Detención del activista Joshua Wong aumenta la tensión entre Pekín y oposición en Hong Kong

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La Policía de Hong Kong detuvo hoy y dejó posteriormente en libertad bajo fianza al activista prodemocrático Joshua Wong, exsecretario del disuelto partido Demosisto, al que acusan de participar en una supuesta reunión ilegal en octubre del año pasado.

La nueva ley de Seguridad Nacional ha sido todo un terremoto político en Hong Kong. Bajo esa medida se detuvo ayer a Joshua Wong, una de las cabezas más visibles que le hacen oposición al gobierno. Wong, 23 años, pagó su fianza para quedar en libertad y ahora deberá comparecer ante un tribunal hongkonés el próximo 30 de septiembre, según confirmó el activista en las redes sociales tras su breve estancia en comisaría.

El activista explicó que también se le acusa de haber violado la llamada ley “antimáscaras”, que prohibía a los manifestantes cubrirse la cara durante las protestas que azotaron la ciudad en 2019. “No hay nada que celebrar. La pena máxima por participar en reuniones no autorizadas es de 5 años en prisión, además de un año por usar máscara”, afirmó Wong en Twitter.

La representante de Wong, Tiffany Yuen, confirmó a Efe que su arresto no tuvo relación con la ley de seguridad que Pekín dictó para Hong Kong este año. Asimismo, la Policía confirmó también el arresto de otros dos hombres, de 23 y 74 años, acusados de “participar a sabiendas en una manifestación no autorizada”.

En julio de este año, el Ejecutivo local vetó a una docena de candidatos prodemócratas a las después aplazadas elecciones al Consejo Legislativo por considerar que no habían protegido la Ley Básica (la constitución hongkonesa) y que no habían jurado lealtad ni a Hong Kong ni a Pekín.

Entre ellos se encontraba Wong, uno de los candidatos más votados en unas primarias extraoficiales en la que la coalición prodemocrática consiguió la participación de más de 600.000 votantes.

En agosto, la Policía hongkonesa detuvo a la activista Agnes Chow, muy cercana a Wong, bajo la acusación de “conspiración con fuerzas extranjeras para poner en riesgo la seguridad nacional”, uno de los delitos contemplados en la nueva ley de seguridad nacional aprobada por la Asamblea Nacional Popular (ANP) china.

Los detenidos en aquella ocasión, nueve personas en total, fueron posteriormente puestos en libertad bajo fianza. Las elecciones al Consejo Legislativo son la votación popular más importante en Hong Kong, ya que el jefe del Gobierno no es elegido por sufragio directo pese a ser una de las reivindicaciones más antiguas de los prodemócratas.

“La evolución de la situación en Hong Kong cuestiona la voluntad de China de respetar los compromisos internacionales, mina la confianza y tiene repercusiones en las relaciones entre la UE y China”, señaló la oficina de Josep Borrell, jede de la diplomacia europea en una nota oficial.

China instó por su parte al Club de Corresponsales Extranjeros hongkonés (FCC) a que “deje de inmiscuirse en los asuntos de la ciudad bajo el pretexto de la libertad de prensa” tras oponerse el club a una medida que restringe el acceso a coberturas informativas a periodistas que no estén en un listado de medios reconocidos por el Ejecutivo local.

“Instamos al FCC de Hong Kong a que respete las leyes nacionales y locales y a que deje de crear problemas. Tienen que abstenerse de interferir en los asuntos de la ciudad bajo cualquier pretexto”, señaló la oficina del Ministerio de Asuntos Exteriores de China en Hong Kong, en un comunicado que recoge hoy el club.

La oficina añade, en respuesta a las protestas del FCC, que la medida entra “dentro de los límites de la ley” y que “no existe una libertad de prensa absoluta en ningún lugar del mundo que esté por encima de la ley. Hong Kong pertenece a China, y los periodistas deben acatar la ley de ambas jurisdicciones y aceptar conscientemente la supervisión de la ley”, señala la declaración.

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