Desaparición del periodista Khashoggi amenaza las relaciones turco-saudiés

El misterioso paradero del reportero saudí, Jamal Khashoggi, ha tensionado las relaciones entre los gobiernos de Turquía y Arabia Saudita. Amnistía Internacional advirtió que de haber sido asesinado el comunicador, las consecuencias serían fatales.

Manifestantes se han concentrado a las afueras del consulado para protestar contra la desaparición del periodista Jamal Khashoggi.EFE

Cinco días después de haberse reportado su desaparición, el mundo continúa sin conocer el paradero del periodista saudí Jamal Khashoggi. El reportero, crítico del gobierno de su país, fue reportado como desaparecido por su novia el pasado miércoles 3 de octubre, luego de que ingresara al consulado de su Arabia Saudita en Estambul, Turquía, para realizar unos trámites administrativos de cara a su matrimonio.

Las autoridades turcas pidieron registrar el consulado saudita en Estambul tras no encontrarse noticias sobre el destino del periodista casi una semana después de su desaparición. El pedido fue transmitido al embajador saudita en Ankara, convocado por segunda vez al ministerio de Relaciones Exteriores de Turquía, precisó el canal privado. Ya fue convocado en una primera ocasión en el marco de este caso el miércoles

"Se le ha transmitido que esperamos su total cooperación en esta investigación", afirmó una fuente del ministerio, citado por la cadena y que requirió el anonimato. Riad afirma que el periodista Kashoggi, quien constantemente aparecía como columnista del Washington Post.

En una entrevista concedida el viernes a la agencia Bloomberg, el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán, afirmó que Jamal Khashoggi efectivamente "entró" en el consulado pero que salió poco después; y él mismo invitó a las autoridades turcas a "registrar" el consulado. "No tenemos nada que esconder", dijo. Sin embargo, responsables turcos afirmaron sábado de noche que, según los primeros resultados de la investigación, Khashoggi fue asesinado dentro del consulado. Riad, por otro lado, desmintió rápidamente estas afirmaciones, que calificó "sin fundamento".

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, habló el domingo por primera vez sobre este caso, aunque se limitó a decir que esperaba los resultados de la investigación. Este lunes, el líder afirmó que "los responsables del consulado no pueden salir del paso diciendo que salió del consulado, las autoridades competentes deben probarlo", declaró Erdogan durante una visita a Budapest. "Si salió, ustedes deben probarlo con imágenes", agregó el mandatario. Le puede interesar: Erdogan: el hombre más poderoso en Turquía

"Se están examinando las idas y venidas del aeropuerto. Llegó gente de Arabia Saudita. La fiscalía está examinando esta cuestión", añadió Erdogan. Poco antes de las declaraciones de Erdogan, los medios turcos habían informado que Ankara había solicitado registrar el consulado saudí en Estambul para intentar arrojar luz sobre este caso.

Según la cadena privada NTV, el pedido lo transmitió al embajador saudita en Ankara el ministerio turco de Relaciones Exteriores, al que fue convocado el domingo por segunda vez en menos de una semana. El príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán, ya había invitado el viernes a las autoridades tucas a registrar el consulado, del que, según la policía turca, nunca salió el periodista.

Responsables turcos afirmaron la noche del sábado que, según los primeros resultados de la investigación, Khashoggi fue asesinado en el interior del consulado. Varias fuentes turcas afirmaron que la operación la llevó a cabo un grupo de 15 personas que acudieron al consulado tras llegar a Estambul a bordo de dos aviones el mismo día.

Consecuencias "devastadoras"

Este lunes varios defensores del periodista se manifestaron ante el consulado con pancartas con su foto y el lema "No nos iremos sin Jamal Khashoggi". "Si está vivo, exigimos su liberación inmediata", declaró a la prensa Mohamed Okda, consultor político y amigo del periodista. "Si no, quisiéramos saber qué le sucedió exactamente".

Entre tanto, Amnistía Internacional advirtió que de ser cierto el asesinato del periodista “supondría un nuevo y abismal mínimo. Semejante asesinato en terreno consular, que es territorio bajo la jurisdicción de Arabia Saudí, equivaldría a una ejecución extrajudicial. El caso, que desvirtúa cualquier idea de buscar un lugar seguro en el extranjero, es un golpe para los defensores y defensoras de los derechos humanos y disidentes saudíes en todo el mundo”.

The Washington Post también llamó a Estados Unidos en un editorial el domingo a "exigir respuestas fuertes y claras" de Arabia Saudita. "Si el príncipe heredero no responde con una cooperación plena, el Congreso debe, primero, suspender todo tipo de cooperación militar con el reino", consideraba el diario. Le puede interesar: El botín de la guerra en Oriente Próximo

También afirmaba, citando a un responsable estadounidense al que sus homólogos turcos habrían informado sobre esta cuestión, que "el cadáver de Khashoggi probablemente se descuartizó y se metió en cajas antes de sacarlo del país en avión".

El senador estadounidense Lindsey Graham, aliado de Donald Trump, advirtió este lunes a Arabia Saudita que, si se confirman las informaciones sobre el asesinato de Jamal Khashoggi, las consecuencias para las relaciones entre Riad y Washington serán "devastadoras".

Khashoggi se exilió el año pasado en Estados Unidos ante el temor de ser arrestado, tras criticar ciertas decisiones de Mohamad bin Salmán y la intervención militar de Arabia Saudita en Yemen. Desde que Mohamad bin Salmán fue designado príncipe heredero, en 2017, Riad promueve una modernización del reino. Pero también se acentuó la represión a los disidentes, con la detención de religiosos, personalidades liberales y activistas feministas.