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hace 6 horas
Van al menos cuatro ataques desde noviembre

¿De dónde sacan sus misiles de los rebeldes de Yemen?

Los rebeldes que controlan parte de Yemen desde 2015 son una ficha de Irán en el ajedrez político de Medio Oriente.

El pasado 14 de noviembre, la embajadora de EE.UU. ante la ONU ya había desclasificado evidencia de que los rebeldes huthies tenían armamento de procedencia Iraní. AFP

En la mañana del martes, el cielo de Riad, la capital Arabia Saudita, se llenó de humo con el tercer “misil balístico” disparado en contra de la monarquía árabe desde el pasado 4 de noviembre. Al igual que los dos primeros proyectiles, que tenían como blanco el aeropuerto de Riad y la ciudad de Jamis Mushait, al sur del país, el último misil de los rebeldes huthies, que controlan parte de Yemen, fue interceptado antes de llegar a su destino: la residencia oficial del rey Salmán. 

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Yemen, al sur de la península arábiga, es uno de los países más pobres del mundo musulmán y durante los dos últimos años ha sido fuerte golpeado por la guerra, la hambruna y la crisis sanitaria provocada el cólera. "El paraguas estadounidense y la protección internacional al régimen criminal saudí no van a impedir al pueblo yemení seguir los enfrentamientos hasta el final", anunciaron los rebeldes huthies en el comunicado en el que se atribuyeron el ataque.

La guerra tiene sus raíces en el proceso de transición que inició en 2011, en medio de la primavera árabe.  Por cuenta de las protestas callejeras, Ali Abdullah Saleh, quien había gobernado Yemen durante 34 años, fue forzado a cederle el puesto a su vicepresidente, Abdo Rabu Mansur Hadi. A pesar haber salido del gobierno por la puerta de atrás, Saleh recibió permisos e inmunidad jurídica para quedarse en Yemen, desde donde se encargó de sabotear a su sucesor y fue fundamental para que, a finales de 2014, los rebeldes huthies se tomaran la capital, Saná, y forzaran a Hadi a exiliarse en Arabia Saudita. 

Dos años después, está claro que la alianza de Saleh con los huthies no salió bien. El 4 de diciembre, el antiguo presidente fue asesinado tras el intento fallido de quitarle el control de Saná a los rebeldes y el conflicto no ha hecho más que empeorar.  Al igual que Irán, los huthies pertenecen a la rama chiita del islam, por lo que su campaña militar para controlar la totalidad del territorio yemení ha recibido el apoyo del gobierno iraní. Por su parte, las fuerzas leales al gobierno tienen el respaldo de Arabia Saudita en un conflicto que poco a poco se fue convirtiendo en una confrontación indirecta entre las dos potencias más relevantes del mundo árabe. 

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Como en Yemen, las milicias chiitas han recibido apoyo del gobierno iraní en lugares como Líbano y Palestina. Lo novedoso en el caso yemení, es que la tecnología de Irán para producir Misiles Balísticos Internacionales, y que ya había puesta a prueba en Siria en medio de la lucha contra el Estado Islámico, está siendo utilizada por los rebeldes contra varios actores de la región, como lo demuestra el lanzamiento fallido que el 3 de dicimebre los rebeldes realizaron  contra una planta nuclear en construcción ubicada en Emiratos Árabes Unidos. 

Entre tanto, la ONU denunció que entre el 6 y 16 de agosto de este mes los bombardeos saudíes en Yemen sumaron 136 civiles muertos a la ya preocupante suma de 5.558 que se viene acumulando desde 2015. Por otro lado, el bloqueo económico que vino tras el lanzamiento del primer misil tiene a los yemeníes ante una fuerte escases de agua, combustibles y alimentos, lo que ha provocado un alza en los costos de vida. Según Christophe Boulierac, portavoz de Unicef, “dos de cada tres habitantes comprar agua está totalmente fuera de sus medios económicos".