a despreciarlo”.

- ¿Los migrantes tienen la culpa?-

Asociar inmigración con criminalidad, como lo hacer Rossi, resulta un poco más complicado si se tiene en cuenta que el 81,6% de los inmigrantes que llegan a Chile, ya tienen trabajo al cruzar la frontera, según un estudio elaborado por la Universidad de Talca. El resto de extranjeros se reparte entre quienes llegan a estudiar y a buscar empleo y sólo el 2,3% dijo haber entrado a Chile sin ningún tipo actividad entre manos.

Aunque no se puede negar que la cantidad de migrantes que recibe Chile no ha parado de crecer (desde 2002 la población extranjera pasó del 1,22% de al 2,7%), Medardo Aguirre, una de las personas al frente de la investigación y director del Centro Nacional de Estudios Migratorios, afirma que la población migrante no alcanza a ser lo suficientemente grande para afectar significativamente al mercado laboral.

Hacer política echándole la culpa de la inseguridad y el desempleo a los extranjeros es un método viejo y efectivo, para eso basta ver el éxito que tuvo la campaña presidencial de Donald Trump. Sin embargo, otro factor a tener en cuenta es tipo de migrantes que están llegando a Chile.

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Según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), un 79,4% de los extranjeros que llegan al país austral tienen preparación académica. La cifra es envidiable si se la compara con el 6,1% y el 1,9% y que ostentan Colombia y Venezuela, pero supone retos específicos.  El 63% de las personas con títulos universitarios no ejerce su profesión porque no logra homologar sus diplomas.  

-¿Cómo van los colombianos?-

Según los datos recogidos por la Universidad de Talca, después de los haitianos, los colombianos en Chile son la población extranjera que se siente más discriminada por su nacionalidad a la hora de buscar trabajo. Por debajo de los colombianos están los inmigrantes provenientes de Perú y Venezuela.

“Observamos que la sensación de discriminación tiene que ver con el nivel de estudios”, afirma Medardo Aguirre cuyo estudio también le permitió establecer que, además del nivel educativo, otro factor determinante para incrementar la sensación de discriminación eran las diferencias salariales: “Los de menores ingresos son los que sienten más discriminados”.

 

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