Comenzó la apuesta por el futuro de la Unión Europea

La renovación institucional de todos los altos cargos que la Unión Europea (UE) que deberá emprender tras las elecciones a la Eurocámara entró hoy de lleno en la agenda comunitaria.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, habla durante una conferencia de prensa al final de una cumbre de la UE en Sibiu, Rumania.AFP

La cumbre de este 9 de mayo, Día de Europa, en Sibiu (Rumania) estuvo marcada por la encrucijada. A esta ciudad, donde se cruza la historia de Europa, acudieron 26 líderes de los países miembros de la Unión Europea. La primera ministra británica, Theresa May, fue excluída de la cita, a pesar de que el Reino Unido sigue siendo socio de pleno derecho.

En el Día de Europa y desde el corazón de Rumanía, en la localidad de Sibiu, los Veintisiete escucharon al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, hacer una primera intervención sobre cómo se plantea el ya cercano proceso de nominaciones para sustituir a los presidentes de la Comisión Europea, el Consejo, el Banco Central Europeo y al alto representante para la Política Exterior.

Aunque la elección del presidente del Parlamento Europeo no recae en los líderes, su nominación también tendrá peso en el baile de nombres que se pondrán sobre la mesa en las próximas semanas, una elección para la cual se buscará un equilibrio entre países grandes y pequeños, del norte o sur de la UE, de familias políticas y de género.

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En una rueda de prensa al término de la cumbre en Sibiu, Tusk apuntó a que lo ideal sería llegar a un consenso para todos los nombramientos, pero reconoció que "hay que ser realistas" y advirtió de que no dudará a la hora de convocar un voto sobre estos cargos, aunque no haya unanimidad al respecto.

Su intención, dijo, es que el futuro liderazgo europeo quede definido en junio (los jefes de Estado o de Gobierno se reúnen en una cumbre ordinaria el 20 y 21 de ese mes) y pidió a los países que asuman su responsabilidad para que este proceso sea "rápido, fácil y efectivo".

La contienda de nombres tendrá particular importancia para el sucesor de Jean-Claude Juncker al frente de la Comisión Europea, un cargo para el que la Eurocámara prefiere el sistema del candidato principal ("Spitzenkandidaten").

La mayoría de las familias políticas europeas ha nominado ya a sus cabezas de lista.

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La decisión última, no obstante, recae en los jefes de Estado y Gobierno en el Consejo, quienes ya han advertido que no aceptarán "automatismos" en esta elección.

Uno de los líderes más notoriamente opuestos a este sistema es el presidente francés, Emmanuel Macron, quien ha advertido de que los líderes de los partidos europeos no tienen más "legitimidad democrática" que los gobernantes de cada país.

"Pregunten a mis votantes: no tienen ni idea de quién es el 'spitzenkandidaten' de ningún partido", advirtió por su parte el primer ministro luxemburgués, Xavier Bettel, a su llegada a la cumbre.

El presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, se pronunció durante la cita sobre uno de los nombres que figuran en las quinielas para convertirse en el próximo presidente de la Comisión Europea, el actual negociador de la UE para el "brexit", Michel Barnier, quien no es el "Spitzenkandidat" de su partido, el Partido Popular Europeo (PPE).

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"Barnier es un buen hombre, (...) un buen político, pero porque soy presidente del Parlamento Europeo y también el vicepresidente del Partido Popular Europeo, mi candidato para la presidencia de la Comisión Europea es Manfred Weber, y apoyaré a Manfred Weber como presidente de la Comisión Europea", dijo.

También Merkel insistió en el sistema de candidato principal y defendió que el resultado de las elecciones tiene que jugar un papel en el nombramiento del presidente de la Comisión.

Con todo, recordó que es el Consejo el que propone al candidato y el Parlamento quien lo aprueba, con lo que se produce una "interacción" entre todas las instituciones y también los partidos políticos.

Además del debate institucional, la cumbre de Sibiu ha servido para aprobar una declaración con diez promesas de unidad de los Veintisiete y también para tener un primer debate sobre la agenda estratégica de la UE entre 2019 y 2024, sobre el que Tusk preparará un documento final con las guías que definirán las prioridades de la Unión para el próximo lustro. Los líderes adoptarán el texto en junio.

"Sin prejuzgar el resultado de este debate, que también se verá influido por las elecciones europeas, puedo estar seguro de que los líderes han demostrado categóricamente que quieren hacerse responsables no solo de retos individuales, sino de la UE como un todo", afirmó Tusk, que pidió que este espíritu, "importante y deseable", se mantenga en los próximos años.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, afirmó que este encuentro en Sibiu, convocado después de que el Reino Unido votara por abandonar la UE, ha demostrado que la unidad de los Veintisiete "no es una fachada", sino que es genuina.

El proyecto común europeo no sólo es amenazado por el Brexit sino por las turbulencias políticas, las sociales (chalecos amarillos), migración, economía y por el cuestionamiento a unas élites que se dejaron su prestigio en el cambio de siglo.

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