Comienza conteo de votos para elegir sucesor de Bachelet

Los chilenos votaron este domingo para elegir presidente y renovar parte del Congreso.

Elecciones presidenciales en Chile. AFP

"Tiempos mejores" que ofrece el candidato de derecha Sebastián Piñera o la "Fuerza de la Mayoría" que reivindica la obra de la socialista Michelle Bachelet que propone el oficialista Alejandro Guillier: los chilenos votaron este domingo para elegir presidente y renovar parte del Congreso.

Unos 14,3 millones de ciudadanos estaban citados a las urnas para votar en unos comicios que pueden suponer el regreso de la derecha al poder de la mano de Piñera, que ya presidió el país en 2010-2014, si se confirman las encuestas que lo dan como gran favorito.

Los colegios electorales cerraron a las 6:00 p.m. (hora local). Los primeros resultados oficiales están previstos hacia las 23H30 y los definitivos dos horas después.

Según los primeros resultados oficiales de la votación de los chilenos en el extranjero, Beatriz Sánchez, la candidata del Frente Amplio (izquierda radical) lideraba el conteo, seguida por Alejandro Guillier (Nueva Mayoría) y Sebastián Piñera (Chile Vamos), con  43,21% de las mesas escrutadas, anunció el Servicio Electoral (Servel).

Ocho candidatos presidenciales, de ellos seis de centro-izquierda, aspiraban a suceder a la presidenta socialista a partir del 11 de marzo próximo en La Moneda.

"Los chilenos vamos a tomar una decisión que va a afectar a nuestras vidas por muchas décadas", dijo Piñera, 67 años, tras emitir su voto en Santiago donde le increparon algunos jóvenes.

"Lo que está en juego es el bien del país", dijo por su parte el senador y candidato oficialista Alejandro Guillier, 64 años, quien emitió su voto en Antofagasta (norte).

Fantasma de la abstención

La fragmentación de partidos hace casi imposible que haya un vencedor en primera vuelta porque debería obtener el 50%+1 de los votos, pese a la holgada ventaja de Piñera en las encuestas. 

A ello se suma el fantasma de la baja participación en un país campeón de América Latina de la abstención. En los últimos comicios electorales participó un 36% del censo.

En este sentido, se sucedieron los llamados a acudir a las urnas, empezando por el de la presidenta. 

"Es importante que la gente asista (a votar), que ejerza su derecho ciudadano y que vote por quien sienta que representa lo que ellos quieren para Chile", dijo Bachelet, que evitó hacer pronósticos sobre la participación -uno de los fantasmas de la jornada- pero advirtió que espera una segunda vuelta, prevista para el 17 de diciembre.

En su cuenta Twitter, hizo un homenaje a un chileno de 82 años que votó en Barcelona. "La emoción de don Óscar me conmueve. Para que él pudiera votar tras 47 años y una vida lejos de la Patria, fue que luchamos tanto", reza el tuit de la presidenta.

Pese a que en muchos colegios la mayoría de los votantes era gente mayor, Daniel Concha, de 31 años, aseguró a la AFP que siempre vota. "Creo que es importante votar y así uno puede influir en el proyecto político que quiere para su país".

Paula Salas, 35 años, votó en el colegio instalado en la Universidad Autónoma en la comuna de Providencia por Beatriz Sánchez, la candidata del Frente Amplio (izquierda radical) para que haya una "distribución más general y más justa de los recursos del país".

Plebiscito a Bachelet

Al igual que en países como Perú o Argentina o Brasil, Chile parece acercarse a un giro a la derecha en un ambiente de total normalidad.

Con un respaldo de 23% en las encuestas, muchos consideran que estos comicios son en cierto modo un plebiscito sobre la gestión de la propia Bachelet, que ya entregó en 2010 el poder a Piñera, rompiendo la hegemonía del centro izquierda desde la recuperación de la democracia en 1990 tras 17 años de dictadura militar.

Su batería de reformas para tratar de desmantelar el legado de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990), entre ellas, la ley del aborto terapéutico, la unión civil de las parejas del mismo sexo, la reforma laboral y tributaria y el proyecto de reforma de las pensiones, han generado controversia en uno de los países de más crecimiento de la región.

"Quiero ser el presidente de la unidad, de la clase media, de los niños y de los adultos mayores, de las regiones y del mundo rural", ha dicho el empresario multimillonario con una fortuna de 2.700 millones de dólares, según la revista Forbes, que ha prometido llevar a Chile al pelotón de los países desarrollados en ocho años.

Guillier, tras pasar de puntillas durante casi toda la campaña sobre el legado de Bachelet, al final prometió continuar las reformas que han quedado a medias, como la de la Constitución que data de la época de la dictadura.

"La historia demostrará que se tomaron las decisiones correctas", dijo el candidato oficialista en el cierre de su campaña.

Además de presidente, los chilenos eligieron a 155 diputados y la mitad del Senado (que desde ahora tendrá 43 miembros), en unos comicios en que debutó el nuevo sistema electoral proporcional, el voto en el extranjero y la ley de paridad.